domingo, 2 de noviembre de 2014

Mundo del trabajo y españoles por el mundo (involuntariamente). A propósito del documental “Tierra extraña” de Icíar Bollaín, y la manifestación de que “España es líder en creación de empleo en Europa” de Fátima Báñez (sin olvidar el discurso del Papa Francisco en el encuentro de movimientos populares).



1. Sábado 1 de noviembre. Sesión (casera) de cine. Plataforma Filmin. Previo pago de 2,95 euros (puede estar tranquilo el Ministro Jose I. Wert y toda la industria del cine: pase de película dentro de las más escrupulosa legalidad, que no están los tiempos que corren para cometer irregularidades tras la aprobación de la reforma de le leyde propiedad intelectual), procedo a ver el documental “En tierra extraña” de Icíar Bollaín, estrenado el mismo día en Madrid y que para quienes deseen verlo en el cine en otras ciudades tendrán que esperar al día 8. Un consejo: no esperen; primero, porque vale la pena ver el documental, aunque siga siendo cine “para no pasar el rato” como ya lo era Dos días y una noche, que mereció mi comentario del pasado domingo; segundo, porque el cine es mucho más caro, y estoy seguro de que muchas personas que verán el film son jóvenes y una diferencia de 6 euros no es de menor importancia.

Recuerdo que “En tierra extraña” fue presentada en sesión fuera de concurso en el Festival de cine de San Sebastián celebrado del 19 al 27 de septiembre, y que también fue proyectada en la primera edición de cine español celebrada justamente en la ciudad de Edimburgo (donde transcurre la mayor parte del documental), del 8 al 12 de octubre. Según el censo de 2009, la localidad escocesa tiene un población total de aproximadamente 477.660 habitantes, y en la actualidad alrededor de 20.000 españoles viven en ella.  

2. Me proponía redactar la entrada esta mañana, pero me he puesto a leer la prensa y se me ha ido el santo al cielo. Pero bueno, esa lectura me ha servido para conocer la intervenciónde la Ministra de Empleo y Seguridad Social, Sra. Fátima Bañez, en el Foro deEmpleo organizado ayer sábado por el Partido Popular de Navarra. La Sra Báñez, según la noticia de agencia, avanzó que los datos de afiliación a la Seguridad Social y de empleo y desempleo del mes de octubre “van a constatar que España sigue creando empleo” (por cierto, ¿los datos no son confidenciales hasta que se publican oficialmente el día previsto? Parece que la confidencialidad sólo se reserva para los meses en que los datos no son positivos), y manifestó que "estamos saliendo de la crisis y empezando a iniciar la recuperación". Debía estar muy crecida la Sra. Báñez ayer ya que, tras recordar inevitablemente la “herencia recibida” con la que se encontró el PP al llegar al poder, alabó, of course, al presidente del gobierno y enfatizó que este gobierno ha logrado que "el país empiece a ser un referente de cómo se empieza a salir de la crisis". Bueno, con una cierta prudencia (nunca está mal en un político) reconoció que "nos quedan muchas cosas por hacer" y remarcó que su Gobierno "sigue trabajando" para reducir el número de desempleados, afirmando que “Los ciudadanos tienen una cosa que no tenían hace tres años, que es confianza en poder encontrar un empleo en los próximos meses". Ya en plan “superpositivo” o “superguay” que dirían algunos, manifestó que "España va a ser el país que más empleo cree el año próximo en la zona euro porque vamos consolidando mes a mes la recuperación", concluyendo con la afirmación siguiente: "Que España sea líder en creación de empleo es una buena noticia que tenemos que consolidar con esfuerzo, reformas y estabilidad".

Por cierto, nada sobre la calidad de ese empleo creado, nada sobre el trabajo a tiempo parcial involuntario, nada sobre el incumplimiento de condiciones pactadas y que supone para un número no desdeñable de trabajadores y trabajadoras trabajar más horas de las previstas en su contrato,  nada sobre el número de horas trabajadas en conjunto por quienes están en el mercado de trabajo y que ponen de manifiesto que ese número es inferior al de hace tres años, cuando gobernaban aquellos que dejaron la “herencia recibida”,...  en fin nada de esto porque ayer tocaba “recuperar fuerzas” entre los populares después de la “semana trágica” (corrupción) vivida.

