El Instituto Nacional de Estadística publicó el jueves 28 de mayo los datos definitivos de la Encuesta anual de estructura salarial correspondiente al año 2024
¿Cuáles son los
factores que inciden sobre el salario? El sector de actividad económica es sin
duda relevante con diferencias muy destacadas, e igualmente la ocupación de la
persona trabajadora. Asimismo, que la jornada sea completa o a tiempo parcial
tiene, igualmente, una importancia destacada, como también la tiene el sexo de
quien presta sus servicios por la diferente ubicación de trabajadores y
trabajadores en sectores de actividad, ocupaciones, duración de la jornada de
trabajo y modalidad contractual, teniendo esta última también su reflejo en las
diferencias salariales, en perjuicio de quienes tuvieron contratos de duración
determinada con respecto a los indefinidos.
No es menos
importante la nacionalidad, como se comprueba año tras año, para entender la
existencia de estas diferencias salariales. ¿Y qué decir de la edad? Pues que
los datos conocidos confirman las intuiciones, cuales son que la mayor edad y
la mayor antigüedad en el empleo implican una remuneración salarial más
elevada. No nos podemos olvidar, en fin, del ámbito territorial donde se
desarrolla la actividad, la respectiva la Comunidad Autónoma considerada, y los
datos también pone de manifiesto importantes diferencias, que guardan relación
con la estructura productiva y también, no conviene olvidarlo, con la mayor
presencia sindical para representar los intereses de las personas trabajadoras.
2. De las
consideraciones generales hemos de pasar ya a los datos concretos. Según la EES
2024, la ganancia media anual por persona trabajadora fue de 29.540,26 euros,
con un aumento del 5,3 % respecto al año anterior. La ganancia media para los
hombres fue de 32.057,55 euros (incremento del 5,5 %) y para las mujeres de 26.904,90
euros (aumento del 5,1 %). El salario medio anual femenino representó el 83.9 %
del masculino, si bien esa diferencia debe matizarse, señala la encuesta, “en
función de otras variables laborales (tipo de contrato, de jornada, ocupación,
antigüedad, etc.) que inciden de forma importante en el salario”.
Ahora bien, no
menos importante, ni mucho menos, es prestar atención a los datos del salario
mediando y del salario modal, ya que, tal como se explica en la nota de prensa
de presentación de los datos, “Una característica de las funciones de
distribución salarial es que figuran muchos más trabajadores en los valores
bajos que en los sueldos más elevados. Este hecho da lugar a que el salario
medio sea superior tanto al salario mediano, como al más frecuente”.
Si prestamos
atención al salario mediano (“el que divide al número de trabajadores en dos
partes iguales, los que tienen un salario superior y los que tienen un salario
inferior”) fue de 24.497,17 euros en 2024. Bastante por debajo se encuentra el
salario modal, es decir el de mayor frecuencia, 16.520,18 euros para un 3,8 %
de las y los asalariados. El 29,5 % de las y los asalariados tuvieron un
salario anual en 2024 entre 16.000 y 23.000 euros.
3. Ya he indicado
que la estructura productiva, y la presencia sindical, condicionan los niveles
salariales, y ello queda plenamente puesto de manifiesto al analizar los datos
por territorios autonómicos, ya que siguen siendo, como en años anteriores, País
Vasco (35.170,28), Madrid (34.410,01) y Navarra (32.605,28) las tres autonomías
que tienen niveles superiores a la media, además de Cataluña (31.730,05. Siendo
el de los hombres 34.437,73 y el de las mujeres 29.030,09), mientras que en la
franja inferior se ubican Extremadura (24.979,44), Canarias (25.120,38) y
Castilla-La Mancha (26.062,05). Es decir, las diferencias van desde los
33.504,92 euros del País Vasco a los 23.684,22 de Extremadura. Se destaca que
las diferencias entre sexos no son iguales en todas las regiones y que la
distinta estructura del empleo en cada una de ellas es el factor fundamental
que explica la variabilidad, si bien el dato común a todas ellas es el salario
inferior de las mujeres con respecto al de los hombres.
4. Siguen las muy
importantes diferencias en función de la actividad económica que ya se
observaban en años anteriores. En el top ten se coloca la actividad de
suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado (57.931,81
euros) y el farolillo rojo es para el sector de hostelería (17.653,42 euros),
es decir un 96,1 y un 40,2 % superior e inferior a la media nacional,
respectivamente. Además, la hostelería fue la que tuvo los salarios medios más
bajos para ambos sexos.
Tampoco es de
extrañar, lógicamente, que si se analizan los salarios por tipos de ocupación,
la categoría de directores y gerentes ocupe el primer lugar del ranking,
mientras que el menor nivel se adjudica a las personas trabajadoras no
cualificadas en los servicios, yendo desde los 63,865,45 (116,2 % superior a la
media) a los 16.062,67 euros.
5. Por fin, los datos salariales por razón de la nacionalidad de las personas trabajadoras ponen también de manifiesto las diferencias existentes. Únicamente el salario de la población española se situó por encima de la media, alcanzando los 30.181,14 euros. Por detrás se sitúan el de los Estados UE (sin España), (27.845,92), el resto de Europa (25.673,27), África (20.032,12), América (19.905,72), y “otros países” (20.568,14).
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