1. No creo que haya dudas del impacto social que está teniendo el viaje del PaPa León XIV aEspaña
En esta entrada deseo destacar la importancia de su Encuentro “Tejer redes con el mundo de la cultura, del arte, de la economía y del deporte”, que tuvo lugar el 7 de junio. En su discurso Leon XIN hizo referencias al mundo del trabajo y al diálogo social, que es justamente aquello a lo que dedico, una vez más, una entrada. Reproduzco unos fragmentos (mi selección es obviamente muy subjetiva) que creo que deben merecer especial atención:
“... En los varios sectores de la actividad humana debemos cuidar el lenguaje que se utiliza: escrito, oral y, en el entorno digital, también el de las imágenes; porque la comunicación nunca es neutral. Toda expresión habla, transmite; puede herir o sanar, destruir expectativas o abrir horizontes, sembrar división o despertar la esperanza en la posibilidad de construir juntos algo genuinamente humano.
Así pues, tejer redes es un diálogo entre instituciones centrado en la dignidad humana. Ello comporta, por ejemplo, que la universidad no viva de espaldas al mundo del trabajo ni renuncie a la verdad; que la actividad empresarial no vea al empleado como un factor más en la ecuación de sus intereses; que el arte no tenga como fin sólo a las élites; que el deporte no sea reducido a espectáculo o convertido en mero negocio; que el progreso tecnológico tome en cuenta a los ancianos, a los pobres y a quienes no tienen voz.
... Tejer redes significa, en tercer lugar, servir de modo desinteresado. Una mirada objetiva revela que hombres y mujeres movidos por la fe han edificado hospitales y escuelas, dieron pie a iniciativas solidarias y hablaron con un lenguaje que dignifica a las personas. Por eso cabe preguntarse con honestidad si el mundo —y en particular Europa— habría forjado su identidad sin la huella espiritual que ha impregnado su historia. No se trata de una provocación, sino de una invitación a pensar si la eternidad, que irrumpió en el tiempo y el espacio mediante la encarnación de Jesucristo, pueda volver a reconciliarse con lo cotidiano.
... Esta Iglesia, “experta en humanidad”, aunque a veces camina contracorriente, insiste en que «las estructuras económicas e institucionales son justas sólo en la medida en que sirven al desarrollo integral de la persona y favorecen la participación responsable de todos» (Magnifica humanitas, 34).
... Queridos amigos: os invito entonces a ser hilos nuevos para tejer redes nuevas que armonicen todos los ámbitos de la vida, para entramar una sociedad renovada en donde el tiempo se impregne de eternidad, la cultura custodie la memoria y favorezca el diálogo, la educación promueva la búsqueda de la verdad con espíritu crítico, el arte despierte asombro y genere emociones nobles, la empresa reconozca la dignidad de la persona y el trabajo siga siendo motor de esperanza...
2. La 114ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo se está celebrando en la sede de la OIT en Ginebra desde el día 1 de este mes, habiendo ya avanzado mucho en los trabajos de sus seis Comisiones. Según el calendario previsto para el desarrollo de la CIT, “Las comisiones de la Conferencia emprenderán sus labores por la tarde del lunes 1 de junio y se reunirán hasta el miércoles 10 de junio (jueves 11 de junio en el caso de la Comisión de Aplicación de Normas y la Comisión Normativa sobre el Trabajo Decente en la Economía de Plataformas). Las comisiones se reúnen de forma simultánea, trabajan durante toda la reunión de la Conferencia y, al término de su labor, remiten a la plenaria los informes, las conclusiones o los instrumentos que hayan redactado para su aprobación y adopción”.
Pues bien, ya
disponemos del Proyecto de conclusiones de la Comisión “de la discusión recurrente
sobre el diálogo social y el tripartismo”, así como de las enmiendas presentadas a dicho texto por algunos Estados y por los grupos de las
organizaciones empresariales y sindicales. De acuerdo al calendario, y tras el
debate de las enmiendas, será justamente el día 10 cuando se votará el texto
finalmente adoptado, y el día 11 serán presentadas la Resolución y las
conclusiones a la Conferencia para su aprobación.
Es una buena,
excelente, casualidad, que coincida el día en que será aprobadas las conclusiones
sobre el diálogo social y el tripartismo en el ámbito internacional, y que
sirven sin duda como punto de referencia para las decisiones que se adoptan en
los ámbitos nacionales, con la celebración de la segunda escuela de verano que
organiza la Dirección General del Diálogo Social de la Generalitat de
Catalunya, con el título “Memoria y futuro del diálogo social”, a la que
dediqué mi atención en esta entrada publicada el pasado día 4.
