lunes, 3 de octubre de 2022

Jornada mundial 2022 por el trabajo decente: justicia salarial. Debate organizado por Justícia i Pau.

 

1. Una vez más, el próximo viernes 7 de octubre se celebra la Jornada mundial por el trabajo decente.

Conviene ahora recordar que el concepto de trabajo decente fue lanzado en 1999 por el entonces Director General de la Organización Internacional del Trabajo, Juan Somavía, y, tal como se explica en la página web de la OIT, “se refiere a la generación de oportunidades para que todos los hombres y mujeres accedan a un empleo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad, y dignidad humana” 

Este año 2022 el lema de la Jornada, impulsada por el sindicalismo internacional, es el de “Justicia salarial”. En la página web de la Confederación Sindical Internacional se justifica ampliamente esta elección, resaltando que aquella “es una piedra angular del contrato social entre trabajadores/as, gobiernos y empleadores que se ha roto en aras de la codicia corporativa”, manifestando que “El mundo necesita un nuevo contrato social en el que la justicia salarial ocupe un lugar central. Hay que acabar con el déficit mundial de 575 millones de puestos de trabajo, respetar los derechos fundamentales de los trabajadores y las trabajadoras, reemplazar discriminación por igualdad, ampliar la protección social a todas las personas y construir una economía mundial inclusiva, libre de los vestigios del colonialismo. Sobre estos cimientos se puede construir la paz y afrontar y superar los acuciantes retos del presente y del futuro”.  

Si quieren encontrar una persona de obligada referencia, por sus conocimientos académicos y participación en la vida política, que acredita sobradamente la necesidad de luchar por la justicia salarial, este es Robert Reich, “economista, profesor universitario, columnista, comunicador y político estadounidense. Fue Secretario de Trabajo de los Estados Unidos durante el gobierno de Bill Clinton, entre 1993 y 1997, y formó parte del consejo asesor de transición del presidente Barack”  .

En su artículo “Corporate greed, not wages, is behind inflation. It’s time for price controls” (“La codicia de las empresas, y no los salarios, está detrás de la inflación. Es hora de controlar los precios”), publicado en el diario inglés The Guardian el 25 de septiembre   , refiriéndose a la realidad económica y social de los Estados Unidos, si bien su reflexión es perfectamente extrapolable a mi parecer con carácter general, manifestaba que “Los aumentos salariales ni siquiera han seguido el ritmo de la inflación. La mayoría de las nóminas de los trabajadores se están reduciendo en términos de poder adquisitivo real. En lugar de provocar la inflación, los salarios están reduciendo las presiones inflacionistas. El problema económico subyacente es la inflación de los precios de los beneficios. Está causada por las corporaciones que suben sus precios por encima de sus costes crecientes. Las empresas utilizan esos costes crecientes -de materiales, componentes y mano de obra- como excusa para aumentar aún más sus precios, lo que se traduce en mayores beneficios. Por eso los beneficios de las empresas están cerca de niveles que no se veían desde hace más de medio siglo...” 

Las organizaciones sindicales españolas más representativas. CCOO y UGT, han elaborado un manifiesto  con ocasión de esta jornada, en el que además de hacer suyos los argumentos de la CSI exponen, refiriéndose específicamente a la realidad española, que “España no es ajena a esta realidad mundial, los excesos del capitalismo, la codicia corporativa y la aquiescencia de gubernamental han supuesto que la crisis financiera haya dejado desde 2008 una importante y visible devaluación salarial y un incremento de las desigualdades sociales y de las situaciones de pobreza. UGT y CCOO consideran que urgente que las consecuencias de la inflación sean tenidas en cuenta en todas las negociaciones, de manera que se distribuyan las cargas y aumenten los salarios. Exigimos a las organizaciones empresariales responsabilidad, que no bloqueen los procesos de diálogo social ni de negociación colectiva, y que entiendan que es urgente que se produzcan subidas salariales justas y suficientes. Los sindicatos de clase mayoritarios pedimos al Gobierno medidas que frenen el aumento de los precios y que apuesten por un impulso fuerte del Salario Mínimo Interprofesional (SMI)”.

