1. El lunes 18 de mayo tiene lugar el acto institucional organizado por el Ayuntamiento de Barcelona de conmemoración del 1 de mayo, día internacional del trabajo , que será presidido por la quinta teniente de alcaldía del Área de Derechos Sociales, Promoción Económica, Trabajo, Feminismos y Memoria Democrática y Presidenta de Barcelona Activa, Sra. Raquel Gil.
Se trata de un día, tal como se expone en la “Propuestade Resolución con motivo del Primero de Mayo” , presentada por el grupo parlamentario PSC-Units per avançar, publicada en
el BOPC el 18 de mayo y que será debatida en una próxima sesión plenaria del
Parlament, que es “jornada de memoria, de reivindicación y de compromiso
colectivo con los derechos laborales y la dignidad del trabajo”, y en la que se
pide que el Parlament “ha de reafirmar su compromiso con la defensa y
ampliación de los derechos laborales, adaptándolos a los nuevos tiempos y
garantizando que ninguna transformación económica o tecnológica se produzca a
expensas de la dignidad de las personas trabajadoras”.
Según se informa por el gabinete de comunicación el acto
contará la ponencia marco sobre los retos actuales y futuros del empleo de
calidad, a cargo del Presidente del Consejo Económico y Social de España, Sr. AntónCostas , y la presentación del Informe 2025 de
la Comisión Derechos laborales de Barcelona, que estará a cargo de la Directora
de Formación y Planes Estratégicos de Ocupación de Barcelona Activa, Sra Lorena
Ventura. Después, se llevará a cabo un debate con participación sindical sobre los
derechos laborales y el empleo de calidad en Barcelona, y cuáles son los retos
y estrategias compartidas entre el mundo sindical y el municipal. La parte
final del acto contará con la intervención del Secretario de Trabajo del
Departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Cataluña, Sr. Paco Ramos
, y la clausura estará a mi cargo como Presidente del Consejo Económico y
Social de Barcelona.
La celebración de
este acto, que se viene llevando a cabo desde hace varios años por el Ayuntamiento,
me ha parecido una buena oportunidad para poner por escrito algunas notas,
acompañadas de textos y datos, que sitúen, o al menos intentarlo, el momento en
que se encuentra el mundo del trabajo y, como se debatirá en el acto, cuáles
son algunos de los retos con los que se encuentra en la actualidad. Por
consiguiente, mi mirada tiene primeramente un alcance general, para después centrarme
en la realidad de nuestra ciudad y más concretamente de aquello que interesa al
mundo laboral.
Disponemos para
todo ello de amplísima información, por lo que las referencias y síntesis que
efectúo de datos, informes y documentos, son únicamente de aquellos que he
tenido la oportunidad de leer recientemente y que creo que aportan valor para
poder reflexionar justamente los retos, actuales y de futuro, las estrategias a
seguir, para conseguir ese tan apreciado “empleo de calidad”.
Lógicamente, las
notas que ahora expongo se basan, igualmente, en buena en mis aportaciones
anteriores y que han quedado recogidas en este blog, por lo que me permito
remitir a todas las personas interesadas a su lectura, destacando el texto “Eltrabajo decente: pasado, presente y futuro”, , en el que reproduje, revisado y
ampliado, el texto de mi intervención en la celebración diocesana del Primero
de Mayo en la Iglesia de Santa María de Cornellà del Llobregat, en el acto
organizado por los movimientos obreros cristianos de Cataluña y Baleares (ACO,
GOAC, JOC, MIJAC), curas obreros, religiosas en barrios y delegaciones de
pastoral obrera de las diócesis de Cataluña, que considero que sigue plenamente
válido en su gran parte.
2. Y como he iniciado
esta entrada haciendo referencia a un texto de hace ya diez años, voy seguir
mirando hacia atrás para confirmar que muchas reflexiones, de hace ya bastante tiempo,
sobre el movimiento obrero y el sindicalismo sigue siendo válidas como “ideas
fuerza” en la sociedad actual de la tecnología y de la información. Recupero, y recomiendo especialmente su
lectura, un fragmento de una publicación, lamentablemente no disponible en
redes, cuyo autor, título y fecha mencionaré a su finalización.
“.. señalaremos
las tres características comunes a todo planteamiento de las relaciones de
trabajo en las que, como protagonista, interviene el movimiento obrero y en
concreto el sindicato...
a) El carácter
colectivo, conflictivo y dinámico de las relaciones de trabajo.
Sobre el carácter
dinámico... el sindicato se desarrolla y organiza de acuerdo con unas variables
propias de cada momento histórico y dependientes del desarrollo social y
político de las diferentes sociedades.
b) factores
variables que intervienen en el desarrollo y organización del sindicato.
Primera variable:
grado de desarrollo económico.
Segunda: grado de
desarrollo e integración social .... La estrategia sindical suele orientarse,
con prioridad, a conseguir y fomentar la cohesividad y conciencia de clase en
el mundo del trabajo. Hay, entonces, una acción de educación y sensibilización
muy importante, tanto en el nivel económico y social como en el político.
...Tercera: grado
de desarrollo político.
Cuarta.
Características del empleo. El sindicato se ocupa de los problemas relacionados
con el empleo; es lógico que las características de la situación del mercado de
trabajo incidirán en el tipo de organizaciones sindicales que surgen. Elementos
concretos que influirán: proporción de trabajadores empleados a cuenta ajena;
tipo de ocupación.”
Me parece, y por
eso las he recogido, que estas reflexiones, adaptadas a la sociedad actual
siguen siendo muy válidas. Son de mi maestro, y de muchísimas otras personas,
el jesuita Joan N. García-Nieto, en su obra “Introducción al movimiento obrero.
Historia, organización y lucha obrera”, publicada por el Instituto de Estudios
Laborales en ...1971. He dicho en más de una ocasión, y la cita de esta obra
histórica, me sirve para reiterar, que en el mundo laboral hay que aprender del
pasado para cambiar el presente y mirar hacia el futuro” (remito a la entrada “Treinta
años sin Joan N. García-Nieto: aprender de la historia real del mundo del
trabajo, para no perder el presente y el futuro. (1. A propósito del libro “Un
món que és urgent transformar”, 2. Con notas y reflexiones adicionales
estrictamente personales)” , publicado el 27 de abril de 2024).
