viernes, 29 de agosto de 2025

UE. En el camino hacia un nuevo Plan de acción sobre la aplicación del Pilar Europeo de Derechos Sociales. Foro Social de Oporto (18 y 19 de septiembre) y propuestas de la Confederación Europea de Sindicatos.


1. Sitúo con brevedad el marco político y normativo actual.

El 4 de marzo era publicada la Comunicació de la Comisión, dirigida al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, que contenía el tan anunciado desde hacía algunos meses “Plan de Acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales”. Fue objeto de mi atención en la entrada “¿Hacia una nueva y reforzada política social europea? El Plan de acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales” .

Sobre su efectiva puesta en marcha, me detuve en la entrada “La aplicación del Pilar Europeo de Derechos Sociales y las tareas pendientes de la política social europea (a propósito del Consejo EPSCO de 11 y 12 de marzo de 2024)”  .

Destaqué su importancia en la entrada “UE. Declaración interinstitucional sobre el futuro del Pilar Europeo de Derechos Sociales suscrita el 16 de abril de 2024” 

Y ya acercándome al que es el objeto de este artículo, recogí los diversos pareceres sobre la necesidad de avanzar en su efectivo desarrollo en la entrada “El futuro de la política social europea en el período 2024-2029. La importancia del fortalecimiento, desarrollo y efectiva aplicación del Pilar Europeo de Derechos Sociales” 

2. Justamente en el documento presentado por la que sería reelegida Presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, “La decisión de Europa. Orientaciones políticas para la próxima Comisión Europea 2024-2029”,   , en el que se contenían las grandes líneas de su programa, encontramos un apartado sobre política social que llevaba por título “Apoyar a las personas y reforzar nuestras sociedades y nuestro modelo social”. En este, se exponía que

“... El modo de vida europeo depende de los mecanismos de protección y las oportunidades que ofrecen nuestro modelo social y nuestra economía social de mercado. Esta es la razón por la que es tan importante que los principios del pilar europeo de derechos sociales se hagan realidad en toda nuestra Unión, respetando el modelo social de cada país”.

Y anunciaba que

Necesitamos un nuevo impulso en ámbitos en los que es necesario avanzar más, y enmarcaremos este trabajo en un nuevo Plan de Acción sobre la aplicación del pilar europeo de derechos sociales. Este plan incluirá iniciativas que examinen cómo está afectando al mundo laboral la digitalización, desde la gestión de la inteligencia artificial hasta el teletrabajo y el impacto de la cultura «siempre en línea» en la salud mental de las personas. Las nuevas formas de trabajo no deben dar lugar a menos derechos y propondré introducir un derecho a la desconexión. Las personas y sus puestos de trabajo deben seguir estando siempre en el centro de nuestra economía social de mercado, incluso a medida que nuestras industrias y economías se transforman. Tenemos que garantizar una transición justa para todos. Esta es la razón por la que presentaré una hoja de ruta para el empleo de calidad, elaborada junto con los interlocutores sociales, que apoyará salarios justos, buenas condiciones de trabajo, formación y transiciones laborales justas para los trabajadores por cuenta ajena y por cuenta propia, en particular aumentando la cobertura de la negociación colectiva...” (la negrita es mía).

3. Las referencias al PEDS aparecieron también en el programa preparado para el nuevo período trienal de Presidencia UE, enero- 2025- junio de 2026 (Polonia, Dinamarca y Chipre), analizado en la entrada “Notas al contenido social del programa del trío y del de Polonia” 

El apartado más amplio dedicado concretamente a las políticas sociales se encontraba en el bloque titulado “Avanzando juntos”, en el que podía comprobarse la importancia del PEDS y la necesidad de seguir avanzando para concluir, cuando menos, algunas de las “carteras sociales pendientes. Así se recogía en el programa:

