miércoles, 10 de junio de 2026

A vueltas nuevamente sobre la importancia del diálogo social. León XIV y la OIT. Proyecto de conclusiones sobre el diálogo social y tripartismo (114ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo).

  

1. No creo que haya dudas del impacto social que está teniendo el viaje del PaPa León XIV aEspaña 

En esta entrada deseo destacar la importancia de su Encuentro “Tejer redes con el mundo de la cultura, del arte, de la economía y del deporte”, que tuvo lugar el 7 de junio. En su discurso  Leon XIN hizo referencias al mundo del trabajo y al diálogo social, que es justamente aquello a lo que dedico, una vez más, una entrada. Reproduzco unos fragmentos (mi selección es obviamente muy subjetiva) que creo que deben merecer especial atención:

“... En los varios sectores de la actividad humana debemos cuidar el lenguaje que se utiliza: escrito, oral y, en el entorno digital, también el de las imágenes; porque la comunicación nunca es neutral. Toda expresión habla, transmite; puede herir o sanar, destruir expectativas o abrir horizontes, sembrar división o despertar la esperanza en la posibilidad de construir juntos algo genuinamente humano.

Así pues, tejer redes es un diálogo entre instituciones centrado en la dignidad humana. Ello comporta, por ejemplo, que la universidad no viva de espaldas al mundo del trabajo ni renuncie a la verdad; que la actividad empresarial no vea al empleado como un factor más en la ecuación de sus intereses; que el arte no tenga como fin sólo a las élites; que el deporte no sea reducido a espectáculo o convertido en mero negocio; que el progreso tecnológico tome en cuenta a los ancianos, a los pobres y a quienes no tienen voz.

... Tejer redes significa, en tercer lugar, servir de modo desinteresado. Una mirada objetiva revela que hombres y mujeres movidos por la fe han edificado hospitales y escuelas, dieron pie a iniciativas solidarias y hablaron con un lenguaje que dignifica a las personas. Por eso cabe preguntarse con honestidad si el mundo —y en particular Europa— habría forjado su identidad sin la huella espiritual que ha impregnado su historia. No se trata de una provocación, sino de una invitación a pensar si la eternidad, que irrumpió en el tiempo y el espacio mediante la encarnación de Jesucristo, pueda volver a reconciliarse con lo cotidiano.

... Esta Iglesia, “experta en humanidad”, aunque a veces camina contracorriente, insiste en que «las estructuras económicas e institucionales son justas sólo en la medida en que sirven al desarrollo integral de la persona y favorecen la participación responsable de todos» (Magnifica humanitas, 34).

... Queridos amigos: os invito entonces a ser hilos nuevos para tejer redes nuevas que armonicen todos los ámbitos de la vida, para entramar una sociedad renovada en donde el tiempo se impregne de eternidad, la cultura custodie la memoria y favorezca el diálogo, la educación promueva la búsqueda de la verdad con espíritu crítico, el arte despierte asombro y genere emociones nobles, la empresa reconozca la dignidad de la persona y el trabajo siga siendo motor de esperanza...

2. La 114ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo se está celebrando en la sede de la OIT en Ginebra desde el día 1 de este mes, habiendo ya avanzado mucho en los trabajos de sus seis Comisiones. Según el calendario previsto para el desarrollo de la CIT, “Las comisiones de la Conferencia emprenderán sus labores por la tarde del lunes 1 de junio y se reunirán hasta el miércoles 10 de junio (jueves 11 de junio en el caso de la Comisión de Aplicación de Normas y la Comisión Normativa sobre el Trabajo Decente en la Economía de Plataformas). Las comisiones se reúnen de forma simultánea, trabajan durante toda la reunión de la Conferencia y, al término de su labor, remiten a la plenaria los informes, las conclusiones o los instrumentos que hayan redactado para su aprobación y adopción”.

Pues bien, ya disponemos del Proyecto de conclusiones   de la Comisión “de la discusión recurrente sobre el diálogo social y el tripartismo”, así como de las enmiendas   presentadas a dicho texto por algunos Estados y por los grupos de las organizaciones empresariales y sindicales. De acuerdo al calendario, y tras el debate de las enmiendas, será justamente el día 10 cuando se votará el texto finalmente adoptado, y el día 11 serán presentadas la Resolución y las conclusiones a la Conferencia para su aprobación.  

Es una buena, excelente, casualidad, que coincida el día en que será aprobadas las conclusiones sobre el diálogo social y el tripartismo en el ámbito internacional, y que sirven sin duda como punto de referencia para las decisiones que se adoptan en los ámbitos nacionales, con la celebración de la segunda escuela de verano que organiza la Dirección General del Diálogo Social de la Generalitat de Catalunya, con el título “Memoria y futuro del diálogo social”, a la que dediqué mi atención en esta entrada  publicada el pasado día 4.  

