sábado, 25 de julio de 2026

Actualización del Pilar Europeo de Derecho Sociales ante su décimo aniversario. Las nuevas propuestas de la Comisión Europea (y las críticas del sindicalismo europeo).

  

1. La Comisión Europea adoptó el miércoles 22 de julio una Comunicación sobre el Pilar Europeo de Derechos Sociales (PEDS), a la que se acompañan dos documentos de trabajo de los servicios técnicos de la Comisión, uno sobre la revisión del Plan de Acción de 2021, y otro que desarrolla más ampliamente las propuestas expuestas en la Comunicación. Igualmente, se presenta el documento de primera fase de consulta a los interlocutores sociales, en cumplimiento del art. 154 del Tratado de funcionamiento de la UE, “en virtud del artículo 154 del TFUE sobre posibles medidas de la UE para la activación de las personas que se enfrentan a importantes obstáculos para acceder al mercado laboral”.

La amplia nota deprensa    en la que se sintetiza el contenido de la Comunicación y se da cuenta de toda la documentación adicional reseñada  (se puede acceder a todos los documentos en la misma) lleva por título “El Pilar Europeo de Derechos Sociales: un compromiso renovado para proteger y empoderar a los ciudadanos de la UE”, y se expone que aquella “evalúa los progresos realizados en el refuerzo de los derechos sociales en toda la UE” desde la aprobación formal del PEDS en la cumbre interinstitucional celebrada en la ciudad sueca de Gotemburgo en noviembre de 2017,  así como también, y sin duda es la parte más novedosa e importante del texto “identifica prioridades concretas para nuevas medidas” y que “traza el camino para anticipar y gestionar el cambio estructural, a fin de aprovechar las oportunidades que ofrecen las transformaciones en curso y garantizar que el modelo social europeo siga aportando equidad y prosperidad” (para un examen de los antecedentes de esta Comunicación remito a la entrada “UE. En el camino hacia un nuevo Plan de acción sobre la aplicación del Pilar Europeo de Derechos Sociales. Foro Social de Oporto (18 y 19 de septiembre de 2025) y propuestas de la Confederación Europea de Sindicatos”  )

Para la Comisión, y se desarrollan ampliamente en la Comunicación y en los documentos de sus servicios técnicos, existen “tres ámbitos que requieren una atención urgente y adicional. De reciente aparición y en rápida evolución, estos ámbitos son complementarios a las iniciativas en curso de la Comisión en materia de empleo, capacidades, movilidad y reducción de la pobreza: abordar la asequibilidad y el coste de la vida; aprovechar la inteligencia artificial (IA) para el futuro del trabajo y la prosperidad compartida; y reducir las desigualdades y ampliar la equidad y la igualdad de oportunidades”.

En la nota de prensa se recogen las declaraciones de la Presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, y de la Vicepresidencia ejecutiva para los derechos sociales y las capacidades, el empleo de calidad y la preparación, Roxana Minzatu.

Para la presidenta, “Nuestro modelo social es uno de nuestros mayores puntos fuertes. A medida que los cambios tecnológicos transforman nuestra vida cotidiana y el aumento de los costes ejerce presión sobre los hogares de toda la Unión, nos mantenemos firmes en nuestro compromiso con la equidad, las oportunidades y la solidaridad. El Pilar Europeo de Derechos Sociales es nuestra brújula: marca el rumbo para una Europa social más fuerte que proteja, empodere y apoye a nuestros ciudadanos”.

Para la Vicepresidenta, “La Europa social no es un coste. Es la base de nuestra prosperidad. El Pilar Europeo de Derechos Sociales ha sido nuestro escudo ante las crisis y nuestra hoja de ruta hacia la recuperación. Ahora que la IA está transformando el mundo laboral, el coste de la vida aumenta y persisten las desigualdades, debemos renovar nuestro compromiso con los principios del pilar. Reafirmamos nuestro compromiso con una Europa social que prepare a las personas para el cambio, las proteja frente a los nuevos riesgos y cree oportunidades para todos”.

2. Antes de abordar el contenido más relevante a mi parecer de la Comunicación, cabe indicar que las nuevas propuestas de actualización del PEDS han merecido una respuesta crítica por parte de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), recogidas en una nota de prensa  publicada el mismo día de la presentación de aquella y titulada “La UE debe cambiar de rumbo para alcanzar los objetivos sociales”, en la que sostiene que “la ausencia de avances reales hacia los objetivos sociales de Europa pone de manifiesto la necesidad de nuevas inversiones y de derechos laborales, especialmente a la luz de nuevos retos como la inteligencia artificial”, y tras poner de manifiesto los déficits existentes en los objetivos marcados en los ámbitos de la tasa de empleo, la brecha de género, la formación de las personas trabajadoras, los  jóvenes que ni estudian ni trabajan, y la lucha contra la pobreza, afirma que “la Comisión debe adoptar medidas más ambiciosas en su Ley de Empleos de Calidad, así como realizar inversiones a través del próximo presupuesto a largo plazo, para proteger y crear empleos de calidad”.

