lunes, 8 de septiembre de 2014

Inicio del curso académico 2014- 2015. La explicación del Derecho del Trabajo para el alumnado de la generación “Juegos Olímpicos del 92”.



1. La Universidad Autónoma de Barcelona inicia hoy lunes el curso académico 2014- 2015. Desde hoy, los Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya, medio habitual de mi desplazamiento desde Barcelona a la UAB, irán llenos a primera hora de la mañana, mediodía y última hora de la tarde, de estudiantes camino de sus Facultades, la mayor parte de ellos no desde Barcelona sino desde Valldoreix y Sant Cugat. Es agradable ver y oír a los estudiantes, en especial a los del primer curso de los estudios de grado, hablar de sus intereses y de cómo enfocan el nuevo curso. No quiero que los lectores y lectoras del blog piensen que me dedico a escuchar las conversaciones; no, la realidad es que los estudiantes explican a viva voz, y con franqueza e interés hacia sus compañeros, todo aquello que piensan, algo que sugiere (ya lo he dejado apuntado en otras ocasiones) que el concepto de privacidad es diferente para los jóvenes que aquel que tenemos las personas de edad avanzada.

Hoy, pues, se inician los estudios impartidos por la Facultad de Derecho, es decir los grados de Derecho, Relaciones Laborales y Criminología, y juntamente con la Facultad de Economía y Empresa el doble grado de Derecho y Administración y Dirección de Empresas (ADE), y próximamente se iniciaran los diferentes Máster que se imparten, entre los que cabe destacar el de Derechos Sociolaborales y el (obligado para quien desee acceder a la profesión) de acceso a la abogacía.  

He impartido docencia, desde mi incorporación a la UAB, en varios de dichos estudios, y en todos ellos he encontrado un destacado interés por parte del alumnado en el estudio y aprendizaje de un ámbito de conocimiento cada vez más complejo, tanto en el plano teórico como de aplicación práctica, como es el Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Piénsese además que la explicación puede y debe ser diferente en atención a las características de cada titulación y del tiempo disponible para la impartición de la materia, sin olvidar las características del alumnado; por ejemplo, el número de asignaturas, y horas de clase, dedicadas al Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social es muy superior, lógicamente, en los estudios de Relaciones Laborales que en los de Derecho y ADE, y por otra parte los estudiantes del doble grado (y los que este año finalizan sus estudios de la doble licenciatura) poseen un bagaje de conocimientos de materias económicas de las que carecen los estudiantes de Derecho y que, además, les condiciona en gran medida (puedo dar fe de ello porque impartí la doble licenciatura desde 2007-2008 a 2013-2014) su visión de las relaciones de trabajo y el marco jurídico en el que se insertan las mismas.

En mi caso concreto, hoy inicio las clases de Derecho del Trabajo y Seguridad Social I para estudiantes del doble grado de Derecho y ADE, más concretamente de quinto curso de carrera, siendo el primer año que imparto el grado ya que en años anteriores impartí docencia en la doble licenciatura.  Se trata de estudiantes que ya han pasado cuatro años de la vida universitaria y cuyo nivel de calidad es, también puedo dar fe de ello, generalmente muy bueno, y espero y deseo que en este curso continúe la misma tendencia. Desde luego, por mi parte haré todo lo posible para que ello sea así, pidiendo un intenso esfuerzo de estudio teórico y práctico al alumnado desde el primer día; bueno, más exactamente desde el tercero, porque la primera sesión trata, me parece obligado hacerlo, sobre la presentación general del curso, sus objetivos y finalidades, y la segunda suelo dedicarla a tutorías para conocer a todo mi alumnado, aquello que en  el mundo empresarial se califica de “recursos humanos”, pieza básica para saber con quién he de trabajar durante todo el curso y qué intereses y conocimientos (prácticos) tienen de la vida laboral (es muy rica, se lo aseguro, la sesión de tutoría, con la explicación por parte de aquellos alumnos y alumnas que lo desean, de su corta vida laboral real, y subrayo lo de real porque se parece bastante poco en muchas ocasiones al marco jurídico que he de explicar).

Vaya pues, desde este blog que pretende ser también un punto de contacto permanente con el alumnado, en cuanto que podrán tener acceso a las novedades legislativas más importantes que se produzcan durante el curso y al análisis de textos normativos y resoluciones judiciales de interés (sin olvidar ciertamente la importancia de efectuar un seguimiento permanente del campus virtual de la asignatura, en donde estarán a su disposición las guías didácticas de clase y todas las actividades prácticas que se llevarán a cabo durante el curso), mi saludo al iniciarse el nuevo curso académico.

La gran mayoría de los estudiantes que inician hoy el curso son hijos e hijas de la generación de los juegos olímpicos de 1992, del mágico dream team americano de baloncesto con Michael Jordan y Larry Bird, entre muchos otros, en aquel inolvidable equipo (la referencia a este deporte es obligada por la celebración estos días del mundial en España, donde esperemos que la generación de Pau Gasol nos proporcione una buena alegría), y también de una etapa histórica en la que las relaciones de trabajo y el marco jurídico era bastante diferente al que tenemos en el día de hoy, aunque sí nos parecíamos al presente en las tasas de desempleo (24,55 % de la población activa en el cuarto trimestre).

De esas diferencias, y muy señaladamente como es obvio del marco actual de las relaciones de trabajo, condicionado extraordinariamente por la reforma laboral de 2012 del gobierno del Partido Popular, les hablaré a lo largo de todo el curso, tanto en DTSS I (que incluye la parte histórica, el objeto del DT, las fuentes, principios de aplicación y de interpretación, y todo el Derecho Colectivo) como en DTSS II durante el segundo semestre (con estudio de la política de empleo y de la relación individual de trabajo, así como de la Administración laboral y la jurisdicción social). Tiempo habrá para ello y ahora no es, obviamente el momento de hacerlo, pero sí puedo avanzar que la combinación de las explicaciones “teóricas” y del trabajo “práctico” va a ser una constante a lo largo de los próximos meses, en los que voy a pedir un esfuerzo intenso, repito, a todo el alumnado. Mi experiencia de cursos anteriores es que el esfuerzo rinde sus frutos y los resultados son muy buenos a la finalización del curso, pero justamente para conseguir ese objetivo hay que ponerse manos a la obra inmediatamente.

Mucho trabajo, mucho esfuerzo, mucha dedicación, son necesarios. Estoy seguro de que las y los estudiantes así lo entenderán desde el primer momento, y en esa tarea contarán con mi permanente apoyo, en un proceso de aprendizaje en el que les puedo asegurar que cada año mis conocimientos salen reforzados porque también aprendo de mis alumnos, de sus vidas laborales, de sus intereses académicos y de su forma de entender la vida. 

¡Adelante!  
  

2 comentarios:

Infant Martí dijo...

Esto es un profesor. Felicidades. J.Amenós

Eduardo Rojo dijo...

Muchas gracias Joan. Un abrazo.