“El trío se esforzará por garantizar que todos puedan aprovechar las oportunidades que ofrecen las transiciones ecológica y digital, sin dejar a nadie atrás. Para ello, el trío seguirá centrándose en la aplicación de los principios del pilar europeo de derechos sociales a escala de la UE y nacional, respetando al mismo tiempo los modelos nacionales de mercado laboral y las competencias nacionales. Su objetivo será abordar la escasez de mano de obra y de capacidades en la UE. A este respecto, promoverá la inversión en las capacidades, la formación y la educación de las personas a lo largo de sus vidas, garantizando que todas las personas tengan acceso a una educación, una formación y un aprendizaje permanente inclusivos y de alta calidad. El trío se centrará en cómo aprovechar los beneficios y afrontar los retos del mayor uso de la inteligencia artificial (IA) en el mundo del trabajo para los trabajadores y las empresas. El trío se esforzará por ofrecer igualdad de género y de oportunidades para todos, por reforzar el diálogo social y la negociación colectiva, y por aplicar políticas que reduzcan las desigualdades a todos los niveles. Aplicará políticas que fomenten la inclusión social, el acceso a los servicios sociales y una vivienda asequible. Se realizarán esfuerzos constantes para aumentar el empleo juvenil, empoderar a las personas mayores para que permanezcan activas durante más tiempo e integrar a los grupos en situaciones vulnerables en el mercado laboral, facilitando al mismo tiempo la movilidad laboral” (la negrita es mía).

En el programa de trabajo de Polonia, y si cabe, con mayor intensidad que en el programa del trío, la presidencia polaca subrayaba y enfatizaba la importancia del PEDS y de declaraciones políticas anteriores estrechamente vinculadas al mismo, y su efectiva aplicación, de tal manera que

“En consonancia con la Declaración de Oporto (2021) y la Declaración de La Hulpe (2024), el pilar europeo de derechos sociales es una brújula que orienta a los Estados miembros a la hora de afrontar los retos relacionados con la promoción de la convergencia ascendente en términos de condiciones de vida y de trabajo en la UE. La Presidencia polaca participará en la revisión de 2025 de la aplicación del Plan de Acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales, cuyos tres objetivos principales son aumentar el empleo, reforzar las capacidades y las cualificaciones y reducir la pobreza entre los europeos, fijados para 2030 (la negrita es mía).

Por último, refiriéndome a la actual presidencia danesa, en su programa    sólo encontramos una referencia general al PEDS, sin mayor concreción. Para el gobierno danés

“Una UE más competitiva necesita un acceso suficiente a mano de obra cualificada. Por lo tanto, la Presidencia danesa se centrará en la libre circulación, las condiciones laborales dignas, la mejora y el reciclaje profesional, y un entorno laboral saludable y seguro, todos ellos esenciales para aumentar la productividad en toda la UE.

Sobre esta base, la Presidencia colaborará con el Semestre Europeo, la Hoja de Ruta para el Empleo de Calidad de la Comisión y el Plan de Acción de la Comisión sobre el Pilar Europeo de Derechos Sociales.

Estas iniciativas tienen como objetivo retener a los trabajadores cualificados e impulsar el empleo y el progreso social en todos los Estados miembros, respetando al mismo tiempo los modelos nacionales de mercado laboral y bienestar, así como el papel y la autonomía de los interlocutores sociales. La Presidencia también promoverá la revisión del Reglamento sobre el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización para los Trabajadores Despedidos con el fin de alcanzar un acuerdo en el Consejo” (la negrita es mía).

4. El anuncio del nuevo Plan también se encuentra en la Comunicación de la Comisión Europea al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones: “Programa de trabajo de la Comisión para 2025 Avanzar juntos: una Unión más audaz, más sencilla y más rápida “, presentado el 11 de febrero     .