La CES critica que “la propuesta presupuestaria de la Comisión elimina el Fondo Social Europeo como política independiente, lo que pone en peligro la financiación social, y su consulta sobre la Ley de Empleos de Calidad no incluye las medidas necesarias para mejorar la vida de los trabajadores, como el derecho a la formación durante la jornada laboral y la regulación de la inteligencia artificial en el ámbito laboral”, y enfatiza que “el nivel persistente de pobreza pone también de manifiesto la necesidad de reforzar la protección social a escala de la UE, por ejemplo mediante prestaciones de transición laboral para los trabajadores afectados por la IA, y explica por qué el Fondo Social Europeo debe protegerse y aumentarse en el próximo presupuesto a largo plazo de la UE”.

Con claridad, y dureza, la Secretaria General, Esther Lynch, manifestaba que

“Europa debe cambiar urgentemente de rumbo para tener alguna posibilidad de alcanzar sus objetivos sociales. La aparición de nuevos retos, como la inteligencia artificial, desde que se fijaron por primera vez dichos objetivos, hace que sean aún más importantes los nuevos recursos y la legislación de la UE en materia de derechos laborales. La Comisión no puede seguir dejándose distraer por las exigencias de los grupos de presión empresariales a favor de la desregulación cuando los datos demuestran que la economía se ve frenada por la escasa inversión y los empleos precarios. Un buen empleo es la mejor forma de salir de la pobreza, pero millones de personas se ven atrapadas en trabajos precarios sin las ventajas de la negociación colectiva, y a la mayoría de los trabajadores ni siquiera se les da la oportunidad de formarse, algo crucial para garantizar una transición justa hacia una economía digital. Es hora de que la Comisión ajuste sus acciones a su análisis. Eso debe comenzar con una Ley de Empleos de Calidad que haga honor a su nombre”.

En casi idénticos términos se ha manifestado en España la UGT  , que ha reclamado “una revisión del Pilar Europeo de Derechos Sociales con medidas legislativas vinculantes”, y “una agenda legislativa ambiciosa que refuerce los derechos de las personas trabajadoras”. En su comunicado, el sindicato

“considera que la respuesta de la Comisión no está a la altura del diagnóstico que la propia institución realiza. Frente a problemas estructurales como la pobreza laboral, el deterioro del acceso a la vivienda o el impacto de la digitalización sobre el trabajo, la Comunicación se limita, fundamentalmente, a anunciar consultas, grupos de expertos y futuras iniciativas cuyo contenido aún se desconoce.... (y que) más allá de la futura Ley de Empleos de Calidad, la Comisión no presente ninguna nueva iniciativa legislativa destinada a desarrollar el Pilar Europeo de Derechos Sociales, desaprovechando una oportunidad para reforzar la dimensión social de la Unión en un momento especialmente complejo”, defendiendo que el PEDS “... debe traducirse en una legislación europea ambiciosa y vinculante que fortalezca la negociación colectiva, garantice una transición digital y ecológica justa y refuerce los derechos de las personas trabajadoras frente a la precariedad, la gestión algorítmica, la subcontratación abusiva y las nuevas formas de organización del trabajo”.

3. La Comunicación dedica su introducción a exponer el origen del PEDS y como ha ido desarrollándose y concretando en medidas normativas concretas durante los casi nueve años de vida, enfatizando que “...  fue proclamado para guiar el modelo social europeo, que ha sido un éxito rotundo y ha convertido a la UE en un referente mundial para vivir, trabajar y estudiar. Sigue siendo el escudo social y la brújula de la UE en materia de equidad en una era de rápida transformación y desafíos, pero también de oportunidades. Es un recordatorio permanente del tipo de Europa que la Unión aspira a construir: una Europa que protege y empodera a sus ciudadanos”, si bien, y aquí se apuntan ya las necesidades de revisión, en la actualidad “los desafíos evolucionan: las tensiones geopolíticas, la situación general de seguridad, las fricciones comerciales, el retroceso democrático y la fragmentación de la cooperación internacional exigen que Europa refuerce su resiliencia desde dentro”, subrayando la necesidad de anticiparse, prepararse y gestionas los cambios estructurales resultado de los cambios demográficos y de las transiciones digital y verde.