 Y digo es que una buena, excelente casualidad, porque la normativa autonómica catalana en materia de diálogo social se inspira plenamente en Convenios y Recomendaciones de la OIT al respecto, y también porque será  objeto de atención durante la Jornada la política internacional en la intervención del director de la Oficina de la OIT en España     , Félix Peinado   

3 Como digo, se trata de la tercera discusión recurrente sobre el diálogo social y el tripartismo, que ha llevado a cabo sus trabajos tomando como punto de referencia el documento “Transitar el cambio mediante el diálogo socialinclusivo  y ha desarrollado su labor con estos puntosprevios de discusión 

Antes, conviene recordar que la anterior discusión sobre el diálogo social y tripartismo se desarrolló en 2018, habiéndose incorporado en el orden del día de la CIT un punto relativo a “Discusión recurrente sobre el objetivo estratégico del diálogo social y el tripartismo, con arreglo al seguimiento de la Declaración de la OIT sobre la justicia social para una globalización equitativa, de 2008” 

Las conclusiones  aprobadas por la CIT fueron objeto de mi atención en la entrada “Los resultados de la 107 ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo. Tiempo de trabajo; violencia y acoso contra las mujeres y los hombres en el lugar de trabajo; cómo avanzar en la igualdad entre mujeres y hombres en el trabajo” , de la que reproduzco unos fragmentos:

“En las conclusiones relativa a la discusión sobre el diálogo social  y el tripartismo, que expongo en primer lugar por tratarse la OIT del máximo foro mundial en materia sociolaboral que se basa, justamente en aquel diálogo entre gobiernos y organizaciones empresariales y sindicales, se enfatiza que “El diálogo social, basado en el respeto de la libertad de asociación y la libertad sindical y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva, desempeña un papel fundamental en la formulación de políticas para promover la justicia social. Constituye un medio para alcanzar el progreso económico y social. El diálogo social y el tripartismo son esenciales para la democracia y la buena gobernanza”, debiendo ponerse en marcha tomando en consideración la posibilidad de que adopte diversas formas y diferentes niveles según las tradiciones y los contextos nacionales”, siendo de especial importancia su puesta en práctica para la aplicación efectiva de las iniciativas contenidas en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Entre las medidas para su promoción destaca a mi parecer que se pide a los Estados miembros que respeten los Convenios sobre derecho de sindicación, de negociación colectiva, y de consulta tripartita, y que fomenten “una cooperación eficaz en el lugar de trabajo como herramienta que sirva para asegurar lugares de trabajo seguros y productivos, de tal manera que se respete la negociación colectiva y sus resultados sin menoscabar el papel de los sindicatos”. No menos importante es la petición de la puesta en marcha de enfoques innovadores para garantizar los derechos mencionados en el ámbito de las nuevas formas de empleo, y la adopción de medidas que permitan la existencia de órganos de representación de los trabajadores y de las unidades económicas de la economía informal. 

En la misma línea, en las conclusiones de los debates sobre la cooperación al desarrollo se enfatiza que la futura estrategia de la OIT en este ámbito, “debe tomar en consideración las realidades cambiantes del mundo del trabajo, incluidas las diversas formas de trabajo y las nuevas modalidades de empleo, al tiempo que promueve el Programa de Trabajo Decente”, debiendo prestar especial atención a “la igualdad de género y a la inclusión de personas con discapacidad, los jóvenes y otros grupos desfavorecidos excluidos del mercado de trabajo que no se benefician de una protección social adecuada, mediante la creación de  condiciones y entornos propicios para la generación de oportunidades de empleo e ingresos”.

4. El informe de referencia para la CIT de este año fue objeto de mi atención en la entrada “A vueltas con la importancia del diálogo social. Notas al Informe de la OIT “Transitar el cambio mediante el diálogo social inclusivo”  Expuse la síntesis del Informe en estos términos:

“ El informe OIT consta de una introducción en la que se marcan sus líneas básicas y a la que siguen cinco capítulos, precedidos de una breve entrada que cobra plenamente sentido tras la lectura de todo el texto: “De los mecanismos formales a la influencia significativa”.

El cap.1 está dedicado a la situación del diálogo social “en un mundo del trabajo en transformación”. Es objeto de atención, desde una mirada global, como está funcionando en la actualidad en los distintos países que forman parte de la OIT, prestando más detalle a los retos y oportunidades en los distintos ámbitos regionales. Tal como se indica en el título, el Informe se detiene en las transformaciones tecnológicas, demográficas, medioambientales, derivadas de conflictos..., y la importancia que adquiere el diálogo social, no meramente formal sino con contenido real, para su abordaje.

