sábado, 25 de julio de 2015

Datos estadísticos de interés sobre la población extranjera y su presencia en el mercado de trabajo en España y Cataluña.



1. Se han publicado recientemente algunos informes sobre la población extranjera en España y en Cataluña que aportan datos muy interesantes para acercarse a la realidad cuantitativa de la población extranjera, aunque no es menos cierto que de dichos informes también pueden extraerse algunos datos sobre la situación cualitativa de aquella en el mercado laboral.

Realizo a continuación una síntesis de todos aquellos que me han parecido más significativos y que complementan los expuestos con anterioridad en otras entradas. Pero antes de ello, destaco que en el ámbito internacional la información estadísticafacilitada el pasado 10 de julio por Eurostat sobra la población de la UniónEuropea a 1 de enero de 2015 pone de manifiesto que se produjo un incremento sobre el año anterior de 1,3 millones, pasando de 506.900.000 residentes a 508.200.000, y que el incremento natural (resultado de restar las defunciones – 4,9 millones – a los nacimientos – 5,1) fue sólo de 200.000 personales, por lo que el incremento restante de 1,1 millones (85,5 % del total) corresponde al saldo migratorio. Más importante aún: diez Estados habrían tenido una variación negativa de computarse únicamente los nacimientos y defunciones, por lo que su saldo positivo se debe única y exclusivamente al fenómeno migratorio (Bulgaria, Alemania, Francia, Croacia, Italia, Letonia, Hungría, Portugal, Rumanía y Serbia).

2. El Instituto Nacional de Estadística publicó el pasado 25 de junio los datos provisionalesde las cifras de población a 1 de enero de 2015 y la estadística de migraciones2014. La población residente es de 46.439.864 habitantes, una reducción de 72.335 sobre la misma fecha del año anterior. El crecimiento natural fue positivo en sólo 29.974 personas, mientras que el saldo migratorio, resultante de computar la inmigración procedente del extranjero y la emigración con destino a otro país, fue negativa, con 307.035 inmigrantes y 409.343 emigrantes, en el bien entendido que de los datos de emigración cabe reseñar que sólo 78.785 personas, es decir un 19,2 % del total, eran española, y que el número se reduce hasta 50.249 si nos referimos a las nacidas en España, por lo que cabe concluir que el resto de los emigrantes, 330,559, eran extranjeros.  

Un dato especialmente significativo es que la población española aumentó en 156.872 personas, debido en buena medida, tal como se explica en el informe, al proceso de adquisición de la nacionalidad española por población extranjera (básicamente ecuatoriana, colombiana y boliviana), un total de 205.870, ya que el número de españoles nacidos en España disminuyó en 9,508, mientras que el de los nacidos en el extranjero aumentó en 166.380. Corolario de lo anterior es la disminución de la población extranjera en 229.207 personas (4,90 %), que no implica, queda ya dicho, que muchas de ellas salgan de España sino que simplemente han adquirido la nacionalidad española. Repárese en que la población ecuatoriana ha disminuido en un año en 39.711, la colombiana en 27.703, y la boliviana en 26.622.

3. Fijémonos ahora, acercándonos al mundo del trabajo, en los datos de la Encuesta dePoblación Activa del segundo trimestre de 2015, difundidos el 23 de julio por el Instituto Nacional de Estadística.

La población activa extranjera estaba integrada por 2.760.400 personas, con 1.909.200 ocupadas y 851.300 desempleadas, mientras que 964.800 personas estaban conceptuadas como inactivas. El número de personas extranjeras de 16 y más años es de 3.725.300, con un descenso trimestral de 29.400 y en serie interanual 102.400 personas.

Hay que mencionar el hecho de que la EPA se calcula con la base de población que incorpora la información actualizada de los censos de población y vivienda de 2011. El Instituto Nacional de Estadística publicó el 24 de abril de 2014 una nota metodológica sobre la nueva base poblacional y poniendo de relieve que según el censo de 2011 la población de 16 y más años supera en 373.700 personas la población que se tomaba anteriormente en consideración para la muestra, más concretamente "estaba infravalorada en 585.700 españoles, y en cambio el número de Extranjeros estaba sobrevalorado en 212.100".

Hecha esta matización, si comparamos con los datos del primer trimestre de 2015, la población activa extranjera ha disminuido en 8.200 personas y en serie interanual la disminución es de 75.800. Si nos fijamos en los datos de la población autóctona, la población activa ha crecido en 124.400 personas sobre el trimestre anterior y ha aumentado en 115.500 en serie interanual.

La tasa de actividad es del 74,10%, 15,85 puntos superior a la de la tasa de la población activa española (58,25%). En este trimestre, la tasa de actividad de los extranjeros ha aumentado un 0,36%, mientras que el crecimiento de la tasa de la población española ha sido del 0,34%. En serie interanual la tasa de actividad de la población autóctona experimenta un incremento del 0,21, y la de la población extranjera no experimenta cambio. La diferencia cercana a los 16 puntos se explica, según el INE, “por la diferente estructura por edades entre uno y otros”.