Es conveniente reproducir el párrafo del documento en el que se sintetiza la finalidad de la Comunicación, o más exactamente de la puesta en marcha de las medidas que se proponen para la actualización del PEDS:

“Ante la proximidad del décimo aniversario de la proclamación del Pilar, esta Comunicación tiene como objetivo profundizar en su implementación. Analiza los avances logrados hasta la fecha e identifica prioridades concretas en las que se requieren nuevas acciones para anticipar y aprovechar las oportunidades que brindan las transformaciones a las que se enfrenta la UE. Esta Comunicación propone acciones específicas adicionales que complementan el Plan de Acción 2021 y aportarán un valor añadido concreto, en consonancia con el compromiso de la UE con la simplificación y la aplicación. Asimismo, sienta las bases para una mayor reflexión estratégica, así como para la anticipación y la gestión de los cambios estructurales. Dado que el coste de la inacción supera con creces el de la inversión, integrar las consideraciones sociales en todos los ámbitos políticos es esencial para la prosperidad y la competitividad de Europa” (la negrita es mía).

4. A continuación, la Comunicación dedica un amplio apartado a la explicación de los avances logrados en los objetivos principales para 20230 desde el Plan de Acción aprobado en 2021 (remito para su examen a la entrada “¿Hacia una nueva y reforzada política social europea? El Plan de acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales”)  , poniendo de manifiesto en especial los aumentos logrados en la tasa de empleo, si bien con mayores dificultades para grupos como la población romaní y las personas con discapacidad, y reconociendo que se necesitan mayores esfuerzos, a los que debería contribuir la anunciada Ley de Empleos de Calidad, para “mejorar su calidad, centrándose en empleos bien remunerados con oportunidades de desarrollo personal y profesional, autonomía y propósito, dentro de un entorno laboral adaptable”.

También reconoce que son necesarios “esfuerzos adicionales significativos para alcanzar el objetivo de competencias.”, ya que “la participación de los adultos en el aprendizaje se situó en el 39,5 % en 2022, frente a un objetivo del 60 %”, y que asimismo es necesario avanzar en el objetivo de reducción de la pobreza, ya que “el número de personas en riesgo de pobreza o exclusión social en la UE se redujo en aproximadamente 3,5 millones entre 2019 y 2025, sin alcanzar el objetivo de reducción de 15 millones”. 

Las acciones propuestas para abordar los retos pendientes son estas:

“• La Comisión reforzará el seguimiento de la calidad del empleo en la UE, basándose en el marco actualizado de seguimiento de la calidad del empleo del Comité de Empleo (EMCO), incluido el Informe Conjunto sobre el Empleo (JER).

• Tras el trabajo ya iniciado, la Comisión iniciará una consulta con los Estados miembros, a través del Comité de Empleo y con las partes interesadas pertinentes, sobre un posible nuevo objetivo de calidad del empleo para después de 2030.

• La Comisión propondrá una Ley de Empleos de Calidad (cuarto trimestre de 2026).

• Tal como se anunció en la Estrategia de la UE contra la Pobreza, para mejorar el seguimiento de la pobreza, la Comisión propondrá nuevos indicadores para medir el impacto de los componentes de asequibilidad y reflejar las diferentes dimensiones de la pobreza, con vistas a su aprobación para 2028. Sujeto a la aprobación del Consejo de Empleo, Política Social, Salud y Asuntos de los Consumidores (EPSCO) y sus comités asesores, esto podría dar lugar a una revisión de los indicadores correspondientes en el cuadro de indicadores sociales con vistas a reforzar el análisis pertinente en el Marco de Convergencia Social”.

5. El siguiente apartado de la Comunicación, muy breve, está dedicado al Plan de acción de 2021, su implementación y ejecución, que está mucho más ampliamente desarrollado en el documento adjunto de los servicios técnico de la Comisión. La síntesis de esta evaluación queda reflejada en estos términos:

“Los resultados revelan un progreso tangible desde la proclamación del Pilar hace casi una década. Se han codificado y puesto en práctica nuevos derechos y protecciones sociales en toda la UE, con avances —aunque desiguales— hacia los tres objetivos principales. Sin embargo, la revisión también identificó deficiencias persistentes en la implementación y la necesidad de acelerar la ejecución de iniciativas clave. El fortalecimiento de la implementación es una responsabilidad compartida a nivel europeo, nacional, regional y local, con los interlocutores sociales y la sociedad civil desempeñando un papel central” (la negrita es mía).

6. Entramos ya en las propuestas de revisión y actualización del PEDS, en concreto aquellas que tras un amplio período de consultas y análisis han sido identificadas como “...  tres puntos críticos que requieren atención urgente y adicional”, añadiendo antes de proceder a su explicación que “complementan las iniciativas existentes y en curso de la Comisión en materia de empleo, competencias, movilidad y reducción de la pobreza, fortaleciendo su implementación y centrándose en los nuevos desafíos que evolucionan rápidamente” (la negrita es mía).