El bloque 3, lleva por título “Cumplir nuestro plan para la fortaleza y la unidad europeas”, dedicando el apartado tercero a “Apoyar a las personas, fortalecer nuestras sociedades y nuestro modelo social”. Es aquí donde encontramos las referencias a la defensa del modelo social europeo y a la importancia del diálogo social, en estos términos:

“El modelo social único y muy valorado de Europa constituye tanto una piedra angular de la sociedad como una ventaja competitiva. Sin embargo, las crisis recientes lo han puesto en peligro al afectar al coste de la vida, la vivienda y las desigualdades. Esto se ve agravado aún más por los rápidos cambios tecnológicos, el cambio demográfico y las transiciones sectoriales que están en marcha. Por tanto, un objetivo clave de esta Comisión será reforzar la justicia social. Al salvaguardar nuestro modelo social y garantizar la justicia en una economía en transformación, podemos impulsar la prosperidad, aprovechando las oportunidades que ofrecen las transiciones verde y digital.

Desde 2017, los principios del pilar europeo de derechos sociales han guiado los esfuerzos para abordar los desafíos compartidos en materia de empleo, capacidades y cuestiones sociales. Estos principios se transformaron en acciones tangibles a través de un plan de acción específico con objetivos principales para 2030. Es fundamental priorizar la aplicación continua, e intensificaremos los esfuerzos a través de un nuevo plan de acción sobre la aplicación del pilar europeo de derechos sociales (la negrita es mía).

5. Sobre el nuevo Plan de acción para aplicar el PEDS, la Comisión Europea abrió una consulta pública el 18 de junio para recabar el parecer de todas las personas y entidades interesadas, que finaliza el 10 de septiembre. En la nota deprensa     en la que se da cuenta de esta consulta  , y en la que se encuentra también su texto , se explica que “La Comisión pide opiniones sobre el impacto del Plan de Acción de 2021, las lecciones aprendidas y los posibles ámbitos de mejora en los que podría ser necesario seguir avanzando. La Comisión también busca aportaciones para un nuevo plan de acción que se pondrá en marcha en los próximos meses”, y se recogen las declaraciones de la vicepresidenta ejecutiva de Derechos Sociales y Capacidades, Empleos de Calidad y Preparación, Roxana Mînzatu:

La aplicación del pilar de derechos sociales mejorará la vida de las personas en toda Europa, generará puestos de trabajo de calidad, dará lugar a una mayor seguridad laboral y mejorará el bienestar de las personas. El nuevo Plan de Acción reflejará los enormes cambios que estamos viendo en nuestros mercados laborales, en nuestras sociedades y en nuestras economías, y transformará esos cambios en oportunidades para más y mejores empleos, más igualdad y mejores habilidades, mayor protección social e inclusión. Las personas de toda Europa nos dicen constantemente que las cuestiones sociales ocupan el primer lugar en su lista de preocupaciones, por lo que animo a las personas y a las partes interesadas a participar en esta consulta. Escuchar una amplia gama de puntos de vista nos ayudará a configurar las políticas sociales para los próximos años” (la negrita es mía).

Efectúo a continuación una síntesis del documento abierto a consulta y que muy probablemente culmine con la presentación de una Comunicación de la Comisión Europea durante el cuarto trimestre.

“... El Pilar Europeo de Derechos Sociales (en lo sucesivo, «el Pilar») es el plan rector de la UE para una Europa social más justa e inclusiva que proteja a sus ciudadanos y contribuya al mismo tiempo a mejorar las condiciones de vida y de trabajo. El Plan de Acción de 2021 presentó setenta y cinco medidas que la Comisión se comprometió a adoptar durante el último mandato para aplicar el Pilar y estableció tres objetivos principales para 2030 en materia de empleo, capacidades y reducción de la pobreza. Cuatro años después del inicio del primer Plan de Acción, el panorama político ha cambiado significativamente. En sus orientaciones políticas para 2024-2029, la presidenta Von der Leyen anunció un nuevo Plan de Acción del Pilar para dar un nuevo impulso en ámbitos en los que es necesario avanzar y enmarcar los esfuerzos de la UE con miras a hacer realidad los principios del Pilar en toda la Unión. La vicepresidenta ejecutiva Mînzatu presentará el nuevo Plan de Acción en 2025. Se basará en el Plan de Acción de 2021 y establecerá las iniciativas que la Comisión desarrollará durante este mandato para seguir profundizando en la aplicación del Pilar y apoyar a los Estados miembros, respetando los modelos sociales nacionales, para alcanzar los objetivos principales para 2030.