2. He dedicado varias entradas anteriores al trabajo decente, tanto con ocasión de mi participación en eventos académicos como en reuniones de movimientos y grupos del mundo trabajador y movimientos cristianos. Y este año, vuelvo sobre el mismo ya que el buen amigo Pepe Rodado, delegado de la pastoral obrera de la Diócesis de Barcelona y coordinador de la Plataforma Iglesia por el trabajo decente de Barcelona, me ha invitado, una vez más, a participar en un acto, organizado por Justícia i Pau, en el marco de los “Lunes de Derechos Humanos”, organizado por Justícia i Pau, y que estará dedicado al examen de las luces y las sombras de la reforma laboral   . Contará también con la participación de una destacada activista en defensa de los derechos de las trabajadoras, Aurora Ayón, miembro de Sindillar (sindicato independiente de Trabajadoras del Hogar y los Cuidados (THC) en Barcelona), siendo moderado el debate por la redactora de la publicación “El Crític” https://www.elcritic.cat/ Helena Martín https://www.elcritic.cat/sobre-critic/qui-som

3. La hemeroteca del blog deja constancia de las entradas dedicadas al trabajo decente, y por desgracia pone también de manifiesto que sigue quedando mucho por hacer para que sea una realidad en todo el planeta.

Ya en 2016 participé en un acto organizado por los movimientos obreros cristianos de Cataluña y Baleares, curas obreros, religiosos en barrios y delegaciones de pastoral obrera de la Diócesis de Cataluña, con ocasión de la celebración del Primero de Mayo   

Más adelante, con motivo de la invitación formulada por la Universidad de León, en marzo de 2018, para participar en las “Jornadas sobre la empleabilidad y la calidad del empleo: apostando por una igualdad efectiva”, pronuncié la conferencia sobre “Elempleo decente: un reto presente y de futuro”  , en la que expuse mi parecer, relacionándolo con la necesidad ineludible del trabajo decente, que  “el mundo del trabajo está cambiando a pasos acelerados, mezclándose una realidad que en ocasiones nos retrotrae al siglo XIX (la palabra explotación todavía tiene, desgraciadamente, sentido en nuestra vida laboral) y en otras nos traslada a un próximo futuro donde el trabajo humano se da la mano con la utilización del realizado por aparatos tecnológicos (robots) que pueden llevar a cabo muchas de las tareas, y no sólo manuales o repetitivas, que todavía hoy realiza una persona (repárese en la llamada economía de los cuidados, la atención a personas necesitadas, y cómo el cambio tecnológico puede ayudar a mejorar su situación)”.  

Tuvimos oportunidad de debatir ampliamente el trabajo decente en el Congreso interuniversitario OIT sobre el futuro del trabajo que tuvo lugar en la Universidad de Sevilla en febrero de 2019, quedando recogida mi intervención en la entrada “El trabajo decente en las normas y documentos de la OIT”  , en la que recordaba que se trata de un concepto “que se utiliza reiteradamente pero que, hasta el presente, salvo error u omisión por mi parte, sólo aparece expresamente recogido en un Convenio, el número 189 dedicado a las trabajadoras y trabajadores domésticos, cuyo art. 6 dispone que “Todo Miembro deberá adoptar medidas a fin de asegurar que los trabajadores domésticos, como los demás trabajadores en general, disfruten de condiciones de empleo equitativas y condiciones de trabajo decente, así como, si residen en el hogar para el que trabajan, de condiciones de vida decentes que respeten su privacidad”.

Insistí sobre la misma temática con ocasión del I Congreso interuniversitario OIT sobre justicia,social, trabajo decente y objetivos de desarrollo sostenible, celebrado en la Universidad Complutense de Madrid en noviembre de 2021  , y concluía mi artículo, mirando al futuro, de esta forma: “Con la clausura del Congreso, con la conferencia magistral a cargo de la profesora María Emilia Casas, Catedrática de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la UCM,  y de las intervenciones de Yolanda Sánchez Uran y María Luz Vega, se daba el pistoletazo de salida para seguir trabajando conjuntamente la OIT y el mundo universitario en la búsqueda de respuestas a cómo conseguir un trabajo digno, un trabajo decente, para todas las personas. Que no decaiga, que no decaigamos en el empeño”.

