viernes, 23 de enero de 2026

Cómo está cambiando el tejido empresarial. Sobre la importancia de las pymes y el incremento de número de personas trabajadoras ocupadas. Notas descriptivas de documentos internacionales, españoles y de la Comunidad Autónoma de Cataluña (y una breve reflexión social previa).

 

He tenido oportunidad de conocer, y leer, recientemente, diversos documentos de indudable interés sobre los cambios en el tejido empresarial, tanto en el ámbito internacional como en el de España y en nuestra autonomía.

La temática tiene especial interés para el Consejo Económico y Social de Barcelona  , ya que se encuentra en estos momentos en elaboración un informe sobre las características de las estructuras productivas y organizativas empresariales de la ciudad de Barcelona y de la Región Metropolitana de Barcelona, cuya presentación por la empresa que lo está realizando está prevista para el mes de mayo. 

Por ello, me ha parecido conveniente, proceder a una recopilación de algunos contenidos de dichos documentos, prestando especial atención a como está cambiando dicho tejido empresarial por lo que respecta al número de personas trabajadoras ocupadas en cada empresa, ya que, como comprobaremos al referirnos a España, si bien sigue siendo altamente mayoritaria el número de microempresas y pymes, se ha incrementado el personal ocupado en las segundas, al mismo tiempo que también lo hecho en las grandes empresas, es decir las que ocupan a más de 250 trabajadores y trabajadoras.

El debate sobre las estructuras empresariales va estrechamente vinculado a su fortaleza para encarar los retos que plantean las nuevas realidades digitales y medioambientales, así como también sobre su adaptación a las nuevas realidades del mundo laboral en donde coexiste un cada vez mayor número de personas con altos niveles de cualificación profesional con un importante número de personas que tienen absoluta necesidad de mejorar sus niveles formativos, y al mismo tiempo con la necesidad de encontrar un adecuado encaje entre las necesidades empresariales de disponer de personal adecuado y formado y el deseo de las personas trabajadoras de disponer de mayor flexibilidad en su vida laboral y de reconocimiento, no solo económico, de su participación en los resultados de su empresa. 

Y este debate es especialmente necesario en estos momentos, en el que la situación económica y social en España, y más aún en Cataluña, es especialmente positiva en términos agregados, como lo demuestra el crecimiento del Producto Interior Bruto y las previsiones optimistas de organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional, y comunitarias, como la Comisión Europea.

A título de ejemplo, los datos más recientes del mercado de trabajo sobre creación de empleo y reducción del número de personas desempleadas avalan la afirmación anterior, pero al mismo tiempo sacan a la luz pública, por si alguien se hubiera olvidado, que hay una acuciante necesidad de prestar especial atención a quienes tienen bajos niveles de cualificación educativa y ocupacional, y más aún ante una situación demográfica de progresivo envejecimiento de la población.

Son las cuestiones a las que acabo de hacer referencia, en definitiva, de indudable importancia. Y ese debate debe hacerse desde la seriedad profesional, sin apriorismo y sin demagogia fácil por parte de quienes creen tener la solución mágica a todos los problemas, y entre ellos el de la mejora total y absoluta de la situación económica y social... sólo para una parte de la población.

El debate internacional, europeo, en España y en Cataluña sobre los cambios en el tejido empresarial, el impacto de la inteligencia artificial, el incremento de la población ocupada, en gran medida fruto de la aportación  de la población migrante, las cada vez más necesarias mejoras de las cualificaciones, tanto educativas como ocupacionales, la reorganización de las actividades económicas como consecuencia de los cambios, cada vez más bruscos, en la realidad política internacional, no pueden analizarse con grandes titulares y respuestas rápidas carentes de rigor pero ciertamente muy impactantes mediáticamente, sino teniendo la mente fría y un buen conocimiento de la realidad, para que las decisiones que se adopten reviertan en beneficioso de toda la ciudadanía... y no solo de unos pocos.

El reto es hercúleo, y se está demostrando en la reunión, este año, especialmente conflictiva, de Davos, pero está mucho en juego. Sin olvidar el pasado, ni mucho menos, se han de adoptar medidas a escala política, y empresarial, que estén a la altura de las nuevas realidades..., para seguir defendiendo los valores de cohesión social, solidaridad y respeto a todas las personas.

No es poco, ¿no les parece?