Y digo es que una buena, excelente casualidad,
porque la normativa autonómica catalana en materia de diálogo social se inspira
plenamente en Convenios y Recomendaciones de la OIT al respecto, y también
porque será objeto de atención durante
la Jornada la política internacional en la intervención del director de la
Oficina de la OIT en España ,
Félix Peinado
3 Como digo, se
trata de la tercera discusión recurrente sobre el diálogo social y el
tripartismo, que ha llevado a cabo sus trabajos tomando como punto de
referencia el documento “Transitar el cambio mediante el diálogo socialinclusivo” y ha desarrollado su labor con estos puntosprevios de discusión
Antes, conviene
recordar que la anterior discusión sobre el diálogo social y tripartismo se desarrolló
en 2018, habiéndose incorporado en el orden del día de la CIT un punto relativo
a “Discusión recurrente sobre el objetivo estratégico del diálogo social y el
tripartismo, con arreglo al seguimiento de la Declaración de la OIT sobre la
justicia social para una globalización equitativa, de 2008”
Las conclusiones aprobadas por la CIT fueron objeto de mi
atención en la entrada “Los resultados de la 107 ª reunión de la Conferencia
Internacional del Trabajo. Tiempo de trabajo; violencia y acoso contra las
mujeres y los hombres en el lugar de trabajo; cómo avanzar en la igualdad entre
mujeres y hombres en el trabajo” , de la que reproduzco unos fragmentos:
“En las
conclusiones relativa a la discusión sobre el diálogo social y el tripartismo, que expongo en primer lugar
por tratarse la OIT del máximo foro mundial en materia sociolaboral que se
basa, justamente en aquel diálogo entre gobiernos y organizaciones
empresariales y sindicales, se enfatiza que “El diálogo social, basado en el
respeto de la libertad de asociación y la libertad sindical y el reconocimiento
efectivo del derecho de negociación colectiva, desempeña un papel fundamental
en la formulación de políticas para promover la justicia social. Constituye un
medio para alcanzar el progreso económico y social. El diálogo social y el
tripartismo son esenciales para la democracia y la buena gobernanza”, debiendo
ponerse en marcha tomando en consideración la posibilidad de que adopte
diversas formas y diferentes niveles según las tradiciones y los contextos
nacionales”, siendo de especial importancia su puesta en práctica para la
aplicación efectiva de las iniciativas contenidas en la Agenda 2030 de las
Naciones Unidas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Entre las medidas
para su promoción destaca a mi parecer que se pide a los Estados miembros que
respeten los Convenios sobre derecho de sindicación, de negociación colectiva,
y de consulta tripartita, y que fomenten “una cooperación eficaz en el lugar de
trabajo como herramienta que sirva para asegurar lugares de trabajo seguros y
productivos, de tal manera que se respete la negociación colectiva y sus
resultados sin menoscabar el papel de los sindicatos”. No menos importante es
la petición de la puesta en marcha de enfoques innovadores para garantizar los
derechos mencionados en el ámbito de las nuevas formas de empleo, y la adopción
de medidas que permitan la existencia de órganos de representación de los
trabajadores y de las unidades económicas de la economía informal.
En la misma línea,
en las conclusiones de los debates sobre la cooperación al desarrollo se
enfatiza que la futura estrategia de la OIT en este ámbito, “debe tomar en
consideración las realidades cambiantes del mundo del trabajo, incluidas las
diversas formas de trabajo y las nuevas modalidades de empleo, al tiempo que
promueve el Programa de Trabajo Decente”, debiendo prestar especial atención a
“la igualdad de género y a la inclusión de personas con discapacidad, los
jóvenes y otros grupos desfavorecidos excluidos del mercado de trabajo que no
se benefician de una protección social adecuada, mediante la creación de condiciones y entornos propicios para la
generación de oportunidades de empleo e ingresos”.
4. El informe de
referencia para la CIT de este año fue objeto de mi atención en la entrada “A
vueltas con la importancia del diálogo social. Notas al Informe de la OIT
“Transitar el cambio mediante el diálogo social inclusivo” Expuse la síntesis del Informe en estos términos:
“ El informe OIT
consta de una introducción en la que se marcan sus líneas básicas y a la que
siguen cinco capítulos, precedidos de una breve entrada que cobra plenamente
sentido tras la lectura de todo el texto: “De los mecanismos formales a la
influencia significativa”.
El cap.1 está
dedicado a la situación del diálogo social “en un mundo del trabajo en
transformación”. Es objeto de atención, desde una mirada global, como está
funcionando en la actualidad en los distintos países que forman parte de la
OIT, prestando más detalle a los retos y oportunidades en los distintos ámbitos
regionales. Tal como se indica en el título, el Informe se detiene en las
transformaciones tecnológicas, demográficas, medioambientales, derivadas de
conflictos..., y la importancia que adquiere el diálogo social, no meramente
formal sino con contenido real, para su abordaje.
