viernes, 1 de julio de 2016

España. Un apunte sobre la estadística de migraciones 2015 del Instituto Nacional de Estadística.




Efectúo a continuación una breve síntesis de los datos más relevantes referidos a la problemática migratoria, con los que pretendo completar los análisis mensuales que realizo de los datos de afiliación a la Seguridad Social y de desempleo registrado proporcionados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social (últimos datos publicados: mayo y junio de 2016), de los de la población activa, ocupada, desempleada o inactiva según la encuesta trimestral (EPA) que realiza el INE (últimos datos publicados: primer trimestre de 2016), y de los datos semestrales sobre extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor, facilitados por el Observatorio Permanente de la Inmigración del MEySS (último datos publicados: 31 de diciembre de 2015).

Los lectores y lectoras interesadas en conocer los datos de 2013 y 2014 pueden encontrarlos en este y en este enlace del INE. Sobre la explicación de qué es la estadística de migraciones, se encuentra en la nota de prensa del INE, indicando que tiene por finalidad “la medición de las migraciones que tienen lugar entre España y el resto del mundo y entre las diferentes regiones españolas, desagregadas según sexo, edad, año de nacimiento, nacionalidad y país de nacimiento del migrante y origen y destino de la migración”.

2. En primer lugar, hay que referirse al descenso de la población residente en España. Los 46.438.442 habitantes a 1 de enero de 2016 suponen un descenso de 11.142 personas con respecto al año anterior, siendo parte de este descenso el saldo negativo migratorio de 8.389 personas, ya que hubo 342.614 inmigraciones procedentes del extranjero, una cifra inferior a las 352.003 personas que emigraron desde España con destino a otro país. El descenso del número total de población afectó fundamentalmente a la población extranjera, ya que la población de nacionalidad española aumento en 24.313.

Los datos facilitados por la estadística de adquisición de la nacionalidad española el año 2015, que se inició el año 2013, recogen 114.207 residentes extranjeros que la adquirieron, una cifra 44.5 % inferior a la del año 2014, que fue de 205.880.  En un 70.1 % (80.096 casos), la adquisición se produjo como cumplimiento de los requisitos de residencia regulados en el Código Civil, siendo los ciudadanos de Marruecos quienes accedieron en mayor número (24.247), seguidos por tres países de América del Sur: Ecuador (13.931), Colombia (11.872) y Bolivia (11.165).  

Así, el incremento de nacionales españoles deriva del hecho de que la reducción de 57.589 personas nacidas en España se vio contrarrestada numéricamente hablando por el incremento de 81.902 españoles nacid3. os en el extranjero. Por su parte, la disminución estadística de extranjeros residentes en España (4.418.898, 35.456 menos que el año anterior) es debida a que el número de los nacidos en territorio español (472.834) se incrementó en 22.308, mientras que el de los nacidos en otro país se redujo en 57.764. Los datos sobre la variación de la población extranjera residente en España durante 2015 ponen de manifiesto que los descensos más importantes de la misma (consecuencia en gran medida de los procesos de adquisición de la nacionalidad española) se produjeron en ciudadanos de nacionalidad ecuatoriana (- 15.405), Bolivia (- 12.232), Marruecos (-10.227), y Colombia (- 9.581).  

3. Como ya he indicado, se produjo una inmigración hacia España de 343.614 personas, de la que la gran mayoría (2911.387) eran nacionales de otros Estados y casi todos ellos (285.152) habían nacido fuera de España, mientras que el número de ciudadanos españoles que migraron desde otros países hacia España fue de 52.227, en porcentajes muy equilibrados entre los nacidos en nuestro país y aquellos que lo hicieron en el extranjero (24.060 y 28.167). El número de personas que emigraron desde España hacia otro país fue superior, 352.003, de los que 253.069 eran extranjeros y en su inmensa mayoría, 238.648, nacidos en el exterior, mientras que también migraron 98.934 españoles, de los que el mayor número, 64.136, correspondió a quienes habían nacido en España.

Un dato importante a destacar, y así lo hace el INE, es que por primera vez desde el año 2010 el saldo migratorio de extranjeros fue positivo, un total de 38.317 personas, ya que la población extranjera inmigrante aumento un 10,2 % sobre la del año anterior, mientras que la emigración extranjera descendió un 20.9 %. Los saldos migratorios negativos fueron de 17.699, 116.850, 210.624 y 55.504 personas en 2011, 2012, 2013 y 2014, respectivamente. El saldo positivo tuvo su mejor reflejo en la población italiana, venezolana, ucraniana, hondureña y rusa (9.131, 7.992, 6.427, 5.768, y 3.646, respectivamente), mientras que el principal descenso se concentró en la población rumana (16.403), seguida muy de lejos por la búlgara, inglesa y paquistaní (3.036, 3.029 y 2.694, respectivamente).

4. Respecto a la emigración española al exterior, al igual que en años anteriores el informe del INE destaca el caso de Ecuador, ya que la población migrante es fundamentalmente no nacida en España o bien son menores de 16 años, “lo que parece indicar una migración de retorno de ecuatorianos de origen que han adquirido la nacionalidad española junto con sus hijos nacidos en España”. El 80,6 % de los emigrantes a Ecuador menores de 16 años habían nacido es España, un porcentaje cercano al de otros dos países de América del Sur: Bolivia (77, 2%) y Colombia (55,9 %).

No obstante, conviene señalar que la mayor emigración española al exterior se produjo al Reino Unido, un total de 12.263 personas en el Reino Unido, por lo que está por ver qué consecuencias tendrá sobre dicha emigración, así como sobre la población residente, el impacto de la decisión adoptada en el referéndum celebrado el 23 de junio de salida de la Unión Europea.

5. Por último, cabe preguntarse qué hay que destacar con respecto a la inmigración extranjera en 2015

Si comparamos los datos de estadísticas laborales con respecto a los ahora examinados, sigue siendo muy relevante la importancia de los dos países con mayor población trabajadora en España, Rumania y Marruecos, seguidas de Italia (28.899, 23.960 y 18.574, respectivamente), y lo mismo ocurre, en cifras absolutas, con relación a los dos primeros países en cuanto a la emigración, ya que salieron de España 44.943 ciudadanos rumanos y 26.072 marroquíes, aun cuando los mayores descensos porcentuales se produjeron en países de América del Sur: Ecuador (62 %), Bolivia (58, 2 %) y Paraguay  (56,3 %).