1. El 14 de enero, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) publicaba un amplio informe sobre cómo los cambios digitales, ecológicos y de competencias en la UE están transformando a las pymes en ciudades y pueblos (Original inglés  , del que reproduzco los datos más significativos sobre los cambios en el tejido empresarial y  la importancia que siguen teniendo las pymes, con especial atención a su impacto sobre el empleo.

“Este informe se centra en las PYME minoristas de la Unión Europea (UE), extrayendo lecciones que también pueden ser relevantes para otros países de la OCDE.

En la UE, el ecosistema minorista desempeña un papel económico y social central, contribuyendo significativamente al PIB y al empleo, a la vez que atiende diariamente a más de 450 millones de consumidores. Como el mayor ecosistema industrial de la UE, abarca minoristas, mayoristas y servicios de apoyo como la logística. Solo minoristas y mayoristas comprenden 5 millones de empresas, que representan el 11,5 % del valor añadido total y emplean a casi 30 millones de personas. La mayoría atiende a los mercados locales, contribuyendo al dinamismo de pueblos y ciudades de todos los tamaños, tanto en zonas urbanas como rurales.

Las pymes representan actualmente el 50 % de la facturación, el 52 % del valor añadido y el 60 % del empleo en el comercio minorista de la UE. Si bien su producción ha aumentado de forma constante en términos absolutos, su participación en las tres áreas disminuyó aproximadamente entre 6 y 7 puntos porcentuales (p.p.) entre 2012-2013 y 2022-2023. Esto refleja una tendencia estructural que ya estaba en marcha antes de la pandemia y es coherente con la creciente concentración del mercado. Durante la última década, las pymes han incrementado sus ventas en términos absolutos, incluso ajustando la inflación posterior a la COVID-19. Sin embargo, los grandes minoristas parecen haber captado una parte cada vez mayor de la expansión del sector, beneficiándose más de los cambios recientes. Las pymes minoristas suelen mostrar una productividad laboral inferior a la de las grandes empresas, y la brecha se ha mantenido prácticamente sin cambios en los últimos diez años. Si bien el sector sigue siendo una puerta de entrada para emprendedores, el dinamismo empresarial se ha desacelerado desde 2011, con una disminución de las tasas de entrada y salida y una caída en la participación de empresas de alto crecimiento, tanto en el comercio minorista como en el mayorista.

Capítulo 3. Empleo y competencias: Abordar la escasez de mano de obra y la calidad del empleo

El comercio minorista es una fuente importante de empleo, representando más del 11 % de los empleos de la economía empresarial de la UE en 2023. En algunos países grandes, como Francia, España e Italia, las tasas regionales de empleo minorista varían entre menos del 15 % y más del 25 %. En la mayoría de los países de la UE, la proporción de empleo minorista oscila entre el 10 % y el 15 % entre regiones. En comparación con la economía en general, el sector emplea a una mayor proporción de mujeres y jóvenes, lo que ofrece oportunidades accesibles de entrada. Sin embargo, el crecimiento del empleo ha sido mínimo desde 2015, y los resultados dependen en gran medida de la ubicación, con una variación sustancial entre regiones y ciudades.

El comercio minorista emplea una fuerza laboral diversa, con una mayor proporción de mujeres y jóvenes, y una proporción similar de personas de origen migrante en comparación con la economía empresarial en general.

Las mujeres representan el 52% de los empleados, en comparación con el 38% en la economía empresarial en general. Los trabajadores jóvenes (de 15 a 29 años) representan el 23% de los empleos en el comercio minorista en Europa, cuatro puntos porcentuales más que en la economía en general. Los trabajadores nacidos en el extranjero, aunque ligeramente infrarrepresentados en el comercio minorista (13%, en comparación con el 15% en otros sectores), siguen constituyendo una parte considerable de la fuerza laboral.

Número de empresas

En la UE-27, casi 5 millones de empresas operan en los sectores mayorista y minorista, la gran mayoría de las cuales son pymes. En todas las observaciones por país y año, de 2005 a 2023, las pymes representaron sistemáticamente más del 99 % de las empresas, con frecuencia oscilando entre el 99,7 % y el 99,9 %.

El comercio minorista supera sistemáticamente al mayorista en número de empresas, lo que refleja su estructura fragmentada. Mientras que las empresas mayoristas suelen operar a mayor escala, actuando como intermediarias entre productores y minoristas, las empresas minoristas están más dispersas en los mercados locales, satisfaciendo directamente la demanda de los consumidores a través de pequeñas tiendas independientes.