3. Y si nos situamos
ya en el momento presente, encontramos retos que vienen de muy lejos en el
tiempo y otros que son muy recientes. Aquí reseño algunos, y los acompaño de fragmentos de lecturas que me sirven de
apoyo. Además, muchos ya están plasmados en el manifiesto elaborado por CCOO yUGT para este Primero de Mayo, titulado “Derechos, no trincheras. Salarios,
vivienda y democracia” , en el que puede leerse que
“Es el momento de
consolidar y profundizar las reformas progresistas que den continuidad a las realizadas
los últimos años. Por eso, las organizaciones sindicales impulsamos una
plataforma unitaria centrada en la reforma del despido conforme a la Carta
Social Europea, la regulación del contrato a tiempo parcial para acabar con su
uso fraudulento, el refuerzo del diálogo social y la negociación colectiva para
repartir la riqueza y mejorar salarios, y una respuesta decidida al problema de
la vivienda, principal factor de desigualdad, especialmente para jóvenes y
personas trabajadoras”.
A) Empecemos por un
mundo del trabajo, a escala internacional, que no aparece en las estadísticas
oficiales de los países desarrollados y que existe tanto en estos como muy especialmente
en los restantes. Habrán adivinado sin duda, que me refiero a eso que llamamos “economía
informal”, y que en algunos países es, si me permiten la expresión, más real que
aquello que la calificada de formal. Un texto reciente, publicado el 11 de
mayo, sirve para dar luz a esta realidad.
“OIT Unavisión realista del trabajo decente: la economía informal está en todas partes” , de Rosina Gammarano, Michael Frosch y Quentin
Mathys
“Los datos
detallados confirman que la informalidad es una característica sistémica de los
mercados laborales en todos los sectores y está estrechamente relacionada con
la ocupación... A día de hoy, con casi el 58 % de los trabajadores de todo
el mundo ocupando puestos de trabajo informales, la economía informal sigue
siendo generalizada, omnipresente y constituye un obstáculo importante para el
trabajo decente. Ningún tipo de trabajo está exento del riesgo de la
informalidad.
La resolución
aprobada por la 21.ª CIET 2023 define la ocupación informal como cualquier
actividad que realizan las personas para producir bienes o prestar servicios a
cambio de una remuneración o con fines lucrativos y que no está regulada por
marcos normativos formales, tales como la legislación laboral, el derecho
mercantil, los impuestos sobre la renta y la normativa de la seguridad social
(ya sea en la ley o en la práctica).
Por lo tanto, los
trabajadores pueden encontrarse en la ocupación informal la ocupación del tipo
de empleo que desempeñen y de la naturaleza de sus relaciones laborales: la
informalidad puede darse en todas las situaciones de ocupación aunque es mucho
más habitual en algunas).
Según la
Clasificación Internacional de la Situación Laboral de 2018, la informalidad se
manifiesta la ocupación siguiente la ocupación para los trabajadores en cada
situación la ocupación:
Empleadores y
trabajadores autónomos sin empleados, siempre que sean propietarios o
copropietarios y gestionen una empresa informal (una empresa que no está
registrada o que no lleva contabilidad a efectos fiscales).
Contratistas
dependientes: si no están reconocidos oficialmente, por ejemplo, debido a la
falta de registro de sus actividades, o si no están cubiertos de manera
efectiva por regímenes formales, como la seguridad social.
Los trabajadores:
si su la ocupación no es reconocida formalmente por el empleador en la
práctica, lo que da lugar a una falta de acceso efectivo a prestaciones
formales como la seguridad social obligatoria, las vacaciones anuales
retribuidas o la baja por enfermedad remunerada.
Los trabajadores
familiares colaboradores: si sus relaciones laborales no están reconocidas
formalmente o si no tienen acceso efectivo a acuerdos formales. Hasta hace
poco, se consideraba que los trabajadores familiares colaboradores formaban
parte la ocupación informal la ocupación defecto. Un aspecto novedoso de las
normas es el reconocimiento de que pueden tener empleos formales en países que
cuentan con acuerdos formales, aunque estos casos son excepcionales” (la
negrita es mía)
B) Claro, no hay
duda alguna de que debemos hablar del impacto de la tecnología, especialmente de
la Inteligencia Artificial, aunque también conviene recordar que el mundo del
trabajo ha guardado casi siempre una relación de amor-odio hacia los cambios que
los avances tecnológicos han implicado en las actividades productivas de los
sectores y ocupaciones.
Además de remitir
a la entrada “La inteligencia artificial a debate en la próxima Conferencia
anual de la OIT. Notas descriptivas de la Memoria del Director General, y
repaso a nuevas aportaciones de interés laboral” , publicada el 10 de mayo, hay dos textos que ayudan a comprender su impacto y
los retos que plantean.
a) “El complejo
desafío de gestionar personas en el trabajo ¿es la IA la solución? , a cargo de
Janine Berg, publicado en la página web de la OIT el 15 de mayo, del que
extraigo unos fragmentos:
“En un reciente
documento de trabajo de la OIT, mi coautora, Hannah Johnston, y yo evaluamos la
eficacia de distintas aplicaciones de IA en cuatro funciones centrales de
recursos humanos: contratación, remuneración, programación del trabajo y
gestión del desempeño. Para evaluar las herramientas de IA utilizadas en estas
áreas, aplicamos un marco basado en los siguientes tres parámetros:
el objetivo: qué
intenta lograr el sistema; Y definirlo “no es tan sencillo”
los datos con los
que se entrena y utiliza; “la calidad y pertinencia de los datos son
fundamentales
cómo está
programado. “La transparencia en la toma de decisiones es fundamental para
comprender los resultados
La calidad de cada
uno de estos parámetros diferencia a los sistemas que funcionan bien de los que
no.
“los responsables
de RR. HH. (debe) participar en el diseño, la implementación y la supervisión
de los sistemas de IA. Y en aquellas funciones relacionadas con cómo se
organiza y evalúa el trabajo (es decir, programación del trabajo y gestión del
desempeño), también es necesario involucrar a los propios trabajadores. ... Involucrar
a todas las partes interesadas en el diseño de sistemas de IA ofrece una forma
de abordar los tres pilares de estos sistemas: aclarar el objetivo, garantizar
que los datos utilizados sean adecuados para ese propósito y contexto, además
de representativos y transparentes, y asegurar que la programación tenga en
cuenta las distintas condiciones a las que probablemente se enfrentará el
sistema.” (la negrita es mía)
b) Un nuevo
informe de la OIT , publicado el 17 de abril (nota de prensa )
explica qué
revelan los indicadores de exposición a la IA sobre el empleo, y sus resultados
subrayan tanto la utilidad de estas medidas como sus limitaciones para predecir
pérdidas de empleo o resultados en el mercado laboral. Una síntesis es la que
referencio a continuación.