Las tres nuevas medidas propuestas versan sobre “el coste de la visa y la asequibilidad”, la IA y su impacto sobre el futuro del trabajo y la prosperidad compartida”, y “(las) desigualdades, equidad e igualdad de oportunidades”. En la antes citada amplia y detallada nota de prensa sobre la adopción de la Comunicación, se sintetizan estos tres “puntos críticos” en estos términos:

“Abordar la asequibilidad y el coste de la vida

Dado que muchos hogares siguen enfrentándose a elevados costes en materia de vivienda, energía, servicios y bienes de primera necesidad, la Comisión seguirá apoyando medidas que reduzcan el riesgo de pobreza y refuercen el acceso a los servicios esenciales.

Desde la adopción de la Directiva de la UE, los salarios mínimos han aumentado significativamente en toda la UE, tal y como se destacará en el próximo informe de seguimiento. Los empleos de calidad son una respuesta clara a las dificultades económicas a las que se enfrentan muchas personas en Europa.

El mercado laboral sigue sin aprovechar un enorme potencial de talento. Facilitar la transición de la inactividad al empleo no solo es importante para la inclusión en el mercado laboral y la competitividad, sino también para reducir la pobreza y la exclusión.

A tal fin y con vistas a explorar posibles medidas adicionales —respetando plenamente la subsidiariedad— la Comisión está poniendo en marcha una primera fase de consulta de los interlocutores sociales de la UE sobre la posible orientación de una acción de la UE destinada a la activación laboral de las personas que se enfrentan a importantes obstáculos para acceder al empleo. Esta consulta servirá de referencia directa para la Comisión en su labor de lucha contra la pobreza, la exclusión, la inclusión en el mercado laboral y la competitividad.

Aprovechar la inteligencia artificial para el futuro del trabajo y la prosperidad compartida

El rápido desarrollo y la adopción de la IA están transformando los mercados laborales, ofreciendo grandes oportunidades para la innovación, la productividad, el aprendizaje y el crecimiento, pero también plantean cuestiones fundamentales sobre el futuro del empleo, la educación, las capacidades, la inclusión social y los servicios públicos.

La Comunicación reconoce la necesidad de que Europa esté preparada para estos profundos cambios, garantizando que los ciudadanos, los trabajadores y las empresas se beneficien plenamente del potencial de la IA. A tal fin, la Comisión creará un nuevo grupo de alto nivel sobre el impacto de la IA en el mercado laboral.

Reducir las desigualdades y aumentar la equidad y la igualdad de oportunidades

La Comunicación reafirma el compromiso de la UE de reducir las desigualdades persistentes que socavan la cohesión social y territorial y debilitan la sostenibilidad de la UE a largo plazo, su capacidad de innovación y competitividad, así como el tejido demográfico. A pesar de los avances de los últimos años, persisten desigualdades en todos los ámbitos de la vida, lo que requiere esfuerzos continuos.

La Comunicación presenta medidas para mejorar la igualdad de oportunidades en ámbitos clave, como el apoyo a las pymes para aplicar la Directiva sobre transparencia retributiva y la presentación de la próxima iniciativa sobre el derecho de permanencia y la Estrategia de la UE para la Juventud posterior a 2027.

A finales de este año, la Comisión presentará una Ley de Empleo de Calidad, siguiendo la hoja de ruta para el empleo de calidad. También reflexionará sobre nuevos indicadores para medir la calidad del empleo en toda la UE, complementando los actuales objetivos de la UE para 2030 en materia de empleo, capacidades y reducción de la pobreza”.

Obviamente con mucho más detalle y precisión se exponen en la Comunicación los tres puntos críticos y las acciones propuestas para su aplicación en orden a la mejora de las condiciones laborales y la cohesión social.

Sobre el coste de la vida y la asequibilidad, la Comisión subraya, y desde luego no le falta razón a la vida de las respuestas dadas en los últimos eurobarómetros (y en España en barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas), que el coste de la vida “...  se ha convertido en la mayor preocupación de los europeos”, y precisando que “los elevados costes de la vivienda, la alimentación, la energía, el transporte y otros bienes y servicios esenciales repercuten gravemente en el nivel de vida, la inclusión social y la seguridad económica, especialmente entre los hogares en situación de vulnerabilidad y los jóvenes. El coste de la vida también tiene implicaciones para la resiliencia democrática: la persistente inseguridad de los ingresos, la percepción de injusticia y la reducción de oportunidades pueden debilitar la confianza en las instituciones y alimentar la fragmentación social”.