En fin, y sin ningún ánimo exhaustivo en las referencias realizadas, deseo destacar elartículo dedicado a la Comunicación de la Comisión Europea de 23 de febrero de este año, dedicada al trabajo digno en todo el mundo ht en el que expuse, antes de su análisis, que “El documento toma como punto de referencia los cuatros elementos del concepto universal de trabajo digno que han sido desarrollados por la Organización Internacional del Trabajo, y que también se encuentran reflejados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, es decir “1) la promoción del empleo; 2) las normas y los derechos del trabajo, incluida la eliminación del trabajo forzoso y del trabajo infantil; 3) la protección social; 4) el diálogo social y el tripartismo”. Con claridad se afirma en la introducción de la Comunicación que el enfoque que se adopta en el texto, “está en consonancia con el llamamiento mundial a la acción de la OIT”.

3. Y para preparar esta entrada, y seguir con las reflexiones sobre el trabajo decente, es obligado, y además satisfactorio, acudir al muy recientemente aprobado, en el Pleno del mes de septiembre,  Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre “Trabajo decente en todo el mundo”, del que ha sido ponente la dirigente de la UGT María del Carmen Barrera Chamorro   , y en el que ha participado muy activamente, como experto del grupo de trabajadores y trabajadoras el profesor Cristóbal Molina Navarrete   .

El dictamen se ha elaborado justamente en relación con la Comunicación de la Comisión Europea anteriormente citada y fue aprobado por 113 votos a favor, 22 en contra y 33 abstenciones, estando disponible en este enlace   , Deseo destacar del mismo algunas de las tesis que considero más destacadas y que guardan muy estrecha relación con las de la Comisión Europea y, por supuesto de la OIT, y que se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados por las Naciones Unidas, remitiendo como siempre a todas las personas interesadas a su lectura íntegra.

“1.4     El CESE acoge con satisfacción que la UE proponga un paquete global de acciones e instrumentos que repercutan en la promoción de los cuatro pilares del concepto universal de trabajo digno, desarrollado por la Declaración de la OIT sobre la Justicia social para una Globalización Justa de 2008, modificada en 2022 y reflejada en los ODS: fomento del empleo; estándares que garanticen los derechos laborales, incluyendo la eliminación del trabajo forzoso e infantil, la protección social adecuada, el diálogo social y el tripartismo, con la igualdad de género como objetivo transversal....

1.5       El CESE insta a la Comisión a desarrollar determinados aspectos del principio del trabajo digno que hoy en día tienen un valor particular, tanto social como económico. Como ejemplo, el CESE destaca, junto a la igualdad de género y la no discriminación (promoción de una perspectiva de igualdad de género en el objetivo del trabajo digno), la lucha contra el riesgo de exclusión de los colectivos más vulnerables —como las personas con discapacidad— en los mercados de trabajo, la salud y seguridad en el trabajo, así como el carácter sostenible del empleo en el escenario de la transición ecológica. Todos ellos constituyen objetivos transversales de la OIT y de la Agenda 2030. En este contexto, el CESE acoge con satisfacción la modificación de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo para incluir el derecho a un entorno de trabajo seguro y saludable”.  (la negrita en el texto original).

1.10     El CESE apoya la decisión de la UE de participar activamente en la reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para integrar la dimensión social en el crecimiento económico mundial ante los enormes desafíos a los que se enfrenta (las transiciones digital y ecológica, el envejecimiento, la prevención de futuras pandemias, etc.). Optimizar el crecimiento, la competitividad y los beneficios, en términos de generar más riqueza, empleo y bienestar, pasa por establecer marcos y políticas de transición justa, que incluyan la garantía y promoción del trabajo digno y sostenible en el mundo, y con una transición justa basada en un enfoque a través del diálogo social, como ya se ha logrado anteriormente.

1.12     Además, el CESE pide el apoyo de la UE para un tratado vinculante de las Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos, así como la consideración de un convenio de la OIT sobre el trabajo digno en las cadenas de suministro.

4.2       El CESE reitera que la protección del trabajo digno en todo el mundo es una exigencia del respeto debido a la dignidad humana y por ello considera esta propuesta como un paso importante en el respeto y la promoción de los derechos humanos en las empresas y espera que suponga un impulso significativo para seguir avanzando”.

4. Como he indicado con anterioridad, en el debate que tendrá lugar el lunes 3 en el marco de la sesión organizada por Justicia y Pau, y que tendrá lugar en la sala de actos del Centro Cristianisme i Justícia, tan querido para mí desde que me incorporé a su área social en 1982 y de la mano de mi maestro Joan N. García-Nieto, analizaremos la reforma laboral aprobada a finales de 2021 (RDL 32/2021 de 28 de diciembre) y también, entre otras normas, el muy reciente RDL 16/2022 de 6 de septiembre de 2022, para la mejora de las condiciones de trabajo y de Seguridad Social de las personas trabajadoras al servicio del hogar.

