Mostrando entradas con la etiqueta caducidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta caducidad. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de enero de 2018

La saga Liberbank. Octava entrega. Notas a la sentencia de la AN de 26 de diciembre de 2017. Caducidad de la acción.



1. Es objeto de atención en esta entrada del blog la sentencia dictada por la Sala de lo Social el 26 dediciembre, de la que fue ponente el magistrado Ramón Gallo, que trata, una vez más, sobre un conflicto laboral suscitado en el grupo Liberbank, del que me he ocupado en muchas ocasiones anteriores en el blog, siendo esta la que puede calificarse de “octava entrega de saga”, en la que no se entrará en el fondo del asunto por apreciar la Sala una excepción procesal formal cuál es la caducidad de la acción.

sábado, 27 de abril de 2013

Un Expediente de Regulación de Empleo no debe ser el ámbito en el que se debaten conflictos intrasindicales. Sobre la sentencia de la Audiencia Nacional de 16 de abril y “CGT contra CGT”.



1. Casi copiando el título de una novela que fue llevada al cine con singular éxito, “Kramercontra Kramer, me atrevería a proponer este titular para la sentencia dictadael pasado día 16 por la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional: “CGT contra CGT”, con el subtitulo “Los conflictos en el seno de un sindicato llegan a los tribunales en forma de ERE”. Este es el contenido más interesante, y más preocupante a mi parecer desde una perspectiva de reflexión social, de la sentencia, de la que ha sido ponente la magistrada Carolina San Martín, ya que el conflicto en sí mismo tiene poco interés jurídico en cuanto que el eje central del debate es la apreciación del plazo de caducidad de la acción por el tribunal y la imposición de una multa por comportamiento temerario del demandante. Bueno, he de confesar que la lectura de la sentencia también me ha servido para conocer la existencia del “Sindicato vietnamita” en la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), cuyo nombre no guarda relación con el país asiático, sino que, como explica el periodista Javier Alonso, “proviene del apelativo que se dieron los propios empleados de la caja alicantina (entonces tenía otra denominación) que entraron después de 1982, cuando el convenio colectivo los dejó con menos derechos que a los antiguos”.