3. Desconozco si la Sra. Báñez habrá visto ya el documental “En tierra extraña”, pero a buen seguro que si lo ve descubrirá otro mundo laboral, el de muchos españoles en el extranjero (en este caso en la capital escocesa, Edimburgo) que probablemente no compartirán el optimismo de la ministra, y que explican los motivos por lo que trabajan, o intentan trabajar, fuera de España, cuáles son las condiciones laborales que tenían, quienes trabajaban, en nuestro país (con títulos y conocimientos varios) y  por qué se marcharon a la búsqueda de una vida, no sólo laboral, mejor, por la imposibilidad de tenerla en España. Ojala que todas las personas que aparecen en el documental, y que explican su situación, sus motivos y razones por lo que se fueron de España y por las que trabajan, o intentan trabajar, en Edimburgo, puedan algún día tomar la decisión de permanecer fuera de España o volver con garantías de poder desarrollar un trabajo acorde a sus conocimientos y con una calidad de trabajo (no únicamente salarial) adecuada. Porque, justamente una de los aspectos que más impacta del documental es la insistencia de quienes explican su vida laboral en explicar que, más allá de cuál sea su trabajo, aquello que hacen “es valorado”, así como también sus manifestaciones de entender ahora que es la inmigración y acordarse de la llegada a España en la época de expansión económica de miles de trabajadores, poniendo de manifiesto las dificultades para la integración.

He dicho en más de una ocasión, y ahora lo reitero, que en mi vida profesional he oído en muchas ocasiones las palabras “dignidad”, “respeto” y “valoración” en muchos trabajadores y trabajadoras, no preocupados sólo por la remuneración salarial (que desde luego, y nadie lo duda, es muy importante) sino también y muy especialmente porque aquello que hacen en el día a día sea debidamente valorado, vamos algo así como “un toque de calor humano” en la cada vez más fría e impersonal vida laboral de muchas personas.  Ese mundo laboral de informalidad, precariedad, explotación, salarios mínimos (y no en el sentido jurídico únicamente) también apareció, y mucho, el pasado viernes durante la primera sesión del seminario del área social de Cristianisme i Justícia, dedicado este año justamente al mundo del trabajo y a los cambios operados en los últimos tiempos y su impacto sobre las personas  trabajadoras y las que desean serlo.

La preocupación por la realidad laboral española también es compartida por instancias internacionales; en efecto, el Centroregional de información de las Naciones Unidas para Europa Occidental publicaba recientemente un artículo con el llamativo título “Los españoles vuelven a ser emigrantes”, que concluye con esta contundente afirmación y preocupante pregunta: “Mientras tanto, en España el gobierno sigue haciendo recortes y los jóvenes españoles se marchan huyendo de la pregunta que nadie quiere hacerse: ¿Está la juventud española condenada al desempleo? Sólo el tiempo lo dirá”.  

No creo, ciertamente, que  “En tierra extraña” sea vista por  los 2.990.000 espectadores que vieron a los “Españolesen el mundo” el 6 de octubre de 2009, en el programa dedicado a la ciudadescocesa donde se ha rodado el documental, pero ojala el número no sea muy inferior. Los “españoles en el mundo” de Edimburgo nos daban una visión alegre y dulce de su vida en Escocia, como ocurre prácticamente en todas las ciudades en que se realizan reportajes, pero no cabe olvidar que ya también podían encontrarse en el documento algunas manifestaciones de las razones de haber ido a trabajar a Escocia que tenían que ver, y recuerdo que hablamos de 2009, en el inicio aún de la crisis, con la dificultad de encontrar empleo en España y de las malas condiciones laborales y salariales.   

Para quienes deseen tener más información sobre el documental, adjunto una serie de enlaces con comentarios de la película, tráiler incluido. Me ha gustado en especial la información de Europa Press, en la que puede leerse que “Indignación, preocupación, decepción, nostalgia, perplejidad y la sensación de estar perdiéndose la vida de sus familias son algunos de los sentimientos comunes que comparten los emigrantes españoles con las que Icíar Bollaín se ha encontrado durante el rodaje del documental..”. También es justo destacar que en algunos artículos encontrarán, entre los comentarios de los lectores, una valoración crítica de la película poniendo el acento en algo que aparece en muchas ocasiones en el film, el conocimiento “imperfecto” del inglés, que hace ciertamente difícil poder acceder a determinados trabajos con un nivel de cualificación.  