Y todo ello, en el marco de los debates sobre cómo reducir la precariedad que afecta aún, desgraciadamente, a una parte nada menospreciable del mundo del trabajo, en especial a las personas con bajas cualificaciones y a las y los jóvenes que no han podido finalizar sus estudios. Justamente sobre dicha realidad ha escrito Pepe Rodado en el último “Papeles” de CiJ, dedicado a “Precariedad laboral,precariedad vital” , cuyo resumen es muy claro sobre la tesis que expone el autor en el texto: “El paro (especialmente el de larga duración), la temporalidad y los sueldos bajos son los tres pilares sobre los que se fundamenta la precariedad laboral en nuestro país, una precariedad que, de rebote, supone la puerta de acceso a la precariedad vital. Y aquí reside su gravedad. Una puerta que para muchos, una vez cruzada, se convierte en una puerta cerrada y sin retorno, y para muchos otros, en puerta de entrada y de salida permanente del mercado laboral. Una Puerta, en definitiva, que conduce a buena parte de la población a una situación casi irreversible de pobreza y exclusión”.

Y como hablamos de un acto en que el participarán como asistentes personas de colectivos del mundo trabajador cristiano, además por supuesto de todos aquellos y aquellas que, con independencia de sus creencias, o no creencias, religiosas, se sienten también interesados e interesadas sobre cómo seguir luchando por un trabajo digno y decente, también deseo mencionar el Manifiesto   presentado por el Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos con ocasión de la Jornada Mundial, publicado junto con otra abundante documentación en el suplemento de Noticias Obreras dedicado a esta   

Destaca el MMTC que “son necesarias políticas inclusivas, diálogo social, regulación y acuerdos internacionales que reconozcan en la práctica la prioridad de la persona y promuevan con eficiencia la distribución equitativa de los resultados de la actividad económica, para que pueda haber un verdadero desarrollo humano integral para todas las personas y en todo lugar” , de tal manera que “en sociedades fracturadas y desvinculadas, que deben enfrentar desafíos tan enormes como el de la transición energética y la economía circular, proponemos el diálogo social y el multilateralismo como herramienta, para que las necesidades de todas las personas y pueblos sean debidamente atendidas y equilibradas. Ante la globalización de la indiferencia por la suerte de migrantes y refugiados, reclamamos que la política se oriente al bien común y a la defensa y cumplimiento de los Derechos Humanos que derivan de la sagrada dignidad de todas las personas, para lo que deben reforzarse las medidas que promueven la inclusión y extender sin discriminaciones los sistemas de protección universal”.

E igualmente, hay que referirse al Manifiesto   elaborado por la iniciativa “Iglesia por el trabajo decente”, en el que exponen que  “Un año más, las organizaciones que formamos la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) convocamos a la Jornada Mundial por el Trabajo Decente para celebrar y reivindicar el trabajo como derecho y actividad para el cuidado de las personas, del bien común y del planeta”, y tras valorar positivamente que “los últimos avances en el mundo del trabajo, fruto de la negociación y el acuerdo social, han supuesto políticas concretas que, siguiendo las orientaciones de la OIT, atienden a una recuperación centrada en las personas y en el trabajo decente”, manifiestan que “aunque la senda iniciada es positiva, aún quedan demasiadas situaciones de vulnerabilidad de derechos vinculados al trabajo en nuestro país. Tu compromiso y el de quienes somos sensibles a estas situaciones, son una respuesta necesaria para un empleo de calidad”, situaciones que pasan después a exponer, como el alto desempleo, la precariedad laboral, la problemática de las personas trabajadoras migrantes en situación irregular, y la cada vez más necesaria seguridad y salud en el trabajo, concluyendo que “sin hombres y mujeres comprometidas no será posible el trabajo decente”.