Se plantea la necesidad de obtener una visión más detallada “... de cómo el aumento del coste de la vida afecta a los diferentes grupos de la sociedad”, ya que ello “podría ayudar a supervisar mejor la situación de los distintos grupos que viven en la pobreza, así como la situación de las mujeres”. La Comisión invita a los Estados miembros a “integrar la dimensión de la vivienda en otras políticas pertinentes o en ámbitos como el bienestar social, la igualdad, el empleo, el desarrollo urbano, rural y regional, la cohesión territorial, la investigación y el desarrollo, y la asistencia sanitaria”

Se enfatiza la necesidad de incorporar al mercado de trabajo a una amplia parte, cómo mínimo, de la población que, por diversas razones, se encuentra fuera de la vida laboral (al menos, la formal), y se formula un detallado análisis de la situación en el documento de consulta a los interlocutores sociales, sosteniendo que “facilitar la transición de la inactividad al empleo no solo es importante para la inclusión y la competitividad en el mercado laboral, sino también una de las herramientas más eficaces para reducir la pobreza y la exclusión. La incorporación de más personas al mercado laboral contribuye directamente al crecimiento del PIB, reduce la escasez de mano de obra cualificada y amplía la base impositiva y de cotizaciones sociales necesaria para sostener los sistemas de protección social europeos”.  La Comisión calcula que “el trabajo no declarado representaba el 9,7 % de la mano de obra de la UE en 2019, con la mayor incidencia en los servicios personales (cuidado infantil, personas mayores, limpieza)”

Las acciones anunciadas para abordar la problemática expuesta en este primer punto crítico son las siguientes:

“• La Comisión pondrá en marcha la primera fase de la consulta a los interlocutores sociales de la UE sobre la posible orientación de la acción de la UE en materia de inserción laboral de las personas que se enfrentan a importantes obstáculos, incluida la igualdad entre hombres y mujeres en lo que respecta a las oportunidades en el mercado laboral (junto con la presente Comunicación).

• La Comisión presentará una Ley de Vivienda Asequible (tercer trimestre de 2026) para ayudar a las autoridades públicas a identificar las zonas con dificultades en materia de vivienda y permitirles, respetando plenamente el principio de subsidiariedad, adoptar medidas para proteger y promover la asequibilidad de la vivienda en dichas zonas, así como un paquete de simplificación de la vivienda (2027).

• La Comisión presentará un Acuerdo Europeo de Cuidados (2027), que “... contribuirá a la competitividad de Europa, reduciendo la presión sobre los cuidadores informales y estimulando la creación de empleo en el sector, así como las inversiones en tecnologías digitales que apoyen tanto a los cuidadores como a las personas que necesitan cuidados”.

• La Comisión presenta un informe de seguimiento sobre la Directiva sobre el Salario Mínimo Adecuado (junto con la presente Comunicación)”. 

Sobre este último punto, el texto del informe ya está disponible en la página web de la UE, llevando por título “INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO relativo a los datos y la información transmitidos por los Estados miembros sobre la protección del salario mínimo y los planes de acción para promover la negociación colectiva, con arreglo al artículo 10, apartado 3, de la Directiva (UE) 2022/2041”  , publicado el 23 de julio y cuyas conclusiones son las siguientes:

“Entre 2021 y 2023, los salarios mínimos legales aumentaron en todos los Estados miembros. En aproximadamente la mitad de los Estados miembros, los aumentos compensaron la pérdida de poder adquisitivo causada por la elevada inflación. Los salarios mínimos también aumentaron más en los países en los que eran más bajos, lo que contribuyó a apoyar la convergencia al alza del salario mínimo, en consonancia con los objetivos de la Directiva.

En los Estados miembros en los que la protección del salario mínimo solo se proporciona a través de convenios colectivos, los índices salariales más bajos acordados colectivamente variaron de forma considerable. En la mayoría de los países, los aumentos de los índices salariales más bajos acordados colectivamente durante el período de referencia fueron inferiores a la inflación. Sin embargo, esto se vio parcialmente mitigado por el hecho de que estos índices eran, en general, relativamente más elevados que los de los países con salarios mínimos legales.

En la actualidad hay dieciocho Estados miembros en los que la tasa de cobertura de la negociación colectiva es inferior al umbral del 80 %. Por lo tanto, estos Estados miembros están obligados a establecer un plan de acción para promover la negociación colectiva de conformidad con la Directiva. Sin embargo, a 15 de junio de 2026, la Comisión ha recibido los planes de acción de doce Estados miembros.

Los planes de acción notificados a la Comisión cumplen los requisitos establecidos en la Directiva. Se han elaborado con la participación de los interlocutores sociales y contienen tanto medidas concretas para promover la negociación colectiva como un calendario claro para su aplicación. Una evaluación preliminar ha señalado algunas buenas prácticas, como la introducción de explicaciones detalladas de las medidas institucionales previstas. Es posible que los Estados miembros quieran tener en cuenta estos elementos en el contexto de la futura revisión y actualización de sus planes de acción.