“El informe
muestra que los resultados varían según la forma en que se mide la exposición.
Los primeros enfoques basados en la automatización señalaban que los empleos
rutinarios y de baja cualificación eran los más expuestos. En cambio, medidas
más recientes basadas en las capacidades de la IA identifican a las ocupaciones
cognitivas y de mayor cualificación —incluyendo áreas como negocios, finanzas,
informática y educación— como las más expuestas.
También destaca
que la exposición a la IA va más allá de los empleos directamente afectados.
Las ocupaciones con alta exposición suelen estar estrechamente conectadas con
otras a través de habilidades y trayectorias profesionales compartidas, lo que
implica que los cambios en estos roles pueden tener efectos indirectos más
amplios en el mercado laboral.
Al mismo tiempo, todas
las medidas de exposición presentan limitaciones importantes. Se basan en
descripciones estáticas de las tareas actuales, no tienen en cuenta la
viabilidad económica ni las limitaciones de adopción, y reflejan supuestos
subjetivos. Lo más importante es que indican lo que la IA podría hacer, como
primer paso del análisis, y no lo que ocurrirá en la práctica.
La OIT subraya que
los indicadores de exposición deben entenderse como señales tempranas de dónde
el trabajo puede cambiar. Para orientar eficazmente las políticas, deben
combinarse con evidencia sobre la evolución real del mercado laboral, incluidos
el empleo, los salarios y las transiciones laborales, así como con factores
económicos e institucionales más amplios que influyen en la adopción de la IA”
(la negrita es mía).
C) Igualmente
válida a escala internacional y europea, aun cuando su pensamiento está
centrado en España, es la necesidad de poner el acento en el diálogo y la
concertación social.
Para lograr un empleo de calidad, no bastan,
ni mucho menos, las normas, sino que también debe existir un diálogo social
fluido y constructivo (remito a la entrada “Diálogo social 2008- 2025
(recopilación)” ), y cabe señalar la importancia que ha tenido en España durante muchos años y
que lamentablemente ahora se encuentra en retroceso.
Un artículo claro,
a la par que provocador, de quien fuera Secretario General de la Federación
Estatal de Industria Química y Afines, y después de la Federación de Estatal de
la Industria Textil-Piel, Químicas y Afines (FITEQA-CCOO) durante muchos años,
Joaquim González , publicado en el 12 de mayo en el
diario.es y titulado “Las reales órdenes de Garamendi de la CEOE” , encaja como
anillo al dedo, y del que reproduzco este fragmento:
“Cuando hablamos
de concertación social no hablamos de un mecanismo consultivo, como ocurre en
buena parte de Europa. Hablamos de otra cosa: de la capacidad de que Gobierno,
sindicatos y patronal negocien acuerdos con efectos reales sobre el mercado de
trabajo, la protección social o la negociación colectiva. Esa es su
singularidad y su valor.
La concertación
española tiene una historia valiosa. Cumplió una función estabilizadora en
momentos decisivos y ayudó a ordenar conflictos en etapas complejas. Pero esa
historia convive con una contradicción persistente que rara vez se reconoce:
sus principios son intermitentes...
Si patronal y
sindicatos quisieran tomarse en serio aquello que invocan, hay un debate
pendiente: definir qué materias consideran propias de la capacidad de
autorregulación de los agentes sociales y que por tanto deberían quedar a salvo
de cambios unilaterales, sea cual sea la mayoría parlamentaria o el gobierno y
cuáles reconocen como legítimas de la iniciativa política.
Ese acuerdo
previo, difícil sin duda pero necesario, daría coherencia y consistencia a la
concertación social, ese instrumento que nos hemos dado en España y que no
necesita más hipérboles como las del presidente de la CEOE. Necesita reglas de
juego estables. Para dejar de ...”ser una coartada y convertirse, de una vez,
en una herramienta y un principio compartido” (la negrita es mía).
4. Ahora, me acerco
a la realidad de la Unión Europea, y me permito juntar en un primer momento
datos UE y de la ciudad de Barcelona, con el título, de mi propia cosecha, “menos
niños, más personas mayores”. ¿La razón? Aquí está:
A) Según la información facilitada por la oficina estadística Eurostat 13 de mayo de 2026 ,
“En 2025, de
los 203,1 millones de hogares de la UE, solo 47,4 millones, es decir, el 23,4
%, tenían hijos. La mayoría de ellos eran parejas con hijos (14,7 %), otros
tipos de hogares con hijos (5,6 %) y adultos solteros con hijos (3,0 %).
El 76,6 % restante
de hogares sin hijos estaba compuesto por adultos solteros (37,5 % del total de
hogares), parejas (24,1 %) y otros hogares (15,1 %).
Entre 2016 y 2025,
el número de hogares unipersonales sin hijos aumentó un 19,2 % (de 63,9
millones a 76,1 millones) y el número de hogares formados por parejas sin hijos
creció un 3,3 % (de 47,3 millones a 48,9 millones). Por el contrario, el
número de hogares formados por parejas con hijos se redujo en un 6,3 % (de 31,9
millones a 29,9 millones), y el de otros tipos de hogares con hijos
disminuyó en un 3,5 % (de 11,8 millones a 11,4 millones)” (la negrita es mía).
B) Según los Indicadores
económicos principales del área de Barcelona, en el documento “Barcelona encifras 2025” , de la Gerencia
del Área de Promoción Económica, Turismo, Relaciones Internacionales y Deportes,
“En Cataluña y en
Europa se apunta hacia un crecimiento importante de la población mayor, lo que
implica una revisión de las estructuras y servicios de atención a la
ciudadanía. En 2024, el 20,8 % de la población de Barcelona tiene 65 o más
años y en el 2040 este porcentaje se acercará al 40 %, dato que evidencian
que el sector de los cuidados estás destinado a ser un sector de demanda
creciente (la negrita es mía).