El cap. 2 está
dedicado a aquello que se califica de “creación de un entorno propicio para un
diálogo social eficaz”. Es la parte más propiamente jurídica del Informe, ya
que se analiza el impacto de las normas internacionales del trabajo, como han
ido reformándose (a mejor o a peor es otra cuestión) las normas estatales, y la
importancia que ha de tener la Administración del trabajo en la potenciación del diálogo social, el
papel relevante en tareas de mediación y resolución de conflictos que asume la
Inspección del Trabajo, y los mecanismos existentes para facilitar el acceso a
la justicia laboral, con establecimiento de sistemas tendentes a facilitar la
prevención y solución de los conflictos laborales.
El cap. 3 se
acerca más directamente a la realidad del funcionamiento del diálogo y la
concertación social, y de ello da debida cuenta su título, “Mecanismos y
procesos de diálogo social en la práctica”, diferenciando el diálogo social
bipartito y el diálogo social tripartito, por una parte, y examinando los
mecanismos y procesos de diálogo social en su funcionamiento real y no
meramente formal, así como también, centrándose en un ámbito interno propio,
cuáles son las enseñanzas que se derivan de la acción de la OIT, tanto
normativa como de apoyo a sus Estados miembros.
El cap.4 se dedica
a quienes son actores directos en los mecanismos de diálogo y concertación
social, esto es las organizaciones sindicales y empresariales, sin olvidar por
supuesto el papel de la Administración en el diálogo social tripartito, siendo
abordadas cuestiones tan importantes como son los desafíos existentes en
materia de representatividad y marcos normativos, por una parte, y el
fortalecimiento de la capacidad y ampliación del alcance, por otra.
Por fin, el cap.5
versa sobre las perspectivas de futuro, y a partir de la pregunta de cómo hacer
el diálogo social más eficaz e inclusivo, formula diversas propuestas de
actuación tanto en el ámbito interno de la OIT como de políticas dirigidas a
los Estados miembros.
5. A la espera de la aprobación de las
conclusiones de esta tercera discusión, reproduzco la síntesis de las mismas,
remitiendo a las personas interesadas a la lectura íntegra del documento, que no
ha merecido desde luego el visto bueno de la representación gubernamental de
los Estados Unidos, y que también han sido objeto de varias enmiendas por la
representación de las organizaciones de empleadores, yendo en línea, la de los
EE UU, de debilitar todo aquello que consideran, en coherencia con la política
actual de su gobierno, que deben desaparecer todos aquellos términos y
contenidos que llaman a potenciar una mayor cohesión social y una transición
justa, y las de lar organizaciones de empleadores a reclamar una mayor libertad y menor amparo de la OIT a las políticas
propias de cada Estado y que tengan en consideración sus realidades económicas y
sociales. Por el contrario, las pocas enmiendas de las organizaciones de
trabajadores se dirigen justamente en la línea contraria, es decir a potenciar
odas aquellas medidas que avancen en una mayor protección de las personas
trabajadoras ante los cambios demográficos, tecnológicos y ambientales.
Aquí está la
síntesis de las conclusiones
1. El mundo del
trabajo está siendo reconfigurado por los avances tecnológicos, los cambios
demográficos, el cambio climático y la globalización. Estos factores impactan
en los trabajadores, las empresas y las sociedades, y crean oportunidades y
desafíos. Pueden mejorar la productividad, la creación de empleo y el
crecimiento económico, pero también agravan los déficits en materia de trabajo
decente, socavan los derechos, aumentan la desigualdad y generan inestabilidad.
Además, las crisis que provocan inestabilidad geopolítica, los conflictos, las
perturbaciones en las cadenas de suministro, las presiones del costo de la vida
y la incertidumbre económica, así como la pérdida de confianza en las
instituciones públicas, han planteado nuevos retos.
2. El diálogo
social y el tripartismo son principios fundacionales de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) y medios de gobernanza laboral democrática para
atravesar transiciones y lograr la justicia social, tal como establece la
Constitución de la OIT, el trabajo decente, la sostenibilidad de las empresas,
la productividad, la competitividad, el crecimiento inclusivo y la resiliencia.
3. El diálogo
social debe basarse en el respeto de la libertad de asociación y la libertad
sindical y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva, las
organizaciones de empleadores y de trabajadores representativas e
independientes, la seguridad jurídica, la confianza mutua y la buena fe. Los
principios y derechos fundamentales en el trabajo, consagrados en las normas
internacionales del trabajo, son particularmente importantes para la plena
realización del Programa de Trabajo Decente.