El nuevo Plan de Acción reflejará los retos y oportunidades más pertinentes para el futuro, enmarcados en la rápida evolución del contexto socioeconómico, del mercado laboral, demográfico y geopolítico, así como las prioridades políticas clave en términos de competitividad, transiciones digital y ecológica y preparación, que tienen una clara dimensión para las personas”.

“... El nuevo Plan de Acción presentará una agenda positiva, que creará un nuevo impulso para la Europa social e integrará las políticas sociales en todas las prioridades de la UE. Esto también es importante para alcanzar los objetivos principales sociales para 2030.

Las iniciativas del primer Plan de Acción se llevaron a cabo según lo previsto, pero a menudo la aplicación sobre el terreno solo está empezando y solo se dispone de evaluaciones ex post limitadas. Por lo tanto, en esta nueva legislatura, la atención debe centrarse en una aplicación y un cumplimiento efectivos de las acciones existentes. Este aspecto es especialmente importante, ya que la aplicación del Pilar es una responsabilidad conjunta de las instituciones de la UE, las autoridades nacionales, regionales y locales, los interlocutores sociales y la sociedad civil. Más allá de su aplicación, son necesarias nuevas iniciativas políticas para adaptarse a un entorno en rápida evolución y a las necesidades de los mercados laborales y los sistemas de protección social de la UE.

En el contexto de la rápida evolución del contexto socioeconómico, del mercado laboral, demográfico y geopolítico, el nuevo Plan de Acción reflejará los estrechos vínculos entre competitividad, preparación, democracia y altos estándares sociales. Mantener el ritmo del cambio en nuestra economía y nuestro mercado laboral es esencial para nuestra prosperidad y productividad, así como para el éxito de las transiciones ecológica, digital y social. El nuevo Plan de Acción enmarcará este trabajo, garantizando la justicia social y respetando al mismo tiempo los propios modelos sociales de cada país.

“... El nuevo Plan de Acción se basará en los logros del Plan de Acción de 2021, abordando los retos emergentes y las lagunas que deben colmarse.

 El nuevo Plan de Acción reforzará la coordinación y promoverá un enfoque más coherente y coordinado de las políticas sociales y de empleo, contribuyendo así a garantizar que todos los Estados miembros avanzan hacia los objetivos principales para 2030 en materia de empleo, capacidades y reducción de la pobreza”.

“... Se espera que este nuevo Plan de Acción dé un nuevo impulso para mejorar la aplicación del Pilar Europeo de Derechos Sociales y apoye la consecución de los objetivos principales sociales de la UE en materia de empleo, capacidades y reducción de la pobreza de aquí a 2030. Reflejará los resultados de la revisión del primer Plan de Acción, haciendo balance de lo que se ha logrado e identificando las lagunas que deben subsanarse... (la negrita es mía)

 6. Justamente  el mismo día que la Comisión Europea abría la citada consulta, el Pleno del Comité Económico y Social Europeo aprobaba (147 votos a favor, 36 en contra, 53 abstenciones), un Dictamen de iniciativa titulado “Nuevo plan de acción para la aplicación del pilar europeo de derechos sociales” (publicado en el Diario Oficial UE de 20 de agosto), en cuya introducción se enfatiza que

“...  tiene por objeto contribuir al nuevo plan de acción anunciado por la Comisión Europea e incluye recomendaciones de iniciativas en los niveles apropiados. El CESE considera que debe concederse prioridad a sus recomendaciones, que contienen propuestas de medidas y otras relativas a la gobernanza, a la hora de elaborar un nuevo Plan de Acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales con visión de futuro que se centre en la aplicación y el cumplimiento de las normas y estándares sociales establecidos y, cuando proceda, en su evaluación y actualización en consonancia con la evolución de las necesidades sociales y los nuevos retos geopolíticos y económicos”.