El cap. 2 está dedicado a aquello que se califica de “creación de un entorno propicio para un diálogo social eficaz”. Es la parte más propiamente jurídica del Informe, ya que se analiza el impacto de las normas internacionales del trabajo, como han ido reformándose (a mejor o a peor es otra cuestión) las normas estatales, y la importancia que ha de tener la Administración del trabajo  en la potenciación del diálogo social, el papel relevante en tareas de mediación y resolución de conflictos que asume la Inspección del Trabajo, y los mecanismos existentes para facilitar el acceso a la justicia laboral, con establecimiento de sistemas tendentes a facilitar la prevención y solución de los conflictos laborales.

El cap. 3 se acerca más directamente a la realidad del funcionamiento del diálogo y la concertación social, y de ello da debida cuenta su título, “Mecanismos y procesos de diálogo social en la práctica”, diferenciando el diálogo social bipartito y el diálogo social tripartito, por una parte, y examinando los mecanismos y procesos de diálogo social en su funcionamiento real y no meramente formal, así como también, centrándose en un ámbito interno propio, cuáles son las enseñanzas que se derivan de la acción de la OIT, tanto normativa como de apoyo a sus Estados miembros.

El cap.4 se dedica a quienes son actores directos en los mecanismos de diálogo y concertación social, esto es las organizaciones sindicales y empresariales, sin olvidar por supuesto el papel de la Administración en el diálogo social tripartito, siendo abordadas cuestiones tan importantes como son los desafíos existentes en materia de representatividad y marcos normativos, por una parte, y el fortalecimiento de la capacidad y ampliación del alcance, por otra.

Por fin, el cap.5 versa sobre las perspectivas de futuro, y a partir de la pregunta de cómo hacer el diálogo social más eficaz e inclusivo, formula diversas propuestas de actuación tanto en el ámbito interno de la OIT como de políticas dirigidas a los Estados miembros. 

5.  A la espera de la aprobación de las conclusiones de esta tercera discusión, reproduzco la síntesis de las mismas, remitiendo a las personas interesadas a la lectura íntegra del documento, que no ha merecido desde luego el visto bueno de la representación gubernamental de los Estados Unidos, y que también han sido objeto de varias enmiendas por la representación de las organizaciones de empleadores, yendo en línea, la de los EE UU, de debilitar todo aquello que consideran, en coherencia con la política actual de su gobierno, que deben desaparecer todos aquellos términos y contenidos que llaman a potenciar una mayor cohesión social y una transición justa, y las de lar organizaciones de empleadores a reclamar una mayor libertad  y menor amparo de la OIT a las políticas propias de cada Estado y que tengan en consideración sus realidades económicas y sociales. Por el contrario, las pocas enmiendas de las organizaciones de trabajadores se dirigen justamente en la línea contraria, es decir a potenciar odas aquellas medidas que avancen en una mayor protección de las personas trabajadoras ante los cambios demográficos, tecnológicos y ambientales.

Aquí está la síntesis de las conclusiones

1. El mundo del trabajo está siendo reconfigurado por los avances tecnológicos, los cambios demográficos, el cambio climático y la globalización. Estos factores impactan en los trabajadores, las empresas y las sociedades, y crean oportunidades y desafíos. Pueden mejorar la productividad, la creación de empleo y el crecimiento económico, pero también agravan los déficits en materia de trabajo decente, socavan los derechos, aumentan la desigualdad y generan inestabilidad. Además, las crisis que provocan inestabilidad geopolítica, los conflictos, las perturbaciones en las cadenas de suministro, las presiones del costo de la vida y la incertidumbre económica, así como la pérdida de confianza en las instituciones públicas, han planteado nuevos retos.

2. El diálogo social y el tripartismo son principios fundacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y medios de gobernanza laboral democrática para atravesar transiciones y lograr la justicia social, tal como establece la Constitución de la OIT, el trabajo decente, la sostenibilidad de las empresas, la productividad, la competitividad, el crecimiento inclusivo y la resiliencia.

3. El diálogo social debe basarse en el respeto de la libertad de asociación y la libertad sindical y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva, las organizaciones de empleadores y de trabajadores representativas e independientes, la seguridad jurídica, la confianza mutua y la buena fe. Los principios y derechos fundamentales en el trabajo, consagrados en las normas internacionales del trabajo, son particularmente importantes para la plena realización del Programa de Trabajo Decente.