 4. Sobre la calidad, y no sólo sobre la cantidad, del trabajo, recomiendo fervientemente también (no sólo a la Ministra, pero desde luego no me parecería nada mal que los leyera) la lectura de la intervención del Papa Francisco en el Encuentro de movimientos populares, celebrado en Roma esta semana, y la declaración final de dicho Encuentro, y desde luego no me extraña que haya un sector del mundo eclesial que tenga “la mosca tras la oreja” por las intervenciones del Papa sobre el mundo del trabajo y en las que llama a las cosas por su nombre, sin que le duelan prendas utilizar unas palabras que en la neolengua conservadora suelen ser proscritas: explotación y desigualdad. En el discurso pronunciado el pasado martes, manifestó lo siguiente: “No existe peor pobreza material - me urge subrayarlo-, no existe peor pobreza material, que la que no permite ganarse el pan y priva de la dignidad del trabajo. El desempleo juvenil, la informalidad y la falta de derechos laborales no son inevitables, son resultado de una previa opción social, de un sistema económico que pone los beneficios por encima del hombre, si el beneficio es económico, sobre la humanidad o sobre el hombre, son efectos de una cultura del descarte que considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. Hoy, al fenómeno de la explotación y de la opresión se le suma una nueva dimensión, un matiz gráfico y duro de la injusticia social; los que no se pueden integrar, los excluidos son desechos, “sobrantes”. Esta es la cultura del descarte y sobre esto quisiera ampliar algo que no tengo escrito pero se me ocurre recordarlo ahora. Esto sucede cuando al centro de un sistema económico está el dios dinero y no el hombre, la persona humana. Sí, al centro de todo sistema social o económico tiene que estar la persona, imagen de Dios, creada para que fuera el denominador del universo. Cuando la persona es desplazada y viene el dios dinero sucede esta trastocación de valores....". Conviene en especial a mi parecer enfatizar su afirmación de que “Desde ya, todo trabajador, esté o no esté en el sistema formal del trabajo asalariado, tiene derecho a una remuneración digna, a la seguridad social y a una cobertura jubilatoria”

Respecto a la declaración final del encuentro, adoptada por unanimidad, me quedo por su importancia con estos dos fragmentos que reproduzco a continuación: “3. En primer lugar, siempre desde la perspectiva de los pobres y los pueblos pobres, en este caso de los campesinos, trabajadores sin derechos y habitantes de barrios populares (villas, favelas, chabolas, slums), se analizaron las causas estructurales de la desigualdad y la exclusión, desde su raigambre sistémica global hasta sus expresiones locales. Se compartieron las cifras horrorosas de la desigualdad y la concentración de la riqueza en manos de un puado de megamillonarios. Los panelistas y oradores coincidieron en que debe buscarse en la naturaleza inequitativa y depredatoria del sistema capitalista que pone el lucro por encima del ser humano la raíz de los males sociales y ambientales. El enorme poder de las empresas trasnacionales que pretenden devorar y privatizarlo todo –mercancías, servicios, pensamiento– son primer violín de esta sinfonía de la destrucción. 4. Durante el trabajo en talleres se concluyó que el acceso pleno, estable, seguro e integral a la tierra, el trabajo y la vivienda constituyen derechos humanos inalienables, inherentes a las personas y su dignidad, que deben ser garantizados y respetados. La vivienda y el barrio como un espacio inviolable por Estados y corporaciones, la tierra como un bien común que debe ser compartido entre todos los que la trabajan evitando su acaparamiento y el trabajo digno como eje estructurador de un proyecto de vida fueron algunos de los reclamos compartidos”.

5. En fin, un artículo sobre los españoles por el mundo (voluntaria o involuntariamente, ya sean nacidos en España o en el extranjero) no puede olvidar aportar datos sobre esa realidad, y aquí los proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística son de obligada referencia para comprender la magnitud e importancia de la nueva realidad de la emigración española hacia países europeos y sudamericanos.

A) En una entrada anterior del blog, publicada el 20 de marzo de este año, con el título “Españoles (de nacimiento o no) por elmundo: 2.058.048. Las televisiones (públicas y privadas, estatales yautonómicas) tienen programas garantizados para mucho tiempo”, aportaba estos datos:

“1. Pues sí, nuestras televisiones podrán seguir durante mucho tiempo a ciudadanos españoles (o en versión autonómica a catalanes, madrileños, vascos y todas las demás autonomías) por el mundo, porque cada vez es mayor el número de ellos distribuidos por los cinco continentes. Que esa circunstancia, el estar alejados de su país de origen o de acogida (dado que hay un número cada vez mayor de españoles no nacidos en España) sea voluntaria o no, es otra cuestión, y por los datos disponibles no parece que lo sea para una parte no menospreciable de personas que han salido de España en los años posteriores a la crisis de 2008.