Así como también que

“... Habida cuenta de los múltiples retos que afronta Europa, el CESE subraya que los objetivos originales del pilar europeo de derechos sociales siguen siendo válidos y aboga por un enfoque holístico que integre la equidad, la competitividad, la seguridad y la inclusión en el modelo social europeo. El Plan de Acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales debe desempeñar su papel y promover un entorno que permita a todos los actores pertinentes, incluidas las autoridades públicas, asumir sus responsabilidades sociales y a las empresas utilizar su potencial de productividad y crear puestos de trabajo de calidad. Para lograr este objetivo, se requiere un crecimiento económico inclusivo sustentado en los sólidos fundamentos que constituyen el mercado único, la investigación y la innovación y respaldado por reformas estructurales que mejoren los niveles de empleo y el acceso a las competencias, al mismo tiempo que garantizan un funcionamiento justo y fluido de los mercados de trabajo y los regímenes de seguridad social. En otros niveles, el diálogo social puede representar un activo que contribuya a que Europa se adapte a los cambios en el mundo del trabajo, además de ser una herramienta de gestión responsable del cambio” (la negrita es mía)

En sus “recomendaciones políticas”, el CESE destaca en primer lugar las relativas a seguir avanzando en la igualdad de oportunidades y acceso al mercado de trabajo, de tal manera que se reduzca la desigualdad de ingresos, se impulse la igualdad de género, vaya adelante la igualdad de trato, se adopten medidas que den respuestas a la necesidades actuales de los mercados de trabajo y la integración activa de las personas que encuentran especiales dificultades para su integración y permanencia, subrayando al respecto que “es esencial contar con servicios públicos de empleo eficientes que dispongan de recursos suficientes y una dotación de personal adecuada”.

También solicita la actualización de la coordinación de la normativa en materia de seguridad social, impulsar un paquete de medidas para una transición (ecológica y digital) justa, reforzar las capacidades y competencias, y promover el acceso a la inversión en formación y aprendizaje permanente, haciendo especial hincapié en que “los objetivos del pilar europeo de derechos sociales no podrán alcanzarse sin más inversión pública y privada en educación y sin un mayor compromiso por parte de los empleadores y los interlocutores sociales para incrementar el aprendizaje y la formación en el trabajo”

El CESE subraya la importancia de disponer de unas condiciones de trabajo justas, concretándolas en medidas que atiendan a la lucha contra la pobreza de las personas ocupadas (working poors), y que se efectúe   un seguimiento de las condiciones de trabajo y garantizar “que sean justas, crear empleo de calidad y luchar contra la inseguridad laboral”, proponiendo “añadir un objetivo en materia de calidad del empleo en el plan de acción y anima a la Comisión a trabajar con los interlocutores sociales y con Eurofound para analizar y elaborar indicadores adecuados y aplicables en este ámbito”; garantizar el acceso a sistemas sanitarios y a asistencia sanitaria de gran calidad y una dotación de personal adecuada en el sector; mejorar la seguridad y la salud en el trabajo, con especial atención a los nuevos riesgos psicosociales y el impacto de la tecnología, así como a los efectos sobre la salud de las personas trabajadoras del cambio climático y muy concretamente “abordar el trabajo a temperaturas extremas”; medidas para una inteligencia artificial centrada en el ser humanos, de tal manera que “las iniciativas legislativas deben abordar las lagunas en la protección de los derechos laborales en el lugar de trabajo y garantizar que las personas mantengan el control en todas las interacciones entre el hombre y la máquina”, y garantizar una movilidad justa de los trabajadores”.

7. Sin duda alguna, el Foro Social que se celebrará en Oporto los días 18 y 19 de septiembreabordará qué medida deben ponerse en marcha para, no solo aplicar sino también mejorar, el contenido del PEDS.