4. Al mismo tiempo, el diálogo social refleja el contexto histórico, cultural, político, económico y de relaciones laborales específico de cada país. Adopta diversas formas y se desarrolla en distintos niveles en función de las circunstancias nacionales, incluso a través del diálogo social transfronterizo en una economía globalizada cada vez más compleja. No existe un único enfoque para el diálogo social. Este se ve determinado por las realidades en las que se practica, dando lugar a variaciones, marcos jurídicos, instituciones, mecanismos y procesos específicos de cada país.

5. Todas las formas de diálogo social cumplen funciones importantes. Las consultas oportunas y los intercambios de información a través de la cooperación bipartita y tripartita pueden fortalecer la formulación y la aplicación de políticas, generar confianza, prevenir conflictos y apoyar la creación de consensos entre los Gobiernos y las organizaciones representativas de empleadores y de trabajadores. Los mecanismos de diálogo social contribuyen colectivamente al establecimiento de relaciones laborales sólidas, a la estabilidad del mercado de trabajo y a una gobernanza eficaz.

6. La negociación colectiva es un pilar fundamental del diálogo social. Es un proceso voluntario entre las organizaciones representativas de empleadores y de trabajadores conducido de buena fe y de conformidad con la legislación y la práctica nacionales. Los Gobiernos también desempeñan un papel al promover el desarrollo de mecanismos para negociaciones voluntarias entre los empleadores o las organizaciones de empleadores y las organizaciones de trabajadores en todos los niveles correspondientes. Las medidas adoptadas por las autoridades públicas para alentar y promover el desarrollo de negociaciones colectivas deberían someterse a consultas previas y, siempre que sea posible, ser fruto de un acuerdo entre estas autoridades y las organizaciones de empleadores y de trabajadores.

7. Una cooperación eficaz en el lugar de trabajo puede promover la seguridad y salud en el trabajo (SST), entornos de trabajo productivos, el desarrollo de competencias y la adaptación al cambio, y proteger el empleo, la continuidad de la actividad y la creación de empleo, y podría desempeñar un papel en la prevención y solución de conflictos laborales, especialmente en periodos de incertidumbre económica y transformación. La cooperación en el lugar de trabajo debería respetar la libertad de asociación y la libertad sindical y la negociación colectiva y sus resultados, y no debería socavar el papel de los sindicatos. Abarca cuestiones de interés mutuo que no se abordan en el ámbito de los mecanismos de negociación colectiva.

8. El objetivo de las presentes conclusiones es fortalecer la eficacia, la inclusión, la representatividad y el impacto del diálogo social tripartito y bipartito promoviendo un entorno propicio, reforzando las instituciones del trabajo, ampliando el alcance y la capacidad de las organizaciones de empleadores y de trabajadores, y velando por una acción de la OIT coherente y dotada de recursos suficientes, en pos de resultados prácticos y concretos”

 

Sobre los desafíos que persisten

“18. La libertad de asociación y la libertad sindical y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva están sometidos a una gran presión en muchos países. Las restricciones a las libertades civiles y el espacio cívico, las instituciones de gobernanza del trabajo débiles o sin recursos suficientes, los sistemas de prevención y solución de conflictos laborales inadecuados o ineficaces, la injerencia indebida en las organizaciones de empleadores y de trabajadores, la exclusión de las instituciones representativas, y los obstáculos jurídicos o prácticos a la representación efectiva impiden el diálogo social significativo.

19. Los trabajadores y los empleadores de la economía informal afrontan desafíos persistentes y barreras estructurales para realizar la transición hacia la economía formal y ejercer su derecho a sindicarse y a negociar colectivamente. La consecución del trabajo decente y la sostenibilidad de las empresas requiere de políticas activas del mercado de trabajo y de medidas eficaces para impulsar la transición hacia la economía formal.

 

Sobre un entorno propicio que fomente la inclusión

20. Para que el diálogo social sea eficaz, es necesario un entorno propicio basado en el respeto de la libertad de asociación y la libertad sindical, el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva, la existencia de organizaciones de empleadores y de trabajadores representativas e independientes, la seguridad jurídica, la confianza mutua y la buena fe. El debilitamiento de estos derechos fundamentales y condiciones indispensables socava tanto el diálogo social como los procesos democráticos. Unas organizaciones de empleadores y de trabajadores representativas e independientes contribuyen a crear sociedades más resilientes, a reducir los niveles de desigualdad y a fortalecer la confianza en las instituciones públicas. Los esfuerzos tendientes a reforzar el diálogo social deberían respetar la autonomía y la representatividad de las organizaciones de empleadores y de trabajadores, y tener en cuenta la diversidad de los sistemas y prácticas nacionales de relaciones laborales” (la negrita es mía) .

 

Buena lectura.  

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