B) Hablemos ya de
las propuestas, ya que de momento se quedan aquí, sobre el empleo de calidad
que ha lanzado la Comisión Europea para consulta con los agentes sociales (ya
ha finalizado la primera fase), a la espera de saber si estos optan por negociar
un acuerdo propio, algo especialmente difícil si nos fijamos en las posturas
adoptadas por cada parte durante dicho primer período de consultas, o la
Comisión pone en marcha la tramitación de una norma comunitaria.
Dichas propuestas
fueron objeto de detallada atención por mi parte en una entrada anterior, de la
que recupero unos fragmentos, a la que acompaño una breve síntesis de las
respuestas de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) y de Business Europe,
así como también una llamada urgente, y muy crítica hacia la actual Comisión
Europea, de tres ex altos cargos de la UE, que fueron responsables de las políticas
sociales, que llaman a evitar una desregulación del mercado de trabajo que haría
a Europa menos competitiva y a las personas trabajadores más pobres y con menos
derechos.
a) “UE. LaComisión pone en marcha la hoja de ruta para la creación de puestos de trabajode calidad” (8 de diciembre de 2025)
“... La Comisión
Europea presentó el jueves 4 de diciembre la Comunicación “Hoja de Ruta para el
Empleo de Calidad”, que califica en la nota de prensa de presentación como “un firme compromiso para mejorar la
calidad del empleo y crear puestos de trabajo de alta calidad y con
perspectivas de futuro en Europa”... A
la Comunicación se acompaña el documento de consulta a los interlocutores
sociales, con arreglo a lo dispuesto en el art. 154 del Tratado de
funcionamiento de la UE, “sobre la posible orientación de la actuación de la UE
para mejorar las condiciones laborales, la salud y la seguridad en el trabajo y
la aplicación de los derechos de los trabajadores – Ley de Empleos de Calidad”,
norma que se califica de “una nueva propuesta legislativa para garantizar los
derechos de los trabajadores y, al mismo tiempo, adaptarse a los cambios
tecnológicos, económicos y sociales”.
... La consulta
destaca varios ámbitos que podrían incluirse en la futura norma, y que se
sintetizan en el documento general de presentación de las propuestas en estos
términos:
“- la gestión
algorítmica y la inteligencia artificial (IA) en el trabajo: las herramientas
digitales son ahora fundamentales para la vida laboral. La IA permite ahorrar
tiempo y aumentar la productividad. Sin embargo, el 84 % de los europeos cree
que estas tecnologías deben utilizarse con prudencia en el mundo laboral;
- la seguridad y
la salud en el trabajo: las nuevas tecnologías y los equipos digitales móviles
han transformado los lugares de trabajo e incrementado el trabajo a
distancia. Los riesgos psicosociales y
ergonómicos en el trabajo han aumentado, lo que pone de relieve la necesidad de
actualizar las normas de la UE en materia de seguridad y salud en el trabajo.
En 2025, el 29 % de los trabajadores declararon sufrir estrés, ansiedad o
depresión causados o agravados por su trabajo, frente al 27 % en 2022, según la
última encuesta OSH Pulse;
- la
subcontratación: a través de la subcontratación, las empresas pueden innovar y
acceder a conocimientos especializados. Sin embargo, la subcontratación también
puede dar lugar a prácticas abusivas y a un cumplimiento insuficiente de las
normas laborales, sanitarias y de seguridad, especialmente en cadenas de
subcontratación largas y complejas;
- la transición
justa: las transiciones ecológica y digital están impulsando la
reestructuración de las empresas de toda la UE, lo que plantea importantes
retos tanto para los trabajadores como para los empleadores;
- la aplicación y
el papel de los interlocutores sociales: una aplicación estricta es esencial
para que los trabajadores puedan beneficiarse de sus derechos. Los problemas
persistentes —como el trabajo no declarado o el escaso cumplimiento— socavan la
calidad del empleo y la competencia leal”.
... El documento
finaliza con las preguntas que la Comisión formula a los interlocutores
sociales: “1) ¿Considera que los problemas y los posibles ámbitos de actuación
futura de la UE están correctamente identificados en este documento? 2)
¿Considera que es necesaria la actuación de la UE para abordar los problemas
identificados? En caso afirmativo, ¿cuál debería ser la orientación y el
alcance de dicha actuación? 3)
¿Consideraría usted iniciar un diálogo de conformidad con el artículo 155 del
TFUE sobre alguna de las cuestiones identificadas en esta consulta?”.
b) Respuesta de laCES (28 de enero de 2026).
“Para la CES, un
puesto de trabajo de calidad es aquel que ofrece un salario justo, un empleo
seguro, condiciones de trabajo seguras y saludables, igualdad de oportunidades,
acceso a la formación y al desarrollo profesional, y una voz significativa para
los trabajadores a través de la negociación colectiva y la democracia en el
trabajo.
... Con demasiada
frecuencia, la clase trabajadora se enfrenta a una brecha entre los derechos
formales y su realidad en el trabajo, debido a la débil aplicación de la ley,
la insuficiente capacidad de inspección laboral y los modelos de negocio que se
basan en eludir responsabilidades mediante la subcontratación, la
intermediación laboral, el falso autoempleo y la externalización.
Una Ley de Empleo
de Calidad no solo tiene por objeto mejorar la vida laboral, sino que es
esencial para alcanzar los objetivos económicos y sociales de Europa. La CES recuerda
la evaluación del informe Draghi de que la promoción de la competitividad no
debe basarse en «el uso de la represión salarial para reducir los costes
relativos» y que «la competitividad actual tiene menos que ver con los costes
laborales relativos y más con los conocimientos y las competencias que posee la
mano de obra». La UE no puede alcanzar una economía competitiva, resiliente y
socialmente justa sin puestos de trabajo seguros, con salarios justos, seguros
y compatibles con la salud de los trabajadores y trabajadoras, la vida familiar
y el desarrollo de competencias a largo plazo. La CES insta por tanto, a la
Comisión a que garantice que la Ley de Empleo de Calidad aborde de frente el
déficit de puestos de trabajo de calidad y se convierta en un instrumento
concreto para elevar los estándares en toda Europa, con un impacto tangible
para las trabajadoras y trabajadores de todos los Estados miembros” (la
negrita es mía)
c) Respuesta de Business Europe (27 de enero de 2026)
“Los empleos de
calidad son el resultado de la competitividad. Las empresas competitivas
generan crecimiento económico y empleo. Su fortaleza es una condición previa
para invertir en protección social y mejorar las condiciones laborales. En
su documento de consulta, la Comisión destaca acertadamente la importancia de
la simplificación y la reducción de la carga normativa como medios para mejorar
la competitividad en Europa. Sin embargo, presentar la calidad del empleo como
un «factor que propicia la competitividad de la UE» es engañoso. Da la
impresión errónea de que los empleos de alta calidad pueden crearse por decreto
y pasa por alto muchos factores —como la competitividad empresarial y la
dinámica del mercado laboral— que , en última instancia, son los que propician
la calidad del empleo. Tal y como se explica en el informe Draghi, la UE sufre
actualmente una carga normativa pesada, compleja y fragmentada en comparación con
EE. UU. y China. Esto frena la innovación y la inversión al generar una
burocracia excesiva, especialmente para las pymes, lo que obstaculiza la
capacidad de Europa para competir en tecnología, IA y a escala industrial, lo
que hace necesario un cambio hacia normas menos numerosas y más eficaces y una
mejor coordinación de las políticas...
