domingo, 11 de octubre de 2015

Derechos sociales y Unión Europea.



Reproduzco en esta entrada la introducción de la ponencia que presento el 15 de octubre sobre "Derechos sociales y Unión Europea", en la jornada de estudio organizada por el Instituto de Derechos Humanos de la Universidad de Valencia titulada "Protección de los derechos sociales desde el ámbito internacional". y remito a las personas interesadas a su lectura íntegra. 


 Introducción.

Deseo, en primer lugar, agradecer a la organización de esta jornada internacional[1] su invitación a participar en la misma y poder compartir con todas las personas asistentes mis reflexiones sobre la Unión Europea y el cumplimiento de su normativa reconocedora y reguladora de derechos sociales, ya esté recogida en normas de derecho originario (señaladamente por lo que respecta al objetivo de mi intervención el Tratado de funcionamiento de la Unión Europa) o en normas de derecho derivado (Reglamentos y, muy especialmente, Directivas), sin olvidar en modo alguno la interpretación de tales normas por el Tribunal de Justicia de la UE, ya que buena parte de las normas sociales, con especial atención y estudio por mi parte desde hace muchos años a las de contenido laboral, han sido objeto de interpretación por el TJUE a partir de peticiones de decisiones prejudiciales presentadas por los juzgados y tribunales de los Estados miembros, de tal manera que puede afirmarse sin error a equivocarse que la explicación del Derecho Social Comunitario es imposible realizarla sin el conocimiento, y seguimiento, de la doctrina jurisprudencial del TJUE

Mi aportación a esta jornada queda delimitada, en consecuencia, por el ámbito territorial de referencia, la UE, en el bien entendido que guarda estrecha relación con otras ponencias que se presentan en esta jornada, tanto de ámbito internacional como europeo. A título de ejemplo, repárese en que el panel de expertos que abordará la temática de los derechos sociales incluye la aportación de la profesora Milena Bogoni sobre “Espacio europeo y negociación colectiva”, una cuestión de indudable importancia dada la cada vez más importante necesidad de regular las relaciones de trabajo por los agentes sociales a escala transnacional.

No conviene tampoco olvidar que sin duda serán objeto de atención en esta jornada el Tratado internacionales que se están negociando entre Estado Unidos y la UE; el TTIP, que puede tener una incidencia indudables sobre los derechos sociales de los trabajadores europeos y que también afectará sin duda alguna al conjunto de la ciudadanía. Una reconocida experta en esta Tratado, la profesora Adoración Guamán, de la Universidad de Valencia, ha publicado un libro cuyo título no deja ningún lugar a dudas de su contenido: “TTIP: el asalto de las multinacionales a la democracia” (ed. Akal). En una entrevista publicada el día 9 de octubre en el Diario de Aragón[2], la profesora Guamán es contundente en sus respuestas: el Tratado implica “la degradación de los derechos sociales y laborales y poner en primer lugar los intereses de las grandes multinacionales…”. Para Guamán, la lucha contra el TTIP que tendrá su concreción el sábado 17 de este mes, calificado por los organizadores del evento como “día internacional para la erradicación de las causas de la pobreza y día de acción global contra los Tratados de comercio e inversión”[3], supone “una de las últimas oportunidades para unir toda la clase obrera europea en una causa común”, y subraya que “están en juego los principios fundamentales de solidaridad e igualdad”.

La presentación de una ponencia como la que ahora expongo es un buen  momento para reordenar ideas y tesis expuestas con anterioridad, así como para acercarse a las  cada vez más cambiantes relaciones laborales en la UE, no ya únicamente por los cambios habidos en la normativa propia de cada Estado miembro, sino por la intervención de los poderes comunitarios, con qué título jurídico es una cuestión en muchas ocasiones muy discutida, para marcar las líneas de actuación de la política social de dichos Estados, y el ejemplo de los “Memorandos de entendimiento” que han debido suscribir países afectados por la crisis económica (el ejemplo de Grecia es sin duda el más significativo[4]) para poder acceder a las ayudas económicas, es una clara manifestación. Igualmente, la acuciante problemática de la migración, que ahora se acerca a la UE bajo el rostro de miles de personas, refugiados, que huyen de países afectados por la guerra  y pobreza, debe merecer también atención, aun cuando la rápida evolución de los acontecimientos lleva a que el estudio de las medidas adoptadas en sede comunitaria puede quedar desfasado en poco tiempo por las nuevas modificaciones que se introduzcan. Justamente en la misma fecha que se celebra esta jornada se celebra en Bruselas el Consejo de Jefes de Estado y de Gobierno y una de las cuestiones que merecerá especial atención será la aplicación de las medidas adoptadas durante el mes de septiembre para abordar la problemática de los refugiados[5] (no entro ahora en el debate jurídico de quién puede ser considerado refugiado y las consecuencias jurídicas que ello tiene en orden a la adquisición de derechos en el territorio del Estado de acogida).


[2] http://www.diariodelaltoaragon.es/NoticiasDetalle.aspx?Id=956903 (última consulta: 11 de septiembre de 20159
[5]  En el orden del día preparado para la sesión puede leerse que “Further to the Commission proposals and to the intensive work undertaken at the JHA Council on 14 September and 8/9 October, the European Council will hold a substantial discussion on migration in all its aspects. In this context, it will also take stock of the preparations for the Valletta Summit and the follow-up to the June European Council conclusions on a high-level conference on the Western Balkans route”. http://www.consilium.europa.eu/es/meetings/european-council/2015/10/15-16/ (última consulta: 11 de octubre de 2015).