5. El buen amigo José Rodado nos he hecho llegar una serie de preguntas que desea que respondamos durante  el acto: si funciona la reforma laboral, y cuáles son sus puntos fuertes y débiles, y qué debería regularse de todo aquello que ha quedado fuera de la misma; cómo afecta a los colectivos más precarizados y con mayor necesidad de protección; si la situación de crisis económica que ya es algo más que una mera hipótesis tendrá consecuencias en el inmediato futuro en términos de despidos o de expedientes de suspensión de contratos o de reducción de la jornada de trabajo; cómo está cambiando el sindicalismo y cómo puede tener presencia entre los colectivos (como el personal empleado del hogar familiar) a los que cuesta llegar; y refiriéndose concretamente a este último colectivo, si la reforma operada por el RDL 16/2022 puede significar un primer paso hacia el pleno reconocimiento del trabajo de cuidados.

Muchas cuestiones a debate, como es fácil comprobar, y la moderadora tendrá que actuar con firmeza, sin duda, para que quienes participamos en el acto demos nuestro parecer con la debida brevedad que no ha de estar exenta en absoluto de claridad y precisión.

Para “abrir boca” sobre la temática de la Jornada mundial, y de muchas de las preguntas que se formularán, y remitiendo a varios de los artículos que he publicado en el blog, tanto sobre la Jornada mundial por un trabajo decente como sobre la reforma laboral (sobre esta última véase especialmente este   ), me permito remitir al último número (septiembre de 2022) de la Revista Digitaleditada por la Secretaría Confederal de Acción Sindical y Empleo de ComisionesObreras   en el que se encuentra un amplio artículo de Mari Cruz Vicente, secretaria confederal de acción sindical y empleo, sobre los retos de la negociación colectiva y los debates sobre el pacto de rentas, en el que defiende que la tesis del sindicato “pasa por contemplar una adecuada política fiscal que limite los excedentes empresariales y proteja las rentas medias y bajas, y añadir una serie de medidas, además de las ya tomadas, para hacer frente a la subida de los precios, asegurando la protección social y económica a las rentas más bajas y a los colectivos más afectados por esta crisis inflacionista, en línea con lo que desde el sindicato venimos planteando”.

También encontramos un amplio informe  de la reforma laboral en materia de contratación, empleo y desempleo hasta el mes de agosto, del que me parece muy relevante destacar la valoración positiva que se realiza del “enorme crecimiento en la ocupación de jóvenes”, ya que “ha habido un incremento de más del 20 % en el último año y de un 17,22 % en las personas de entre 20 y 24 años desde 2019”, así como también, refiriéndose al conjunto de la población trabajadora, que con los datos de afiliación a la Seguridad Social se constata que “en un solo año la temporalidad ha descendido en un 10 % (desde el 29,28 de agosto de 2021 hasta un 18,71 %),  y  que los 4.474.581 contratos indefinidos firmados en los ocho primeros meses suponen un incremento del 35.76 % sobre el mismo período del año anterior, destacando dos datos muy relevante de la reforma, “la práctica desaparición del contrato por obra o servicio”, y “el aumento de los contratos fijos discontinuos”.

Al respecto, sobre la evolución de la reforma laboral, también es de mucho interés seguir los datos facilitados por el Observatorio trimestral del mercado de trabajo de FEDEA, cuyo número 2 (septiembre 2022)    se ha publicado recientemente y en el que se efectúa una valoración diferente parcialmente de la anterior, ya que, tras exponer que “La evolución de la contratación laboral y su desglose por tipos de contrato mantiene la tendencia iniciada con la reciente reforma laboral 2022. Se registra, en particular, un crecimiento sustancial de la contratación indefinida, tanto en su modalidad ordinaria como en la de fijo discontinuo, acompañado de una fuerte reducción de la contratación temporal. Desde enero de 2022, tanto los datos de la EPA como los de afiliación al régimen general de la Seguridad Social indican que la tasa de temporalidad ha caído sustancialmente: entre un 4% (en comparación con la EPA de 2019T2) y un 12% (en comparación con la afiliación de agosto de 2019)”, destacan que “Sin embargo, el peso de los contratos temporales en el total de contratos registrados, que había alcanzado un mínimo en abril, ha vuelto a repuntar en unos 10 puntos porcentuales desde entonces. Adicionalmente, el impacto de la reforma sobre la afiliación indefinida se ha frenado en los últimos meses, especialmente en la modalidad de fijo discontinuo. A pesar de registrarse más de 700 mil nuevos contratos fijos discontinuos entre junio y agosto, la variación mensual de la afiliación con este tipo de contratos ha sido negativa”  

Buena lectura... y mucho debate.


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