Se debe confiar en
los interlocutores sociales. Dejar margen para que el diálogo social ofrezca
soluciones que mejoren aún más la calidad del empleo cuando sea necesario y posible,
de conformidad con la legislación y la práctica nacionales, es el enfoque preferible.
Permite proponer soluciones específicas para cada empresa o sector que puedan
adaptarse eficazmente a las necesidades de las diferentes empresas y trabajadores.
Las leyes estrictas y las cuotas en relación con el diálogo social y la
negociación colectiva ignoran la autonomía de los interlocutores sociales, su
libertad contractual y la diversidad de los sistemas de relaciones laborales en
toda la UE. Nos oponemos firmemente a la introducción de un umbral obligatorio
para la cobertura de los convenios colectivos en la Ley de Empleos de Calidad,
tal y como se sugiere en el documento de consulta de la Comisión. Hacerlo sería
un enfoque erróneo para fomentar un diálogo social basado en la confianza” (la
negrita es mía)
d) Nicolas Schmit,
László Andor y Anna Diamantopoulou. “La desregulación hará a Europa más pobre,no más fuerte”. , publicado en Social Europe el 13 de mayo.
“... Los líderes
europeos han perdido su sentido de la solidaridad y la ambición. Hoy en día,
todo se enmarca en términos de competitividad y desregulación, eliminando
precisamente las normas que han convertido a la Unión Europea en una potencia
reguladora respetada en el mundo. Ursula von der Leyen, presidenta de la
Comisión Europea, Friedrich Merz, canciller alemán, y Giorgia Meloni, primera
ministra italiana, se guían casi exclusivamente por los intereses de las
grandes empresas y las instituciones financieras, a expensas de los
trabajadores y los grupos vulnerables. Han olvidado lo que hace fuerte a
nuestra Unión: su economía social de mercado. Han olvidado que la
competitividad solo se consigue mediante empleos de calidad, una protección
social sólida y unos servicios públicos de alto nivel.
“... Como antiguos
comisarios europeos responsables de los derechos sociales, hacemos un
llamamiento para dar un nuevo impulso a la Europa social, reviviendo el
espíritu de Oporto cinco años después. Ahora que el coste de la vida y la
capacidad de acceso a los servicios se han convertido en la principal
preocupación de los ciudadanos, nuestro deber es responder con soluciones
concretas. Pedimos una agenda socioeconómica renovada que responda a los retos
actuales: la creciente digitalización de la economía, los riesgos a los que se
enfrenta la industria europea y las inquietudes de millones de personas en toda
la Unión.
Las grandes
perturbaciones geopolíticas a las que se enfrenta Europa exigen una Unión más
soberana. Esa soberanía requiere una base social renovada y reforzada, con una
mayor capacidad de inversión y fiscal, también para los servicios públicos.
Centrarse exclusivamente en la desregulación, en la dilución de la autonomía
reguladora europea y en la rebaja de los estándares sociales y medioambientales
no es la forma adecuada de mejorar la competitividad de Europa —al menos no la
que sitúa a las personas y sus derechos en el centro” (la negrita es mía).
e) En la misma línea que la tesis de los tres ex
altos cargos comunitarios se encuentra la “Propuesta de resolución sobre la
orientación social del semestre europeo y la necesidad que las políticas
económicas de la Unión Europea se centren en las personas” , presentada por el grupo parlamentario PSC-Units per
avançar, publicada en el BOPC el 18 de mayo
y que será debatida en un próximo pleno del Parlament, en la que se plantea
“la necesidad de consolidar el Pilar Europeo de
Derechos Sociales como marco de referencia para orientar todas las reformas e
inversiones impulsadas en el marco del Semestre Europeo”
Y también
el rechazo
“... al retorno a políticas de austeridad que puedan
incrementar las desigualdades sociales, y apuesta por alternativas basadas en
la inversión pública, la cohesión social y el crecimiento sostenible”.
C) Las aportaciones
del profesor Luis Ayala en su artículo “Las nuevas desigualdades
en la Unión Europea”, publicado en la obra colectiva “VII Informe sobre la desigualdaden España 2026. Evolución de la desigualdad. Nuevas manifestaciones” (Fundación
Alternativas 2026) , son de
indudable interés.
En las
conclusiones de su trabajo, el profesor Ayala sintetiza algunas de sus tesis
anteriormente expuestas en estos términos:
“El modelo social
europeo, que durante décadas se apoyó en la expansión de las clases medias, en
la estabilidad de los ingresos y en sólidos sistemas de protección social,
sufre una creciente crisis de legitimación. El incremento de la polarización
social, la precarización laboral y la pérdida de cobertura de los sistemas de
bienestar generan inseguridad y debilitan el apoyo al proyecto de integración
europea, especialmente entre los jóvenes y las regiones rezagadas. Sin una distribución
más equitativa de los beneficios del crecimiento y sin una respuesta eficaz
frente a las transiciones digital y energética, la desafección puede ir en
aumento, poniendo en riesgo algunos de los pilares fundamentales del modelo europeo.