Si bien el número de empresas se ha mantenido alto, el crecimiento general ha sido moderado. En los mercados maduros, la expansión del comercio electrónico ha contribuido a un estancamiento o disminución del número de establecimientos minoristas físicos, mientras que los Estados miembros más recientes registraron un aumento repentino de la entrada de empresas minoristas en la década de 2010. Sin embargo, el comercio minorista sigue siendo un sector importante para el emprendimiento. En 2022, una de cada cinco empresas recién registradas en la UE operaba en el comercio mayorista y minorista o en la reparación de vehículos de motor.

Los datos a largo plazo indican un crecimiento empresarial en el comercio mayorista, pero las tendencias en la última década han sido dispares. En el sector mayorista, algunos países experimentaron una expansión sustancial, como la República Eslovaca,  Suecia y Chequia. Sin embargo, otras economías, como Estonia, Lituania, Rumanía y Polonia, experimentaron descensos significativos, posiblemente como reflejo de la consolidación y los cambios en los patrones comerciales.

En el comercio minorista, la consolidación del mercado se ha intensificado, y la mayoría de las economías de la UE han experimentado descensos en el número de empresas. Algunas excepciones incluyen Rumanía, Estonia y los Países Bajos, donde el número de empresas minoristas aumentó notablemente. Sin embargo, muchos países experimentaron contracciones, como Italia, Croacia y Lituania, lo que sugiere que los negocios minoristas tradicionales se enfrentan a crecientes desafíos derivados del comercio electrónico, la digitalización y el aumento de los costes operativos”.

2. En la sesión plenaria del Parlamento Europeo celebrada esta semana, se aprobó el día 20 una importante Resolución  “con recomendaciones destinadas a la Comisión sobre el 28.º régimen: un nuevo marco jurídico para las sociedades innovadoras”. Destaco algunas referencias concretas que aparecen en su parte introductoria sobre las pymes.  

“Considerando que las pymes, las empresas emergentes y las empresas en expansión necesitan un mejor acceso a diferentes formas de capital, movilidad transfronteriza, escalabilidad, trabajadores altamente cualificados, resultados científicos y de investigación, incluidos datos, contratación pública, protección contra las «adquisiciones asesinas» y estrategias de inversión a largo plazo para prosperar en el mercado interior;

Considerando que las pymes, las empresas emergentes y las empresas en expansión, muchas de ellas empresas sociales y sociedades creadas por empresarios jóvenes o noveles, desempeñan un papel clave a la hora de impulsar la innovación, crear cohesión social y contribuir al crecimiento económico sostenible, pero a menudo se enfrentan a mayores retos a la hora de acceder a la financiación, las redes y el apoyo especializado; que la cooperación con universidades, institutos de investigación y oficinas de transferencia tecnológica puede acelerar el proceso desde el laboratorio hasta el mercado, facilitar el acceso a conocimientos especializados e infraestructuras, e impulsar la comercialización de los resultados de la investigación

Considerando que las pymes, que son fundamentales para la competitividad de la Unión, especialmente las empresas familiares, se enfrentan a retos de sucesión; que los modelos de participación financiera de los trabajadores pueden favorecer las perspectivas económicas de las pymes, las empresas emergentes y las empresas en expansión, incentivar el talento y salvar la brecha de sucesión cuando la sucesión familiar no sea viable y, por tanto, apoyar la estabilidad y el crecimiento a largo plazo”;

3. No menos importante, ni mucho menos, es la Resolución , aprobada el mismo día 20, “con recomendaciones destinadas a la Comisión sobre una directiva sobre una transición justa en el mundo laboral: garantía de la creación de empleo y revitalización de las economías locales”, en cuya parte introductoria se destaca lo siguiente:

“(el Parlamento Europeo) recuerda que las pymes son las principales generadoras de empleo local duradero; destaca la necesidad de facilitar un acceso a la financiación de transición simplificado, proporcionado y adaptado a las pymes, en particular permitiendo la creación de mecanismos de agrupación para acceder a los fondos y cumplir las obligaciones de información y de ventanillas únicas digitales y previendo asistencia técnica obligatoria para ayudar en el diseño y la conformidad de los proyectos; insta a los Estados miembros y a las autoridades regionales a que establezcan y refuercen programas de apoyo a las empresas en las regiones afectadas para ayudar a las empresas emergentes y a las pymes a crecer y tener éxito; destaca que los incentivos a la inversión, acompañados de condicionalidades sociales, pueden ayudar a atraer empresas a las regiones vulnerables, garantizando al mismo tiempo el desarrollo sostenible de la economía local; destaca la necesidad de ayudar a las empresas, en particular a las pymes, a hacer frente a la escasez de mano de obra cualificada en la Unión y a promover el reciclaje y el perfeccionamiento profesionales, ayudando a las personas a adquirir las capacidades adecuadas para empleos de calidad; pide a la Comisión Europea que prevea apoyo específico para las pymes en el marco de la futura financiación de la transición justa; pide asimismo a la Comisión Europea que efectúe un seguimiento de la participación de las pymes en los programas de transición justa. 