La Comisión tiene intención de seguir de cerca el efecto de los planes de acción en la evolución de la tasa de cobertura de la negociación colectiva en los Estados miembros afectados y volverá a evaluar la eficacia de estos planes de acción en su próximo informe periódico al Parlamento Europeo y al Consejo, de conformidad con el artículo 10, apartado 3, de la Directiva.  

7. Me detengo brevemente en el documento de la Comisión que abre la fase de consultas con las organizaciones sindicales y empresariales de cara a la posible adopción de normativa o de instrumentos no legislativos “sobre la inserción laboral de las personas excluidas del mercado laboral”, y cuya lectura recomiendo, se analizan las diversas barreras existentes para dicha inserción, tanto derivadas de la oferta y de la demanda como de las políticas puestas en marcha, y se destaca la importancia de la inactividad femenina, cerca de 31 millones que suponen el 63 % del total de personas fuera de la fuerza laboral. La síntesis de aquello que se pretende con la consulta se refleja en estos términos:

aborda posibles medidas de la UE para apoyar la inserción laboral de las personas que se enfrentan a importantes obstáculos para acceder al mercado laboral —en particular, los desempleados de larga duración y las personas económicamente inactivas— y para promover la igualdad entre mujeres y hombres en lo que respecta a las oportunidades laborales. Estas dos dimensiones están intrínsecamente ligadas, ya que las mujeres, y en particular las personas con responsabilidades de cuidado, siguen representando una proporción desproporcionada de quienes se encuentran fuera del mercado laboral” (la negrita es mía).   

Para la Comisión, el valor añadido de la UE y sus posibles áreas de actuación para lograr el objetivo de la inserción laboral pasarían por “fortalecer la identificación, el contacto y el registro de personas fuera del mercado laboral, establecer itinerarios individualizados hacia un empleo de calidad, reducción dela brecha en el cuidado infantil, abordar las barreras adicionales al cuidado, promover la prestación integrada de servicios y una mejor cooperación entre las autoridades, apoyo a la retención del empleo: seguimiento y apoyo posterior a la inserción laboral”, abordar los (des)incentivos financieros al trabajo, apoyo a empleadores e interlocutores sociales y fortalecimiento del diálogo social”, concretando sobre este último punto que la actuación de la UE “podría centrarse en reforzar la participación de los interlocutores sociales en el diseño, la aplicación y el seguimiento de las medidas destinadas a abordar algunas de las barreras al empleo, incluidas las relacionadas con la cultura laboral, la flexibilidad y la accesibilidad”.

Las preguntas que el documento formula a los interlocutores sociales son las siguientes:

“I. ¿Considera que los problemas y los posibles ámbitos de actuación de la UE están correctamente identificados en este documento?

II. ¿Considera que es necesaria la actuación de la UE para abordar los problemas identificados? En caso afirmativo, ¿cuál debería ser la orientación y el alcance de dicha actuación?

III. ¿Consideraría usted la posibilidad de iniciar un diálogo en virtud del artículo 155 del TFUE sobre alguna de las cuestiones identificadas en esta consulta?”

8. El segundo punto crítico versa sobre la IA, su impacto sobre el futuro del trabajo y la prosperidad compartida (para España remito a la reciente entrada “A vueltas con los debates sobre la Inteligencia Artificial (y en especial su impacto sobre la vida laboral). A propósito del Anteproyecto de Ley para su buen uso y gobernanza, y otros documentos de interés” ), en el que la Comisión pasa amplia revista a gran parte de los informes que se han publicado en los últimos años sobre justamente el impacto de la UE en el trabajo, más concretamente en la creación, modificación y/o destrucción de empleo”, reiterando la tesis de que aquel “...  en la demanda laboral y la organización del trabajo, los efectos globales en la UE parecen ser limitados hasta la fecha, si bien ciertos grupos, en particular los jóvenes en puestos de nivel inicial, corren el riesgo de experimentar una ralentización en la contratación en algunos sectores y ocupaciones”.

Se subraya que, además del impacto de la IA, y sosteniendo que “las herramientas de elaboración de perfiles y de búsqueda de empleo basadas en IA pueden ayudar a los servicios públicos de empleo a proporcionar un apoyo más específico, por ejemplo, mediante una mejor adecuación al puesto, un apoyo más personalizado y una identificación más temprana de los riesgos de desempleo, existirá una creciente demanda laboral en el futuro inmediato en sectores y ámbitos de actividad como son “... la atención a largo plazo, la sanidad, la construcción, los servicios sociales, la economía circular y las tecnologías limpias”, y que por ello “capacitar a los trabajadores para que accedan a nuevas oportunidades y aumenten su productividad es una tarea colectiva clave que involucra a los responsables políticos, los proveedores de educación y formación, los servicios públicos de empleo y los interlocutores sociales”.