El mercado de
trabajo ha transitado hacia mayores niveles de inseguridad en gran parte de los
países europeos, con mayor desempleo y precariedad. Aunque existe cierta
relación entre la incidencia del desempleo y la desigualdad, el empleo de bajos
salarios y la pobreza laboral se han convertido en factores más determinantes
de la segunda, lo que obliga a replantear las estrategias de cohesión social en
la UE. Actualmente, cerca de uno de cada diez trabajadores europeos es pobre pese
a tener empleo, lo que refleja la erosión de los sistemas de protección y la
creciente vulnerabilidad de amplios sectores asalariados.
Las nuevas
transiciones están generando nuevos riesgos sociales que amplían los procesos
de inseguridad económica en Europa. Los hogares con menos ingresos y las regiones
más dependientes de sectores expuestos al cambio climático o a la
automatización son los más vulnerables, lo que amenaza con ampliar las
divisiones territoriales y sociales. Frente a esto, las respuestas de la
Comisión Europea han sido insuficientes. Sin un refuerzo decidido de las
políticas sociales y de formación, se corre el riesgo de que los nuevos
procesos económicos y sociales se conviertan en una nueva fuente estructural de
desigualdad en la UE.
... es urgente el
desarrollo de políticas activas eficaces que permitan amortiguar los efectos distributivos
de las transiciones digital y energética. Para reducir su posible impacto
negativo, es necesario el desarrollo de medidas que favorezcan la adaptación de
empresas y trabajadores a las transformaciones en los mercados de productos y
de trabajo. En este sentido, son fundamentales los programas de formación que proporcionen
competencias frente a los nuevos retos y el apoyo público a nuevas actividades
productivas. Para alcanzar estos objetivos es imprescindible tanto el refuerzo de
la capacidad financiera y de la orientación estratégica de la Unión Europea
como mejorar su coordinación y gobernanza. Esta doble exigencia solo podrá materializarse
desde una Europa más coherente, en la que los recursos sean suficientes, las
reglas estén claras, los incentivos alineados y, sobre todo, en la que haya una
visión estratégica compartida por los Estados miembros” (la negrita es mía).
D) Un titular
periodístico de impacto podría ser “El problema de la vivienda no es sólo de
Barcelona, es europeo”, si se quisiera destacar cómo este ha entrado de pleno
en el debate en el seno de la UE.
En el CESB se elaboró
un estudio que creo conveniente recordar por su importancia, “El parc de
l'habitatge a la ciutat de Barcelona i Regió Metropolitana de Barcelona. 2024”
(El parque de la vivienda en la ciudad de Barcelona y Región Metropolitana de
Barcelona. 2024), en cuya nota de prensa de presentación se explicaba que
“... A lo largo de
este informe se ha presentado el estado de la situación de la vivienda en la
Región Metropolitana de Barcelona, una temática que ha ganado protagonismo en
los últimos tiempos a raíz de la emergencia habitacional que experimenta una
parte importante de la población, especialmente en torno a las grandes ciudades
como Barcelona”, y que “... en estas páginas se ha visto cómo la vivienda es un
problema complejo que afecta a una parte muy importante de la población
metropolitana. Al ser una problemática que se ve afectada por una multitud de
inputs, no pueden buscarse soluciones fáciles para resolverla. Aquellas
soluciones que se planteen tendrán que ser tan complejas como el problema que
buscan resolver. Nos encontramos, sin lugar a dudas, ante uno de los grandes
problemas de la sociedad actual y solucionarlo será el gran reto de una generación”.
Pues bien, los datos de la edición de 2025 “Housing in Europe”, publicados por Eurostat, ponen de manifiesto la importancia que ha alcanzado la problemática de la vivienda en la mayor parte de la Europa comunitaria, por lo que me ha parecido muy oportuno y conveniente reproducir algunos de los datos más significativos.
“Evolución de los
precios de la vivienda y los alquileres. Los precios de la vivienda subieron un
53 % en la UE entre 2010 y 2024
... Si se analiza
la evolución de los precios de la vivienda en la UE entre 2010 y 2024, se
observa una tendencia al alza entre 2013 y 2022, con importantes incrementos
anuales del 8 % tanto en 2021 como en 2022. En 2023, los precios registraron un
ligero descenso del 0,3 %, seguido de un aumento del 3 % en 2024. En total, se
produjo un aumento del 53 % entre 2010 y 2024...
... La sobrecarga
por gastos de vivienda es mayor en las ciudades. Con el aumento de los precios
de la vivienda y los alquileres, los gastos de vivienda pueden suponer una
carga. Esto se puede medir mediante la tasa de sobrecarga por gastos de
vivienda, que indica el porcentaje de la población que vive en un hogar en el
que los gastos totales de vivienda representan más del 40 % de la renta
disponible.
En la UE, en 2024,
casi el 10 % de la población de las ciudades vivía en un hogar de este tipo,
mientras que la tasa correspondiente a las zonas rurales era del 6 %. Las tasas
de sobrecarga de los costes de la vivienda más elevadas en las ciudades se observaron
en Grecia (29 %) y Dinamarca (23 %), y las más bajas en Chipre y Croacia (ambas
del 3 %). En las zonas rurales, las tasas más elevadas se registraron en Grecia
(28 %) y Alemania (11 %), y las más bajas en Chipre (1 %).
... Los alquileres
subieron un 25 %. Se produjo un aumento constante de los alquileres en la UE
entre 2010 y 2024: un 25 % en total durante todo el periodo. Se produjo un
aumento en todos los países de la UE excepto en Grecia (-16 %).
Inflación: los
precios subieron un 39 %. Entre 2010 y 2024, la inflación en la UE fue del 39
%. Durante este periodo, se registró inflación en todos los países de la UE”
(la negrita es mía).
5. Sobre las
desigualdades en España, y en especial su impacto en el mundo laboral, hay dos
aportaciones en el ya citado VII Informe, que deben merecer nuestra atención.
A) En primer lugar,
la Introducción de la obra, en la que si directora, la profesora Olga Salido
, y su director, el profesor JesúsRuiz-Huertas , exponen
que
“... el Informe
que ahora se presenta recoge buena parte de los problemas y las preocupaciones
de los ciudadanos y sus representantes sobre la distribución de los recursos y
también sobre otros tipos de desigualdad que deben ser objeto de especial
atención, además de ofrecer múltiples alternativas y propuestas de reforma en
todos los campos objeto de atención.
