jueves, 30 de abril de 2009

Nueva política comunitaria de juventud.

La Comisión presentó ayer miércoles una importante Comunicación que aborda su estrategia de futuro para invertir a favor de la juventud y movilizarla, con la puesta en marcha de un método abierto de coordinación renovada para abordar los retos y las perspectivas de la juventud. De momento el texto sólo está disponible en francés, inglés y alemán.

El documento comunitario se inscribe en el marco de la nueva política comunitaria de juventud para el próximo decenio, si bien encuentra gran parte de sus puntos de referencia en la Agenda Social renovada, presentada en julio de 2008, que dedica parte de su contenido a los menores y los jóvenes, partiendo de la premisa que el colectivo juvenil irá disminuyendo en número en los próximos años, ya que según los datos de Eurostat pasará del 19,3 % actual (de edades comprendidas entre 15 y 29 años) al 15,3 % en el año 2050. Quizás por ello, o por otros motivos de los que no se da debida información, a mi parecer, en el documento, la Comunicación incluye en el concepto de “juventud” a los adolescentes y los jóvenes adultos desde 13 a 30 años.

Los tres ejes básicos sobre las que se pretende articular la acción de la UE, y muy en especial de los Estados miembros que son los que deben instrumentar la nueva estrategia, en los próximos años son los siguientes: adoptar las medidas adecuadas y necesarias para favorecer el crecimiento de las oportunidades de los jóvenes en los ámbitos de la educación y del empleo; formular propuestas y adoptar políticas que posibiliten el acceso de todos los jóvenes a la sociedad y su participación en ella; en fin, y no menos importante, favorecer que se establezca una relación de solidaridad entre los jóvenes y el conjunto de la población.

Los ejes de actuación se irán desarrollando en el marco de un nuevo método abierto de coordinación que permita agilizar y simplificar las políticas y las relaciones entre los Estados y los poderes comunitarios, y guardarán estrecha relación con la Estrategia de Lisboa para el crecimiento y el empleo, de tal forma que ya se acepta en el texto que podrán realizarse nuevos ajustes en la política de juventud en función de las modificaciones que se produzcan en dicha estrategia a partir del año 2010.

Con respecto al primer objetivo, la Comisión propone ampliar las posibilidades que tienen los jóvenes para acceder a la educación y al empleo. En el primer ámbito, y tras recordar el dato positivo de que cerca del 80 % de los jóvenes entre 20 y 24 años han finalizado el segundo ciclo de la enseñanza secundaria, así como también los negativos de que un 25 % de los jóvenes de 15 años tienen aún competencias limitadas en lectura y que 6 millones abandona la escuela sin ninguna titulación, se propone como objetivo general complementar la educación formal mediante la incentivación de la educación informal, reconociéndole el valor académico y profesional adecuado e integrándola dentro del proceso más amplio de la educación y formación a lo largo de toda la vida de la persona.

En el terreno del empleo, el objetivo a perseguir en los próximos años es facilitar las transiciones entre el ámbito educativo y el laboral, así como también adecuar las competencias no sólo a las necesidades actuales del mercado de trabajo sino también a las que se demandarán en el próximo futuro y en el marco, añado yo ahora de acuerdo con numerosos documentos comunitarios e internacionales, de la economía del conocimiento. Igualmente, se sigue insistiendo, al igual que se ha hecho desde hace muchos años, en la importancia de disponer de sistemas de información y orientación adecuados para que los jóvenes puedan dirigirse en el terreno profesional hacia aquellos ámbitos de actividad con mejores perspectivas de creación de empleo.

Se pide por la Comisión que las propuestas actualmente en debate sobre la flexiguridad, es decir la justa combinación entre las demandas de flexibilidad de las empresas y las de seguridad de los trabajadores, incluyan las concreciones adecuadas en su implantación en cada Estado para dar respuesta adecuada a la creación de empleo para la juventud. No se olvida la Comisión de la importancia de la potenciación de la creatividad y del espíritu empresarial entre la juventud, y propone que se adopten las medidas económicas que posibiliten la creación de empresas por jóvenes y que se desarrollen los mecanismos que permiten activar al máximo el espíritu creativo de la juventud, muy especialmente en los ámbitos relacionados con las nuevas tecnologías.

En fin, y aún cuando el documento ubica las siguientes consideraciones en el eje dedicado a desarrollar la solidaridad entre la sociedad y los jóvenes, también tiene una indudable importancia sobre la situación social y de empleo de los jóvenes la adopción de las medidas que corrijan las situaciones de desventaja en que se encuentran muchos de ellos, tanto en el terrenos educativo como laboral, adoptando medidas que faciliten su plena integración social y evitando que caigan en situación de exclusión o riesgo social. Por vía indirecta, así me lo parece, se destaca el papel que la juventud puede tener en la conformación de un modelo económico más sostenible, en cuanto que se plantea el establecimiento de relaciones solidarias a escala intercontinental y se les anima a que pongan en marcha modos de consumo y de producción más ecológicos (“reciclaje, ahorro de energía, vehículos híbridos, etc.”).

3 comentarios:

judith perez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
judith perez dijo...

Creo que esta pagina esta muy bien

Eduardo Rojo dijo...

Hola Judith, muchas gracias por tu comentario. Siempre ayuda a seguir intentando trabajar en la misma línea. Saludos cordiales.