2. El Instituto Nacional de Estadística ha publicado hoy la Estadística del Padrón de españoles residentes en el extranjero a 1 de enero de 2014. Se trata, tal como se explica en la información, de personas de nacionalidad española que han debido cumplir con un requisito administrativo para aparecer en esta lista, esto es la inscripción como residentes habituales en el registro de matrícula de la oficina consular correspondiente a su residencia. Tales inscripciones corresponden a “altas por cualquiera de las causas posibles (nacimiento, nacionalización, omisión y emigración de España al extranjero). 

Los datos presentados hoy nos dicen, con las cautelas debidas a que se requiere esa inscripción registral antes referenciada,  que hay 2.058.048 españoles (con esta única nacionalidad o compartida con otra) residentes en el extranjero, dato que supone un incremento de 126.800 personas con respecto al año anterior, un porcentaje del 6,57 %... .... Del total de la población española residente en el extranjero, sólo 702.734 personas nacieron en España, mientras que el grueso de esa cifra, 1.225.718, nacieron en su actual país de residencia, quedando 119.628 españoles que viven en terceros países y 9.968 de los que no consta su lugar de residencia.... cabe destacar también el crecimiento de la población española en otros Estados europeos, con 34.752 españoles por el “mundo europeo”, un incremento del 5,29 % sobre un año anterior (691.593 y 656.841, respectivamente).... De las 695.593 personas residentes en el extranjero 365.490 nacieron en España y268.290 en su país de residencia, diferencia porcentual que se mantiene si nos fijamos únicamente en los datos de españoles que se registraron en oficinas consulares de Estados europeos durante 2013, ya que del total de 51.388 que así lo hicieron, 28.470 nacieron en España y 14.682 en su actual país de residencia”.

B) Más recientemente el INE ha publicado, el 30 de junio, los datos provisiones sobre cifras dePoblación a 1 de enero de 2014 y la Estadística de Migraciones 2013. Respecto a esta estadística, los datos más relevantes y que permiten situar películas como “En tierra extraña” en un contexto adecuado, son a mi parecer los siguientes:

“El flujo migratorio hacia el exterior se intensificó a lo largo del año 2013. Así, un total de 291.041 personas procedentes del extranjero establecieron su residencia en nuestro país, mientras que 547.890 personas abandonaron España con destino al extranjero. En términos relativos, entre 2013 y 2012 la inmigración descendió un 4,3%, mientras que la emigración experimentó un incremento del 22,7%.

Del total de inmigrantes procedentes del extranjero, 33.393 personas (el 11,5% del total) tenían nacionalidad española. El resto, 257.648, eran extranjeros.

En cuanto a la emigración, de las 547.890 personas que se marcharon al extranjero 79.306 (un 14,5% del total) eran españolas. Y, de estas, 52.160 habían nacido en España. El resto de los emigrantes, 468.584, eran extranjeros.
Evolución de la migración exterior de España por años (2008-2013)
2009 (más inmigración que emigración: 12.845). De 2010 a 2013 más emigración que inmigración (42.675, 37.698, 142.552 y 256.849, respectivamente).
 Evolución de la migración exterior de extranjeros por años (2008-2013).
2009 (más inmigración que emigración: 21239). De 2010 a 2013 más emigración que inmigración (32.936, 17.669, 116.850 y 210.936, respectivamente).
Evolución de la migración exterior de españoles por años (2008-2013).
El saldo migratorio de los españoles con el exterior se vio reducido respecto al año anterior, alcanzando los -45.913. Esto se debió al incremento de las salidas de españoles hasta un total de 79.306 emigraciones, un 38,5% más que en 2012.
Todos los años el saldo ha sido favorable a la emigración (1.804, 8.394, 9.739, 20.030, 25.702 y 45.913, respectivamente).

Emigración exterior de españoles

La emigración de población de nacionalidad española aumentó un 38,5% en 2013 respecto al año anterior. Dos de cada tres que emigraron habían nacido en España, si bien esta proporción varía mucho en función de los destinos. De los 79.306 emigrantes españoles, 52.160 habían nacido en España, y 27.146 en el extranjero.
Los principales países receptores de emigrantes españoles fueron Ecuador, Reino Unido y Francia. Cabe 
destacar que en el caso de Ecuador se trata, fundamentalmente, de población no nacida en España o de niños menores de 15 años, lo que parece indicar una migración de retorno de ecuatorianos de origen que han adquirido la nacionalidad española junto con sus hijos nacidos en España”. 

Buena visión del documental, y buena lectura de los documentos.