Como expresaba
hace algunas semanas en una entrevista D. Rodrik con relación a las
desigualdades económicas, “La desigualdad es un desafío mayúsculo. Se traduce
en la falta de oportunidades económicas en la desaparición de buenos empleos,
en regiones enteras que se quedan atrás. Por eso digo que está muy bien
acometer políticas industriales, pero la innovación y la productividad no lo
son todo. Hay que redistribuir y crear empleos de calidad...” No podemos por
menos que coincidir con ese diagnóstico y con la importancia de buscar alternativas
y reformas, aunque no sólo en el ámbito estricto de la desigualdad de recursos económicos.
La desigualdad no es sólo un problema económico, sino una cuestión
fundamental para garantizar la cohesión social y la estabilidad de las
democracias contemporáneas” (la negrita es mía).
B) En segundo
término, el artículo de Ernesto García (Oxfam Intermon) “La percepción social de la desigualdad
en España: bajos ingreso y vivienda como principales factores de malestar”, en el que, tal como expone su autor,
“... sintetiza
varias de las principales conclusiones obtenidas tras la realización de la segunda
encuesta sobre percepciones (la primera se llevó a cabo en 2023). Dicho
ejercicio se desarrolló durante los meses de marzo y abril de 2025 junto a la agencia
de investigación 40dB15, y lleva por título Vivir la desigualdad”.
Refiriéndose al
ámbito laboral, el texto destaca que
“... A pesar
del crecimiento económico, del aumento del empleo y las mejoras del salario
mínimo interprofesional, el 30% considera que sus ingresos no le permiten llevar
una vida digna (casi tres puntos porcentuales más que en 2023). Cuatro de cada
diez personas afirman que su vida laboral no es buena (dato que también empeora
respecto a 2023). Esto afecta especialmente a quienes tienen jornadas parciales
y contratos temporales o fijos-discontinuos. El 37,5% declara necesitar un
segundo empleo por razones económicas, aunque la conciliación y los cuidados se
lo impidan. Estos desafíos se agudizan en el caso de las mujeres y personas
racializadas, quienes muestran una menor satisfacción con su situación económica
y laboral” (la negrita es mía).
6. Toca ya
referirse más concretamente a Barcelona, preferentemente a su vida laboral, sin
olvidar algunas referencias a la problemática económica y social más general,
ya que para ello hay un excelente número de la Revista Barcelona Metrópolis(138, abril 2026), cuya lectura obviamente me permito recomendar, con el título
“La ciudad frente a su futuro” y del que
más adelante seleccionaré algunos fragmentos de la introducción y de sus artículos
para animar a su lectura.
A) Pues bien la excelente y
actualizada información que facilita la Oficina Municipal de Datos y que se
encuentra disponible en abierto en su página web permite
tener conocimiento de los datos más recientes de la situación del mercado laboral
en nuestra ciudad, de los que he seleccionado para su reproducción aquello que
he considerado más relevantes a los efectos de mi exposición. Son los
siguientes:
Población ocupada
En Barcelona, el número de afiliaciones a la Seguridad Social al sector primario es muy residual (0,1% del total),
En la industria, el ritmo de crecimiento de la ocupación en Barcelona a final de 2025 era el más contenido de los tres grandes sectores de la economía. Aun así, de acuerdo con los resultados que se desprenden de la nueva CCAE-2025, la ocupación industrial ha cerrado el primer trimestre de 2026 por encima de las 72.000 afiliaciones en la ciudad y representa el 5,8% del total de puestos de trabajo.
En la construcción -el sector que en los últimos trimestres de 2025 lideraba el ritmo de crecimiento de la ocupación en Barcelona- los puestos de trabajo en la ciudad a final de marzo de 2026 representan solo el 2,9% del total...
En cuanto al terciario, la principal base económica de Barcelona con el 91,3% de los puestos de trabajo, factores como por ejemplo la consolidación de la ciudad como destino de grandes acontecimientos internacionales han impulsado la creación de ocupación en los últimos años ...
Salarios.
El salario medio
de las personas residentes en Barcelona en 2024 fue de 36.466 euros brutos
anuales, de acuerdo con los resultados de la explotación de la Muestra Continúa
de Vidas Laborales (MCVL). Las remuneraciones medias de la población siguieron
creciendo en términos nominales por cuarto año consecutivo con un incremento
anual del 3%, similar a la inflación. De este modo, la capacidad adquisitiva de
los salarios se mantuvo relativamente estable respecto al 2023 (+0,1%),
igualando el nivel de prepandemia de 2019. Aun así, los salarios todavía no
habían recuperado el poder adquisitivo de 2010 (-4,2%).
... El salario
medio de las mujeres residentes en Barcelona (33.349 euros) fue un 15,8%
inferior al de los hombres (39.602 euros), de forma similar a 2023 (15,7%).
La brecha salarial de género relativamente estabilizada indica que el salario
de las mujeres en 2024 creció a un ritmo anual del 3% nominal (+0,1% real),
similar al de los hombres (+3,1% nominal, +0,2% real). Pero con una perspectiva
temporal más amplia, la brecha se ha acortado en la última década en más de
nuevo puntos porcentuales. En relación con el 2010, las remuneraciones medias
de las mujeres han crecido en términos reales (+1,8%), puesto que se han visto
más favorecidas por los aumentos del SMI que los hombres, que han sufrido una
notable devaluación salarial (-8,8%)” (la negrita es mía).
B) Añado a estos
datos los facilitados por el Servicio Público de Empleo de Cataluña (SOC) sobre la realidad laboral de Barcelona
en 2025, en los que se recogen que al finalizar dicho año había 181.421
personas inscritas como demandantes de empleo, de las que el 42 % estaban trabajando,
por lo que el número de personas inscritas como desempleadas quedaba en 63.355.
Además, hubo 759.190 afiliaciones a la Seguridad Social, y se formalizaron
261.414 contratos.
C) Tal como he
indicado al inicio de este texto, en el acto de conmemoración del Primero de
Mayo se efectuará la presentación del Informe 2025 de la Comisión de derechoslaborales de Barcelona, “Actuaciones, tendencias y retos”, ya disponible en la
página web de Barcelona Activa. .
Tras su atenta
lectura, me permito resaltar brevemente algunos de sus contenidos ya que
enlazan muy directamente con algunos de los retos que he señalado en la primera
parte:
“Se acuerda
consolidar los espacios de trabajo creados e impulsar líneas de trabajo
prioritarias orientadas a:
• Fortalecer la
formación en derechos laborales en centros educativos, equipamientos municipales
y sectores económicos estratégicos.