4. El 13 de diciembre del pasado año publiqué una entrada titulada “El tejido empresarial en España. Una nota sobre los datos del Directorio Central de Empresas a 1 de enero de 2025”  , de la que ahora reproduzco unos fragmentos:

“El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó el 11 de diciembre su documento anual sobre la estructura y dinamismo del tejido empresarial en España, con datos del Directorio Central de Empresas (DIRCE) a 1 de enero de 2025.

El número de empresas activas a 1 de enero de 2025 es de 3.310.824. Ocupa un lugar prioritario en distribución de las unidades empresariales en los distintos sectores económicos de actividad, el denominado “Resto de Servicios”. Debe destacarse la importancia de las actividades incluidas en el ámbito del comercio, es decir aquellas que desarrollan actividades de venta al por mayor, al por menor y los intermediarios del comercio, que representan el 18,8 del total. Además, los datos publicados también ponen de manifiesto la importancia del peso de las actividades profesionales, científicas y técnicas, que representan el 12,6% del total, englobando “empresas que desarrollan actividades jurídicas y de contabilidad, Investigación y desarrollo, Publicidad y estudios de mercado, actividades de consultoría de gestión empresarial, Servicios técnicos de arquitectura e ingeniería; ensayos y análisis técnicos, Actividades veterinarias y Otras actividades profesionales, científicas y técnicas”

El sector de la industria supone el 5,2 %, y el de construcción el 11,8 % del total.

Empresas activas según sector económico, por intervalo de asalariados

Afirmar que el tejido empresarial español es de micro y pequeña empresa principalmente, responde a una realidad estadísticamente contrastada, con datos que dejan para una reflexión de mayor alcance que esta nota si el elevado número de empresas sin personas asalariadas se ajusta a la legalidad o hay detrás de las cifras un número no desdeñable de relaciones laborales asalariadas encubiertas.

Repárese en que 1.800.043 millones de empresas, el 54,4 % del total, no emplearon a ningún asalariado en 2022, y que otro porcentaje nada despreciable, el 27,2 %, es decir 901.955 sólo daban ocupación a uno o dos personas asalariadas, por lo que entre ambas sumaban el 81,6 % de total.

A reseñar también otro dato significativo para el funcionamiento de las relaciones de  trabajo en la empresa, cuál es el pleno reconocimiento del derecho a elegir representantes del personal, en empresas de 11 y más trabajadores, ya que las empresas con número inferior de personal eran 314.941 (entre 3 y 5 trabajadores), y 132.013 (entre 6 y 9 personas ocupadas), datos que hacen una vez más pensar en la necesidad de articular formas representativas del personal que no se basen únicamente en el ámbito empresarial. 85.467 es el número de empresas que ocupaban de 10 a 19 trabajadores, y 76.005 el de aquellas que proporcionaban ocupación a 20 o más trabajadores. Mientras que el minifundismo empresarial tiene un claro exponente se concentra en el sector de actividades inmobiliarias (con un 94 % con dos o menos asalariados), el sector industrial destaca por el volumen de población asalariada, ya que el 9,6 % de sus empresas agrupan a 20 o más trabajadores.  Todo ello conlleva a mi parecer una necesaria una reflexión adicional sobre la dificultad, no solo jurídica, sino real, de elegir a representantes del personal en aquellas unidades empresariales de reducida dimensión.

Del total de empresas activas, el 56,2 % de las unidades (1.859.925), pertenecen jurídicamente hablado a personas físicas, estando a su frente una mujer en el 37,9 %, con presencia mayoritaria femenina en los sectores de educación, sanidad y servicios sociales (59,1 %), y otros servicios (65,4 %), mientras que la masculina es altamente mayoritaria en el sector de la construcción (97,1 %) y transporte y almacenamiento (87,8).

... Completo la entrada con la información facilitada por la Oficina Estadística de la Unión, Eurostat, sobre la realidad empresarial en la UE 

“Grandes empresas en la UE: pocas en número, gran volumen de negocios

En 2024, la UE contaba con alrededor de 33,5 millones de empresas, que empleaban a 164,2 millones de personas. Dichas empresas registraron un volumen de negocios neto de 38,7 billones de euros.