Se trata, tal como se explica en su página web , de “un foro global para crear empleo de calidad en una Europa social competitiva”, en el que se abordará “la urgente necesidad de Europa de renovar su competitividad mediante una sólida agenda social”, y en la que explica que “basándose en la Cumbre Social de Oporto de 2021 y el Foro de 2023, esta edición se centra en el tema "Empleo de calidad en una Europa social competitiva" en un momento crítico ante un nuevo contexto geopolítico y una fuerte demanda de competitividad renovada, acompañada de una transición verde y digital justa e inclusiva para todos. Para prosperar ahora y prepararse para el futuro, Europa necesita una sólida agenda social”. El Foro contribuirá al desarrollo del nuevo Plan de Acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales y la Hoja de Ruta para el Empleo de Calidad, a la vez que fomentará la cooperación internacional para fortalecer mercados laborales resilientes e inclusivos” (la negrita es mía).

Un breve repaso al programa del Foro permite constatar la importancia de las temáticas que serán abordadas a lo largo de los dos días de trabajo:

“... Empleos de calidad en una Europa social competitiva; Mejorar la implementación del Pilar Europeo de Derechos Sociales: Competitividad y Justicia Social, reforzándose mutuamente; Movilidad laboral libre y justa para una Unión Europea competitiva; Construyendo Lugares de Trabajo Justos: Empleos de Calidad y una Mejor Conciliación entre la Vida Laboral y la Personal;  La estrategia de la UE para combatir la pobreza: reunión con personas en situación de pobreza; Conciliación de la vida laboral y personal y empleos de calidad; Entre generaciones: Qué significan los empleos de calidad hoy y mañana; Avanzando hacia empleos de calidad para una Europa más competitiva: diálogo social; Perspectivas globales: Empleo y políticas sociales en un contexto más amplio”.

8. De la importancia del Foro también se hace eco la Agencia europea para la seguridad ysalud en el trabajo  que en su página web explica que

“Europa se enfrenta a importantes retos estructurales relacionados con la demografía, la transición digital y ecológica, la competitividad y la inserción laboral, todo ello en un contexto geopolítico radicalmente cambiante. En medio de la crisis de la pandemia, Portugal lanzó en 2021 la Cumbre Social de Oporto, donde los líderes europeos se comprometieron con el Pilar Europeo de Derechos Sociales y a implementarlo mediante un ambicioso Plan de Acción. En 2025, la Comisión Europea lanzará un segundo Plan de Acción sobre el Pilar Europeo de Derechos Sociales. Tras la Cumbre Social de Oporto y el Foro Social de 2023, Portugal, junto con la Comisión, la Presidencia del Consejo y el Parlamento Europeo, desea continuar su ambiciosa iniciativa bianual y organizar un nuevo Foro Social en septiembre de 2025 en Oporto. Al igual que en la primera edición, el evento principal estará precedido por un evento paralelo abierto a las partes interesadas europeas relevantes y a la sociedad civil. Portugal espera destacar el objetivo de crear empleo de calidad en el contexto de la próxima revisión del Plan de Acción sobre el Pilar Europeo de Derechos Sociales, con especial atención a las cuestiones de equilibrio entre la vida laboral y personal (licencias adecuadas, modalidades de trabajo flexibles, acceso a servicios de atención, igualdad entre hombres y mujeres), en estrecha relación con los objetivos de 2030 en materia de empleo, capacidades y reducción de la pobreza (la negrita es mía)

9. No podría faltar en estos debates sobre el nuevo Plan de acción del PEDS la voz, crítica, del sindicalismo europeo, es decir de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), para poner de manifiesto lo mucho que queda por hacer para la efectiva aplicación de todo lo acordado desde que se aprobara el texto en la conferencia interinstitucional celebrada en la ciudad sueca de Gotemburgo en noviembre de 2017 y se concretara en el Plan de acción aprobado en marzo de 2021.