4. Al mismo
tiempo, el diálogo social refleja el contexto histórico, cultural, político,
económico y de relaciones laborales específico de cada país. Adopta diversas
formas y se desarrolla en distintos niveles en función de las circunstancias
nacionales, incluso a través del diálogo social transfronterizo en una economía
globalizada cada vez más compleja. No existe un único enfoque para el diálogo
social. Este se ve determinado por las realidades en las que se practica, dando
lugar a variaciones, marcos jurídicos, instituciones, mecanismos y procesos
específicos de cada país.
5. Todas las
formas de diálogo social cumplen funciones importantes. Las consultas oportunas
y los intercambios de información a través de la cooperación bipartita y
tripartita pueden fortalecer la formulación y la aplicación de políticas,
generar confianza, prevenir conflictos y apoyar la creación de consensos entre
los Gobiernos y las organizaciones representativas de empleadores y de
trabajadores. Los mecanismos de diálogo social contribuyen colectivamente al
establecimiento de relaciones laborales sólidas, a la estabilidad del mercado
de trabajo y a una gobernanza eficaz.
6. La negociación
colectiva es un pilar fundamental del diálogo social. Es un proceso voluntario
entre las organizaciones representativas de empleadores y de trabajadores
conducido de buena fe y de conformidad con la legislación y la práctica
nacionales. Los Gobiernos también desempeñan un papel al promover el desarrollo
de mecanismos para negociaciones voluntarias entre los empleadores o las
organizaciones de empleadores y las organizaciones de trabajadores en todos los
niveles correspondientes. Las medidas adoptadas por las autoridades públicas
para alentar y promover el desarrollo de negociaciones colectivas deberían
someterse a consultas previas y, siempre que sea posible, ser fruto de un
acuerdo entre estas autoridades y las organizaciones de empleadores y de
trabajadores.
7. Una cooperación
eficaz en el lugar de trabajo puede promover la seguridad y salud en el trabajo
(SST), entornos de trabajo productivos, el desarrollo de competencias y la
adaptación al cambio, y proteger el empleo, la continuidad de la actividad y la
creación de empleo, y podría desempeñar un papel en la prevención y solución de
conflictos laborales, especialmente en periodos de incertidumbre económica y
transformación. La cooperación en el lugar de trabajo debería respetar la
libertad de asociación y la libertad sindical y la negociación colectiva y sus
resultados, y no debería socavar el papel de los sindicatos. Abarca cuestiones
de interés mutuo que no se abordan en el ámbito de los mecanismos de
negociación colectiva.
8. El objetivo de
las presentes conclusiones es fortalecer la eficacia, la inclusión, la
representatividad y el impacto del diálogo social tripartito y bipartito
promoviendo un entorno propicio, reforzando las instituciones del trabajo,
ampliando el alcance y la capacidad de las organizaciones de empleadores y de
trabajadores, y velando por una acción de la OIT coherente y dotada de recursos
suficientes, en pos de resultados prácticos y concretos”
Sobre los desafíos
que persisten
“18. La libertad
de asociación y la libertad sindical y el reconocimiento efectivo del derecho
de negociación colectiva están sometidos a una gran presión en muchos países.
Las restricciones a las libertades civiles y el espacio cívico, las
instituciones de gobernanza del trabajo débiles o sin recursos suficientes, los
sistemas de prevención y solución de conflictos laborales inadecuados o
ineficaces, la injerencia indebida en las organizaciones de empleadores y de
trabajadores, la exclusión de las instituciones representativas, y los
obstáculos jurídicos o prácticos a la representación efectiva impiden el
diálogo social significativo.
19. Los
trabajadores y los empleadores de la economía informal afrontan desafíos
persistentes y barreras estructurales para realizar la transición hacia la
economía formal y ejercer su derecho a sindicarse y a negociar colectivamente.
La consecución del trabajo decente y la sostenibilidad de las empresas requiere
de políticas activas del mercado de trabajo y de medidas eficaces para impulsar
la transición hacia la economía formal.
Sobre un entorno
propicio que fomente la inclusión
20. Para que el
diálogo social sea eficaz, es necesario un entorno propicio basado en el
respeto de la libertad de asociación y la libertad sindical, el reconocimiento
efectivo del derecho de negociación colectiva, la existencia de organizaciones
de empleadores y de trabajadores representativas e independientes, la seguridad
jurídica, la confianza mutua y la buena fe. El debilitamiento de estos derechos
fundamentales y condiciones indispensables socava tanto el diálogo social como
los procesos democráticos. Unas organizaciones de empleadores y de trabajadores
representativas e independientes contribuyen a crear sociedades más
resilientes, a reducir los niveles de desigualdad y a fortalecer la confianza
en las instituciones públicas. Los esfuerzos tendientes a reforzar el diálogo
social deberían respetar la autonomía y la representatividad de las
organizaciones de empleadores y de trabajadores, y tener en cuenta la
diversidad de los sistemas y prácticas nacionales de relaciones laborales” (la
negrita es mía) .
Buena lectura.
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