Aunque las grandes empresas (más de 249 empleados) solo representaban el 0,2 % del número total de empresas de la economía empresarial de la UE (55 000 empresas), generaban más de la mitad (51,3 %) del volumen de negocios neto (19,9 billones de euros). Empleaban al 36,3 % de la población activa de la economía empresarial (59,7 millones de personas).

Las empresas medianas (entre 50 y 249 empleados) constituían el 0,8 % del número total de empresas de la economía empresarial (251 000) y el 15,2 % de su empleo (24,9 millones). Estas empresas registraron aproximadamente una quinta parte (17,2 %) del volumen de negocios neto (6,6 billones de euros).

La mayoría de las empresas de la economía empresarial de la UE, el 99,0 % (33,2 millones), eran microempresas y pequeñas empresas con hasta 49 empleados. En conjunto, representaban casi la mitad del empleo en las empresas (48,5 %, 80 millones) y generaban 12,2 billones de euros en volumen de negocios neto, lo que representa el 31,5 % del volumen de negocios neto total. 

... En 2024, el sector de los servicios de la UE registró el mayor volumen de negocios, con 12,6 billones de euros (32,6 %), y el mayor número de empresas, con 21,2 millones (63,4 % del número total de empresas). También representó más de la mitad del empleo de la economía empresarial (86,5 millones, 52,7 %).

La industria generó el 31,7 % del volumen de negocios neto total en 2024 (12,3 billones de euros). Con solo el 7,3 % del número total de empresas (2,5 millones), empleaba a alrededor de una quinta parte de la población activa empresarial (33,6 millones de personas, el 20,5 % del número total de personas empleadas).

El comercio representaba el 29,7 % (11,5 billones de euros) del volumen de negocios total, pero empleaba al 18,3 % de las personas (30,1 millones). Este sector representaba el 17,2 % del total de empresas (5,8 millones).

La construcción representaba el 12,1 % (4,0 millones) del número total de empresas, pero solo el 6,0 % (2,3 billones de euros) del volumen de negocios total. Este sector empleaba a 14,0 millones de personas (8,5 %)".

5. El 13 de enero se publicaba en la página web de CCOO un informe sobre el tamaño de las empresas en España, CCOO con datos de la estadística de empresas inscritas en la Seguridad Social, acompañado de una breve síntesis en este artículo  . Reproduzco algunos de sus contenidos más relevantes al objeto de mi exposición

“El tamaño medio de las empresas (trabajadores por empresa) ha aumentado un 19,3% en el periodo, al pasar de 10,3 a 12,3 empleados de media. Este avance se explica por un cambio en la estructura empresarial: hay más empresas medianas y grandes, y además crece el tamaño medio dentro de prácticamente todos los tramos, con un aumento especialmente relevante en las compañías de mayor dimensión

El crecimiento del tamaño empresarial se acompaña de un fuerte impulso del empleo: el número total de trabajadores en empresas sube un 19,5% entre 2018 y 2025, lo que supone 2,72 millones de personas más afiliadas a la Seguridad Social. De ese incremento, el 69% se concentra en las empresas de 250 o más trabajadores, que aportan 1,87 millones de nuevos empleos netos. Aun así, las pymes también crecen: en su conjunto suman 850.000 trabajadores más.

En términos de número de empresas, la cifra total apenas varía (+0,2%, unas 2.800 empresas más), pero con una clara mejora de composición: crecen con fuerza las empresas medianas (10–49 y 50–249 trabajadores, alrededor de +12%) y las grandes (más de 250 trabajadores, cerca de +28%), mientras descienden las microempresas de hasta 2 trabajadores.

Las PYME en su conjunto han aumentado su empleo en 850.000 personas entre 2018 y 2025, lo que evidencia que las pequeñas y medianas empresas también están aumentando su actividad y están creciendo en los últimos años.

La mayor parte del crecimiento global en el tamaño medio de las empresas se debe a un efecto composición derivado de que las empresas han ido creciendo y han ascendido a un tramo de asalariados mayor. Así, por ejemplo, el tamaño medio de las pymes ha crecido en un 11% por el desplazamiento de las empresas a los siguientes tramos de tamaño empresarial. Por lo que, si bien eso se refleja menos en el tamaño medio de las empresas de cada tramo individual, sí se refleja en la estadística general. En cualquier caso, el mensaje está claro: las políticas económicas y laborales le están sentando bien a las empresas y les están permitiendo crecer”.