La tasa de paro de la población extranjera es del 30,84%, es decir 9,62 puntos por encima de la española (21,22%). Durante el segundo trimestre de 2015 el desempleo autóctono disminuyó en 215.300 personas, y también entre la población extranjera en 80.300.

Durante el segundo trimestre de 2015 hay que hacer especial mención al hecho de que el número de trabajadores autóctonos ocupados ha experimentado un incremento de 339.700 personas, y el de extranjeros de 72.100 si comparamos los datos con los del primer trimestre. En serie interanual la población ocupada extranjera crece en 41.200 personas, la población parada merma en 117.000 y la inactiva en 26.600, mientras que la población ocupada española crece en 472.300 personas, la población parada disminuye en 356.900, y la inactiva disminuye en 44.500.personas.

4. Por último, fijémonos en Cataluña y para ello disponemos de la recientemente publicada Memoria del Consejo de Trabajo, Económico y Social correspondiente al año 2014, y también del informe número 16 (julio 2015)  de la Dirección General para la Inmigración de Departamento de Bienestar Social y Familia, dedicado monográficamente a la situación laboral de la población extranjera, y que analiza los datos de la EPA y de la encuesta anual de condiciones de trabajo, los datos sobre afiliación a la Seguridad Social, desempleo registrado y contratos formalizados en las oficinas del Servicio de Empleo de Cataluña, dejando para un posterior número el análisis de las condiciones económicas, que estará basado en la muestra continua de vidas laborales.

A) De la Memoria2014 del CTESC es importante acudir al capítulo dedicado al mercado de trabajo, donde se constata que la destrucción del empleo en Cataluña en dicho año tuvo especial repercusión entre la población joven (16 a 24 años) y entre la población extranjera. Con respecto a esta última, se produjo una disminución del 4,1 % sobre el año anterior, dato que contrasta claramente con el crecimiento del de la población de nacionalidad española (3,0 %).

Con respecto a los datos generales de la población extranjera a 1 de enero de 2014, había un total de 1.089.214 personas, es decir el 14,5 % del total de la población catalana, con un descenso de 69.258 en relación con 2013, si bien hay que volver a insistir en el proceso de adquisición de la nacionalidad española por un número relevante de ciudadanos originariamente nacionales de países de América Central y del Sur, por lo que no es de extrañar que la variación negativa en términos relativos fuera importante para los ciudadanos de Ecuador, Colombia, Perú y Argentina, y ello también se pone de manifiesto en los datos de afiliación a la Seguridad Social, ya que con arreglo a los datos mensuales facilitados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, en media de 2005 a 2015 la población extracomunitaria experimentó un descenso del 27,5 % de afiliados desde 2007, siendo llamativo que en el año en curso la población ecuatoriana haya disminuido su afiliación en un 30 %, mientras que otras nacionalidades no afectadas por los procesos de adquisición de la nacionalidad española, como la china y la paquistaní, han aumento su número de efectivos.  

La población extranjera se concentra mayoritariamente en Barcelona, que absorbe al 25 % del total (273.121), siendo las poblaciones de Guissona, Castell d’Empúries y Salt las que tienen un porcentaje más elevado de población foránea (49,1, 48 y 40,5, respectivamente).

B) En cuanto al Informe de la DGI sobre la situación laboral de la población extranjera cabe destacar en primer lugar, por su indudable incidencia sobre el mercado de trabajo, la diferencia en media de edad entre el colectivo nacional y la población extranjera, 32,03 y 42,87, diferencia que se amplía si nos centramos en el colectivo que puede acceder al mercado laboral, es decir las personas de 16 y más años, que es de 37,5 y 49,86 años respectivamente.

Otros datos disponibles de interés son los relativos al número de autorizaciones de trabajo concedidas durante 2013 y su distribución. En dicho año se concedieron 34.623 autorizaciones, una décima parte de las 209.675 concedidas en 2005, año de plena expansión de la actividad productiva, en especial en el sector de la construcción, para el que se concedieron el 19,3 del total de las autorizaciones, porcentaje que ha caído estrepitosamente al 4,9 % en 2013.

Por fin, si nos atenemos a los datos del volumen de contratación laboral, el número de contratos formalizados con trabajadores extranjeros representa el 19,3 % del total en  2014 (481.614), aún lejos del 26,7 % alcanzado en 2006 (766.724), habiéndose incrementado ligeramente el porcentaje en el primer trimestre de este año hasta alcanzar el 20 %. Sobre la calidad de la contratación, cabe decir que el 60,9 % se formalizan en este primer trimestre con hombres y el 39,1 % con mujeres, y que la gran mayoría tienen estudios secundarios o primarios, con una abrumadora presencia en el sector de servicios (72,1 %), quedando reducida la construcción al 8,6 % (porcentaje que, no obstante, se acerca al doble de los suscritos con trabajadores españoles, 4, 6 %), y con una duración no superior a un mes. Las diferencias salariales son también significativas, a peor, entre los trabajadores extranjeros y españoles, ya que la media anual salarial de los primeros es de 16.543,95 euros, mientras que la de los segundos es de 25.236,72 euros. 

Buena lectura de los documentos.