Las acciones propuestas son las siguientes:

“• La Comisión creará un Grupo de Expertos de Alto Nivel para examinar el impacto potencial de la IA en el mercado laboral, garantizando la coherencia, la complementariedad y las sinergias con las iniciativas existentes, incluido el Observatorio de IA, lanzado en el marco de la Estrategia de Aplicación de la IA, con el fin de:

o Desarrollar escenarios para la posible trayectoria a largo plazo del empleo en la UE, en función del impacto de la implementación de la IA en los lugares de trabajo, basándose en las aportaciones del Observatorio de IA y del Observatorio Europeo de Inteligencia sobre Competencias.

o Analizar cómo anticipar y gestionar de la forma más eficaz los impactos de la IA en el empleo, incluyendo la consideración de herramientas analíticas mejoradas para el seguimiento, la alerta temprana, la prospectiva y la anticipación del impacto de la IA en el empleo, con el fin de capacitar a los responsables políticos, las empresas y los interlocutores sociales; y considerar vías para ajustar las políticas del mercado laboral y mejorar su funcionamiento.

• Sin prejuzgar las posibles medidas de la UE en el contexto de la Ley de Empleos de Calidad, para la cual se está llevando a cabo una consulta con los interlocutores sociales de la UE, la Comisión considerará actividades de apoyo para la adopción responsable de herramientas y prácticas de gestión algorítmica en los lugares de trabajo, como el intercambio de buenas prácticas, el aprendizaje mutuo y el desarrollo de capacidades2.

9. Por fin, el tercer punto crítico trata sobre las desigualdades, equidad e igualdad de oportunidades.

Este apartado me parece de especial interés porque constata que la sociedad europea percibe las injusticias en la vida económica, que las desigualdades sociales se siguen exacerbando “por las disparidades regionales y territoriales”, y que los grupos socioeconómicamente más desfavorecidos, discriminados y marginados “suelen estar más expuestos a la contaminación y la degradación ambiental, así como a los efectos negativos del cambio climático (inundaciones, incendios forestales, olas de calor, erosión del suelo, etc.), con menos oportunidades para alejarse de los riesgos. Las desigualdades ambientales también se manifiestan en la vivienda: los hogares de bajos ingresos tienen más probabilidades de vivir en viviendas inadecuadas y, en ocasiones, con un aislamiento deficiente, y pueden tener una capacidad limitada para alejarse de zonas expuestas a riesgos como las inundaciones”.

Igualmente, se pone especial énfasis en destacar que “...  las desigualdades comienzan en la infancia y se acumulan con el tiempo. Las persistentes desigualdades en la educación, agravadas por la falta de inversión y la escasez de profesorado en las zonas desfavorecidas, siguen limitando la movilidad social y el potencial económico”, y también que “la desigualdad no solo afecta a los resultados actuales, sino también a la equidad entre generaciones”, por lo que reducir la transmisión de desigualdades entre generaciones requiere políticas que intervengan precozmente y prevengan la acumulación de desventajas a lo largo de la vida. La Estrategia sobre Equidad Intergeneracional promueve una perspectiva a largo plazo más sólida en la formulación de políticas y otorga mayor importancia a las opiniones y preocupaciones de los jóvenes”.

Las acciones propuestas son las siguientes:

“• La Comisión prestará más apoyo, en particular a las PYME, en la aplicación de la Directiva sobre transparencia salarial.

• La Comisión evaluará los indicadores disponibles para el seguimiento de las desigualdades socioeconómicas y la movilidad social, en cooperación con los Estados miembros.

• La Comisión ofrecerá orientación sobre prácticas de contratación inclusivas a través de la Plataforma de Cartas de la Diversidad de la UE (sobre este punto remito a la entrada “Cláusulas sociales en la contratación pública. Examen de nuevos documentos comunitarios y españoles, y especial atención a la Resolución de 22 de abril de la OARC que desestima el recurso de ARESTE y valida el criterio de adjudicación “Incremento de la masa salarial: 40 puntos” en el pliego del contrato “Servicio de ayuda a domicilio” del Ayuntamiento de Ortuella” )

• En consonancia con los compromisos adquiridos en el marco de la Unión de Competencias, la Comisión está elaborando un Paquete de Educación para apoyar a los Estados miembros en la mejora del rendimiento de la educación escolar y una Estrategia de Formación Profesional (FP) para que los sistemas de FP sean más atractivos, innovadores e inclusivos.

• La Comisión está trabajando en la Estrategia del Derecho a la Residencia, prestando especial atención a la solución de las disparidades territoriales en el acceso a los servicios esenciales.