• Mejorar y
simplificar los circuitos de coordinación entre servicios municipales,
sindicados, Inspección de Trabajo y administraciones competentes.
• Ampliar la
capacidad de intervención en sectores vulnerables y prioritarios, incluyendo el
trabajo doméstico y de curas, así como actividades prestadas a través de la
contratación pública municipal.
• Promover
materiales informativos unificados y accesibles, especialmente dirigidos a
jóvenes, mujeres y personas recién llegadas y a personas trabajadoras de los
sectores más precarizados.
Línees de trabajo
futura. Retos prioritarios para el periodo 2026-2027. La Comisión identifica
como retos estratégicos:
• La lucha contra
la economía irregular y la vulneración sistemática de derechos en los sectores
más precarizados, reconociendo que no está en su ámbito competencial poder
cambiar las legislaciones que afectan de forma más directa en estas
situaciones.
• El avance en la
cultura de derechos laborales como elemento central de un modelo de ocupación
de calidad en la ciudad.
• Fortalecer
especialmente los circuitos de derivación, acciones conjuntas y trabajo
coordinado entre los diferentes agentes miembros.
• Promover
materiales informativos unificados y accesibles, especialmente dirigidos a
jóvenes, mujeres y personas recién llegadas y a personas trabajadoras de los
sectores más precarizados” (la negrita es mía).
D) Por último, me
refiero al ya mencionado número 138, abril 2026, de la Revista Barcelona
Metrópolis.
a) En su
presentación , a cargo de la directora Milagros Pérez,
titulada “Pensar el mañana”, en la que recuerda primeramente que la revista
cumple 40 años, subraya que “queremos aprovechar este aniversario para hacer un
análisis prospectivo de los retos que la ciudad deberá afrontar en las próximas
décadas. ¿Cuáles son sus fortalezas y sus debilidades? ...”. Me permito reproducir
algunas de las preguntas y reflexiones que formula la directora:
“... Una primera
cuestión relevante es analizar cómo está posicionada en los principales
indicadores económicos, teniendo en cuenta las dinámicas globales y las
variables sociodemográficas, que serán determinantes. Está claro el objetivo de
seguir estimulando la economía productiva y del conocimiento, pero también
habrá que reconducir el turismo y poner diques de contención a las ansias
extractivas de los actores económicos que solo ven la ciudad como una
oportunidad para la especulación urbanística.
... Fruto de su
éxito económico, Barcelona tiene, y probablemente seguirá teniendo, una presión
migratoria constante, que la obligará a redefinir las políticas de vivienda y
movilidad si quiere garantizar el derecho a la ciudad de sus habitantes. Este
derecho no es solo el de seguir viviendo en ella, sino también el de poder
decidir y formar parte de su prosperidad. El gran reto será fortalecer la
resiliencia de la ciudad frente a los cambios, de forma que se puedan
garantizar los derechos de la ciudadanía y la equidad social.
... La
transformación demográfica no es solo cuantitativa. También es cualitativa, con
una población cada vez más diversa y con elementos de transitoriedad en una
parte de los residentes que se deberán gestionar. En este contexto, es
importante generar mecanismos de inclusión de los recién llegados que permitan
preservar al mismo tiempo la identidad cultural y lingüística de la ciudad.
La clave de todo
ello es evitar la segregación urbana mediante una planificación urbanística con
perspectiva metropolitana que permita una oferta suficiente de vivienda
asequible y una mejora sustancial de la ciudad ya construida, parte de la cual
presenta evidentes señales de obsolescencia. Todos estos retos difícilmente
podrán afrontarse sin profundizar en una gobernanza de ámbito metropolitano...”.
b) Del artículo “Retosy fortalezas de una economía en construcción”, de Joan Ramón Rovira, director
del Gabinete de Estudios Económicos y de Infraestructuras de la Cambra de
Comerç de Barcelona, , me quedo con su
conlusión:
“... En
conclusión: el sistema económico de la Barcelona metropolitana, desarrollado a
lo largo del tiempo, ha logrado niveles comparativamente elevados de
conectividad, diversidad, profundidad, complejidad y sostenibilidad. Pero, a
medida que la ciudad crece y se desarrolla, aparecen nuevos retos y se divisan
nuevas oportunidades, que reclaman más conectividad territorial, más
diversidad sectorial, preservar la profundidad del tejido empresarial,
prosperar en la complejidad científica y tecnológica, y gestionar la
sostenibilidad social y ambiental. Una ciudad es un proyecto en
construcción. Barcelona lo sabe, y ha hecho siempre del progreso parte esencial
de su proyecto” (la negrita es mía).
C) Por último,
hago mención al artículo del profesor Antonio López-Gay “Barcelona 2045: El
horizonte demográfico de la ciudad “ , en el que
aborda la migración, poniendo de relieve su diversidad y los cambios operados,
tal como se constata en estos fragmentos de su texto:
“Migración:
diversidad, calificación y transitoriedad creciente
... Actualmente,
más de un tercio de la población ha nacido en el extranjero, y en la franja
entre los 24 y los 44 años la población nacida fuera de España es mayoritaria.
... Otro cambio
destacado es el incremento del nivel educativo de la población migrante. En las
últimas décadas ha aumentado notablemente el volumen de llegadas con estudios
universitarios y, en el caso del municipio de Barcelona, aproximadamente la
mitad de las nuevas incorporaciones ya tienen esta calificación.
Paralelamente, se
hace cada vez más visible la transitoriedad de una parte de esta población, especialmente
entre los perfiles más cualificados. El trabajo remoto, los cambios en los
sectores productivos y las nuevas movilidades globales vinculadas al estilo de
vida han propiciado trayectorias migratorias más cortas y dinámicas de hipermovilidad,
que incluyen estudiantes internacionales, profesionales desplazados
temporalmente o los llamados nómadas digitales...
... Estos procesos
se inscriben en transformaciones más amplias de la economía urbana y en la
competencia entre ciudades para atraer talento y actividades vinculadas al
conocimiento. Aun así, también tienen implicaciones territoriales y sociales,
especialmente en relación con el mercado de la vivienda y los procesos de
gentrificación. La elevada rotación poblacional incide en la ciudad: debilita
los vínculos comunitarios, transforma el comercio y el espacio público y puede
acentuar dinámicas de polarización y segregación socioespacial” (la negrita es
mía).
Buena lectura.
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