La voz sindical, y sus propuestas, aparecen en el escrito   remitido el 26 de agosto a la Ministra portuguesa de trabajo, solidaridad y seguridad social, Maria do Rosário Palma Ramalho, en la que se insta al gobierno luso a aprovechar la oportunidad del Foro “para adoptar una Declaración que apoye un avance decisivo en el Pilar Europeo de Derechos Sociales (PEDS) y su implementación”, comprometiéndose a  “presentar legislación concreta, iniciativas políticas e inversión sostenida para hacer realidad los derechos sociales de todos, en todas las regiones y sectores de Europa”. Para la CES,

“El PEDS no debe limitarse a un conjunto de principios aspiracionales que se declaran constantemente pero nunca se materializan. Debe convertirse en un contrato social vinculante, plenamente respaldado por leyes, inversiones y mecanismos de rendición de cuentas. El Foro Social de Oporto ofrece un momento crucial para renovar el compromiso con esta visión y establecer un marco que permita lograr un progreso real para las personas trabajadoras”.

La CES insta a garantizar que la declaración conjunta que pide “se comprometa con acciones concretas para hacer realidad el PEDS”, y destaca estas prioridades:

“- Garantizar el derecho a un salario justo, exigiendo

“La plena aplicación de la Directiva sobre salarios mínimos adecuados, incluyendo aumentos ambiciosos del salario mínimo legal.

Promover la cobertura de la negociación colectiva para alcanzar el objetivo del 80 %, incluso mediante la finalización de ambiciosos planes nacionales con los interlocutores sociales.

Vincular la reforma de la contratación pública a las condiciones sociales, garantizando que los fondos públicos apoyen a las empresas que respetan los derechos de los trabajadores, la negociación colectiva y cuyos trabajadores están cubiertos por convenios colectivos.

-  Crear empleos de calidad y acabar con el trabajo precario. Se insta a la próxima Hoja de Ruta para el Empleo de Calidad, anunciada por la Presidenta de la Comisión Europea, a:

Incluir medidas vinculantes e inversiones para garantizar un empleo seguro y bien remunerado.  

Abordar la subcontratación abusiva, los intermediarios laborales no regulados, el estrés laboral, el uso no regulado de la IA y las violaciones del derecho a la desconexión.

Introducir indicadores para monitorear la calidad del empleo en todos los sectores y regiones, incluyendo la cobertura de la negociación colectiva”.

-  Garantizar el derecho a la formación y una transición justa, solicitando

Una legislación que garantice el derecho a la formación gratuita durante el tiempo de trabajo;

Un marco vinculante para la anticipación y la gestión del cambio, que garantice una transición justa para los trabajadores y las comunidades, con una fuerte participación de los sindicatos.

- Lograr la igualdad salarial por un trabajo de igual valor.

 Tras constatar que “el PEDS consagra el derecho a la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres, incluso en materia salarial. Sin embargo, la brecha salarial de género en la UE se mantiene en el 12 %, y persiste la infravaloración del trabajo femenino en todos los sectores”, se insta a

Transponer de forma completa y ambiciosa la Directiva sobre Transparencia Salarial.

Aumentar el apoyo a las medidas para reforzar la negociación colectiva como herramienta para cerrar la brecha salarial de género y combatir las desigualdades estructurales.

- Combatir la pobreza y garantizar la protección social. Se exige

“Una ambiciosa Estrategia de la UE contra la Pobreza con un sólido enfoque basado en los derechos;

• Planes de renta mínima adecuados en todos los Estados miembros;

• El próximo Plan Europeo de Vivienda Asequible para garantizar el derecho a una vivienda digna y asequible, abordar las condiciones de explotación en la vivienda de los trabajadores agrícolas y otros trabajadores vulnerables, y combatir la explotación por parte de los capataces;

• Inversión en servicios públicos de alta calidad, como la sanidad, la educación, el transporte y el cuidado infantil” (la negrita es mía).

Buena lectura.

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