martes, 13 de septiembre de 2016

Un nuevo curso, un nuevo alumnado. Saludo de un profesor de edad avanzada.



Hoy inicio un nuevo curso académico en la Universidad Autónoma de Barcelona. Poco tiempo después de que este texto que estoy redactando vea la luz pública estaré delante de 36 alumnas y 24 alumnos (al menos esto son los datos facilitados por gestión académica) para llevar a cabo una sesión introductoria y de presentación general de la actividad que vamos a desarrollar durante todo el curso 2016- 2017, aunque formalmente el estudio de la disciplina de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social se realice en dos asignaturas semestrales.  El alumnado es en su gran mayoría nacido en 1994.

Siempre es especial el primer día de actividad docente tras el parón vacacional (porque lo que no ha parado, salvo el tiempo necesario para la recuperación física y psíquica es la actividad de estudio e investigación). El profesor tiene delante a un grupo de jóvenes que llegan con ánimos renovados tras su descanso estival, o tras las actividades laborales o de voluntariado que hayan llevado a cabo, y que esperan, estoy seguro de ello, a que el profesor les anime y motive para trabajar intensamente durante todo el curso a fin y efecto de que los resultados finales sean altamente positivos en términos de aprendizaje de conocimientos y, por supuesto, de evaluación.

A través de este blog, una herramienta fundamental para la difusión de mis artículos, trabajos, comentarios y críticas sobre las relaciones laborales, les doy la bienvenida y les deseo una provechosa actividad. Doy la bienvenida a estudiantes matriculados en quinto curso del doble grado de Derecho y Administración yDirección de Empresas, y cito ahora sus nombres porque todas las personas con las que compartiré mis conocimientos, y de las que espero también aprender por lo que aporten de una vida laboral aún muy breve pero seguro que interesante, no son meramente un número de identificación o rostros anónimos a los que no llegas a conocer durante el curso. Por ello, doy la bienvenida a Leyre, Marta, Laia, Daniel. Georgina, Adrià, Leyre, Aina, Anahí Nilsa, Raquel, Raquel, María, Desirée, Álvaro, Sergi, Vanesa, Óscar, Sara, Carlota Margarita, Jordi, Raquel, Aida, Genís, Andrea, Alicia, Elisabet, Paula, Clara, Andrea, Adrià, , Olalla, Edgard, Alejandro, Adrián, Josep, Aina, Elisabet, Carota, Laura, Yeray, Carles, Marco Antonio, Ruth, Julio, Marta, Marta, Lucas, Álex, Isaac, Álvaro, Alda, Marina, Marc, Breda Caroline, Gerard, Daniela, Laia, Miguel, Jordi y Gemma. 

Tiempo habrá, pero no mucho, para desarrollar el temario, y por ello el primer día es sólo el de la presentación general de este y el de explicación también general de los objetivos perseguidos, cómo se desarrollará la actividad docente y el intenso trabajo que llevará a cabo el alumnado de actividades y casos prácticos a fin de poder aplicar el marco normativo legal y convencional (porque en el Derecho del Trabajo el convenio colectivo, inexistente en otras ramas del ordenamiento jurídico, es una fuente de conocimiento de primera importancia) vigente. Hoy les diré a las personas presentes en la clase que vamos a estudiar, y aplicar, un marco normativo laboral estatal que cambió a pasos acelerados desde 2012 hasta 2015, y que ha quedado paralizado desde la convocatoria de elecciones generales para el 20 de diciembre de 2015, y que cada vez cobra más importancia la aplicación de la normativa internacional y europea; trataré de explicar igualmente cuáles son las líneas básicas de aquello que debe ser el trabajo en general y el Derecho del Trabajo en particular, o más exactamente cuál es su concepto, su contenido y cuáles las fuentes de producción y de conocimiento. Debe quedar espacio, obviamente, a la explicación de los criterios de evaluación de la asignatura, aunque ello ya quede reflejado en las guías docentes de cada materia que el estudiantado tiene a su disposición tanto en la página web de la UAB como en el campus virtual de la asignatura. E igualmente, debe ser objeto de explicación la planificación orientativa del curso, de todas y cada una de las actividades a realizar y la correspondiente fecha de realización, en el bien entendido, y la experiencia docente acumulada desde el muy lejano 1976 así lo me demuestra, que casi siempre es necesario introducir algún cambio como consecuencia de alteraciones, por diversos motivos, de la vida académica.

Es bueno, y necesario, que el alumnado conozca al profesor que impartirá docencia, y para ello nada mejor que remitirle a que vean algunos vídeos en los que aparezco en diversos actos públicos y en programas de medios de comunicación durante los últimos años. Pueden conocer mi parecer sobre qué significó mi decanato de laFacultad de Derecho de la Universidad de Girona durante el período 1994-2000; cuál es mi punto de vista sobre las políticas de inmigración; mi valoración del derecho constitucional fundamental de huelga; el análisis de la jurisprudenciade las sentencias de contenido sociolaboral (y son muchas) del Tribunal deJusticia de la Unión Europea; la regulación de la negociación colectivala problemática del desempleo; en fin, una visión general de las relaciones laborales.   

Y para conocer, desde la perspectiva del propio alumnado, al profesor, qué mejor manera que hablar con sus compañeros y compañeras del curso anterior, para que les den las "pistas" de cómo actúa, de cómo imparte docencia, de cuáles son sus gustos, sus manías, etc. ¿no les parece?  

Concluyo. Una persona de 63 años (un   "abuelete viejete" en muy gráfica cariñosa y real expresión de uno de mis nietos) se pone delante de jóvenes de 22 o 23 años en su gran mayoría. La experiencia junto con la juventud, el saber acumulado con las ganas de aprender, la motivación e interés por la docencia junto con el deseo de adquirir nuevos conocimientos que puedan ser de utilidad tanto en la vida académica como posteriormente, o al mismo tiempo, profesional. Un nuevo reto, una nueva pasión. Adelante.