6. Respecto a Cataluña, es de obliga atención y lectura el estudio elaborado por el Observatorio de la PIME de Catalunya  “Dimensión empresarial: diagnóstico y propuestas”   , presentado el 10 de noviembre de 2025   (original catalán ), del que me permito reproducir los datos más relevantes a mi parecer el tamaño empresarial y remito a las personas interesadas a la consulta de todos los cuadros y gráficos del estudio, en los que se puede conocer mejor la estructura empresarial.

2. La dimensión empresarial en Cataluña

“... En Cataluña, el 94% de las empresas son microempresas con menos de 10 trabajadores.

• Las pymes representan el 99,8% del total de empresas catalanas y generan cerca del 66,5% del empleo.

• En Cataluña, las empresas grandes representan solo el 0,2% del total, frente al 0,5% en Alemania.

• La falta de dimensión limita la productividad, la innovación y el acceso a mercados internacionales.

• La productividad media por ocupado en las pymes catalanas es de 47.720 euros anuales, un 8% inferior a la media europea.

... • La comparativa internacional refuerza la idea de que Cataluña necesita avanzar hacia un tejido empresarial con más empresas de dimensión media y grande para mejorar su competitividad y capacidad para generar bienestar económico. Este reto pasa por superar el déficit de escalabilidad que todavía limita el crecimiento de una parte importante de las pymes.

... Cataluña es un país de pymes. ... el 99,8% de las empresas catalanas son pymes. En este caso, hemos considerado la definición de pyme siguiendo las directrices de la Unión Europea que consideran pequeña y mediana empresa (pyme) toda aquella que tiene menos de 250 trabajadores y que, además, no supera un volumen de negocio anual de 50 millones de euros o un balance general de 43 millones de euros.

El empleo en Cataluña también se agrupa mayoritariamente en pymes: el 66,5% del total de personas ocupadas en Cataluña están en micros, pequeñas y medianas empresas. ... En global, las pymes tienen una dimensión media de 3,7 ocupados, mientras que en el conjunto de las empresas de Cataluña es de 5,1 personas ocupadas por empresa. También se comprueba que el número de ocupados por empresa tiende a aumentar con el paso de los años.

La dimensión empresarial en Cataluña es muy similar a la del conjunto del Estado y a la media de la Unión Europea, con un predominio muy marcado de las microempresas, de 0 a 9 trabajadores. En Cataluña representan el 94,0% del total, prácticamente igual que en España y en la media europea (94,3% en ambos casos). Las pequeñas empresas, de entre 10 y 49 trabajadores, suponen un 5,1% en Cataluña, ligeramente por encima de España y de la UE, mientras que las medianas, de 50 a 249 trabajadores, son un 0,8%, también en línea con la media comunitaria.

El resultado es que las pymes representan el 99,8% del total de empresas en Cataluña, una proporción muy similar a la de España y la Unión Europea. En cambio, las grandes empresas, con 250 o más trabajadores, tienen un peso muy reducido: solo el 0,17% en Cataluña, una cifra similar en España y en la media europea.

En cuanto al peso de los ocupados según la dimensión empresarial, ... la dimensión empresarial en Cataluña es bastante similar a la del conjunto del Estado y a la media de la Unión Europea, aunque, en este caso, Cataluña tiene una proporción mayor de ocupados en las pymes: representan el 66,6% del total, mientras que en España es de un 65,6% y en la Unión Europea, de un 63,5%. Además, alrededor del 50% del total de ocupados están en microempresas y pequeñas empresas.

Tomando en consideración las dos variables, (el número de empresas y el número de ocupados según la dimensión, con el número de ocupados por empresa), Cataluña tiene una dimensión de las pymes más grande que el resto de los países del sur y centro de Europa y, por tanto, por encima de la media de la UE: las pymes catalanas tienen 3,5 ocupados por empresa, mientras que en la UE es de 3,1, la misma cifra que en el conjunto de España.

Aunque en relación con las pymes la dimensión en Cataluña es ligeramente más elevada que en el global europeo, si se analiza el tamaño medio de todas las empresas, está por debajo (4,7 ocupados por empresa en Cataluña y 4,9 en Europa). Esto se explica porque las grandes empresas europeas tienen más trabajadores que las catalanas (1.090,6 de media, mientras que en Cataluña son 722,3)”.

Buena lectura.

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