• La próxima Estrategia de la UE para la Juventud para el período posterior a 2027 tendrá como objetivo garantizar que todos los jóvenes tengan la oportunidad de desarrollar plenamente su potencial de forma justa e inclusiva (2027)”.

10. El penúltimo apartado de la Comunicación está dedicado a “hacer realidad los derechos sociales para todos: relanzar el esfuerzo colectivo”, dedicando un primer epígrafe a la simplificación, aplicación y cumplimiento de la normativa comunitaria, y un segundo a la coordinación, financiación y seguimiento de las prioridades sociales y de empleo.

En la misma línea que otras propuestas, y que han merecido duras críticas por parte sindical y apoyo por la empresarial, la Comisión se compromete, eso sí, al menos en plano teórico “manteniendo las normas sociales”, a “reducir de forma proactiva y significativa la carga administrativa para las empresas, los trabajadores y los ciudadanos, manteniendo las normas sociales. Con este fin, identificará los retos de aplicación a través del Semestre Europeo y colaborará estrechamente con los Estados miembros y las partes interesadas para facilitar la aplicación efectiva del acervo social de la UE. El próximo Paquete de Movilidad Laboral Justa contribuirá a estos objetivos promoviendo normas más sencillas, justas y eficaces para la movilidad laboral, incluidos los trabajadores transfronterizos, al tiempo que refuerza el cumplimiento y apoya el correcto funcionamiento del Mercado Único” (la negrita es mía).

Quizá para contrarrestar esas críticas, la Comisión subraya que, en consonancia con el Pacto para el Diálogo Social Europeo de 2025, “... seguirá reforzando la cooperación con los interlocutores sociales, cuyo papel sigue siendo esencial tanto en el diseño como en la aplicación de las políticas del mercado laboral” (sobre dicho Pacto remito a la entrada “UE. Acuerdo para el diálogo social europeo”  )

Respecto al segundo epígrafe, en la Comunicación se destaca que “...  a medida que los Estados miembros trabajan para alinear sus estrategias nacionales, reformas e inversiones con el Pilar Europeo de Derechos Sociales y los objetivos principales de 2030, la acción coordinada, el uso optimizado de los fondos de la UE y un seguimiento riguroso, incluso a nivel de subobjetivos, son esenciales para garantizar un progreso tangible”, siendo de especial importancia para avanzar en dicha coordinación, y respetando los marcos normativos nacionales, el semestre europeo y las Directrices de Empleo (sobre el primero remito a la entrada “UE. Semestre europeo 2026. Examen del contenido laboral y de protección social (Recomendaciones sobre la política económica de la zona euro y sobre el capital humanos y propuesta de informe conjunto sobre el empleo)” ).

La Comisión tiene previsto realizar esfuerzos “para establecer una plataforma de datos administrativos de la UE que garantice un mejor acceso y permita el uso secundario de los datos de empleo, seguridad social e impuestos para el análisis, la evaluación, la investigación y el seguimiento de las políticas” e insta a los Estados miembros a que aprovechen “al máximo” los instrumentos de financiación de la UE, “tanto actuales como futuros” (FSE+, FEDER, Fondo Social para el Lima, Instrumento de Apoyo Técnico”), y también a que exploren “... oportunidades para atraer inversión privada en el marco de InvestEU y el futuro Fondo Europeo de Competitividad, ampliando así las soluciones innovadoras que se alineen con los objetivos del Pilar”.

11. En el apartado de conclusión, la Comisión reitera la importancia del PEDS e insta a todos los Estados miembros a su cumplimiento, ya que en el próximo décimo aniversario de su aprobación, estamos, afirma, “(ante) un momento clave para acelerar su implementación y subrayar el compromiso de seguir afianzando una sólida dimensión social en el presente y el futuro de la Unión Europea”.

Su párrafo final sintetiza los deseos de la Comisión, que ciertamente necesitarán de su esfuerzo y el de todos los Estados para que las buenas palabras se conviertan en buenas realidades:

“En tiempos de profunda y rápida transformación, el Pilar —y la dimensión social de Europa en su conjunto— es la definición más sólida de los valores de la UE y lo que nos une. El Pilar proporciona las redes de seguridad necesarias y un marco claro y resiliente para anticipar y gestionar los cambios derivados de la IA y las transformaciones tecnológicas, demográficas y geopolíticas. Reforzar su implementación es una responsabilidad compartida que comienza a nivel nacional, regional y local, con un papel fundamental para los interlocutores sociales y la sociedad civil. Por lo tanto, si bien respetamos y acogemos plenamente los diferentes enfoques en toda Europa, debemos intensificar las acciones, reafirmando nuestros valores comunes y reafirmando nuestro compromiso con los 20 principios y derechos del Pilar para brindar las mejores oportunidades para las personas, la economía y la sociedad en su conjunto”.   

Buena lectura.

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