1. La Comisión Europea,
presidida por Ursula der Leyen, hizo públicos el 25 de noviembre los documentoscon los que inicia el ciclo del semestre europeo 2026 de coordinación de las políticas económicas, presupuestarias y sociales, debiendo
ya reseñarse que con respecto a años anteriores el Semestre “se refuerza con
una nueva recomendación para los 27 países de la UE sobre capital humano,
habida cuenta de la urgente necesidad de aumentar la productividad, impulsar el
talento y desarrollar un mercado laboral preparado para el futuro”.
Se inicia ahora su
tramitación, que debe culminar con la aprobación por el Consejo EPSCO en marzo
del próximo año del Informe Conjunto sobre el Empleo con sus conclusiones,
mientras que el Consejo Europeo debatirá y respaldará la recomendación del
Consejo sobre la política económica de la zona del euro, y la CE presentará sus
orientaciones de política fiscal para 2026.
Los documentos
presentados son los siguientes:
“ una comunicación introductoria en la que se establecen las
prioridades políticas conjuntas de la UE y una visión general del paquete;
• una propuesta de recomendación para 2026 sobre la política
económica de la zona del euro;
• la primera edición del Informe Macroeconómico Europeo, cuyo
objetivo es fundamentar las decisiones estratégicas para reforzar la zona del
euro y la resiliencia de la UE frente a un orden mundial en rápida evolución;
• el Informe sobre el Mecanismo de Alerta de 2026, cuyo
objetivo es detectar posibles desequilibrios macroeconómicos en los Estados
miembros;
• una serie de documentos relacionados con la supervisión
presupuestaria, incluidos dictámenes sobre proyectos de planes presupuestarios
y un informe con arreglo al artículo 126, apartado 3, del Tratado de
Funcionamiento de la UE, en el que se evalúa el cumplimiento del criterio de
déficit por parte de los Estados miembros de la UE;
• una Comunicación sobre las evaluaciones de vigilancia
posteriores al programa;
• una propuesta de informe conjunto sobre el empleo, que
supervisa la aplicación de las directrices para el empleo y el pilar europeo de
derechos sociales (PICE);
• Una Recomendación de Recomendación del Consejo sobre el
capital humano, cuyo objetivo es hacer frente a la escasez de capacidades y
promover el desarrollo del capital humano en la UE”.
Todos los documentos están disponibles en este enlace .
A ellos, hay que añadir las Orientaciones 2025 para las políticas de empleo de los Estados miembros, ya que sin duda han tenido influencia en la elaboración de los dedicados al capital humano y al empleo, remitiéndome a la entrada “UE. Orientaciones 2025 parta las políticas de empleo de los Estados miembros Se mantienen las de 2024. Texto comparado de la parte introductoria de ambas”.
Asimismo, debe prestarse atención a la puesta en marcha por la CE, el 27 de
noviembre, de la “Garantía de Capacidades”
para apoyar a los trabajadores y las empresas y hacer frente a la escasez de
mano de obra en sectores estratégicos y en crecimiento , con un proyecto piloto, con un
presupuesto de 14,5 millones de euros, que se centrará en los trabajadores de la industria
del automóvil y su cadena de suministro, que están en riesgo de desempleo,
explicándose que “este proyecto piloto pondrá a prueba cómo acelerar y mejorar
la transición de los trabajadores de estos sectores estratégicos a puestos de
trabajo en empresas de sectores estratégicos en crecimiento o emergentes,
proporcionando programas específicos de mejora de las capacidades y reciclaje
profesional. El piloto apoyará a los trabajadores con capacitación en el
trabajo y apoyo para aprender nuevas habilidades, mientras que las empresas en
sectores con mayor demanda podrán reclutar el talento que necesitan más
rápidamente, ayudándolos a ser competitivos”.
2. En una amplia y
detallada nota de prensa de presentación de los documentos del semestre europeo
, se explica que “en el que se establecen las prioridades de la política
económica y de empleo para impulsar la competitividad . En un entorno
geopolítico cada vez más difícil, la Comisión pide una acción coordinada para
reforzar la productividad, la innovación y la inversión, en consonancia con la
Brújula para la Competitividad . El paquete de otoño pone en marcha el
ciclo del Semestre Europeo de 2026, con la intención de mejorar su base
analítica, reforzar el diálogo entre los Estados miembros y las partes
positivas y reforzar el enfoque en la aplicación”, así como también “... proporcionará
recomendaciones políticas para hacer frente a los principales retos específicos
de cada país señalados en los informes por país, sobre la base del amplio
conjunto de recomendaciones específicas por país de 2025”. Al mismo tiempo, se
destacan los retos globales a los que se enfrenta la Unión en estos términos: “Este
paquete se basa en las previsiones económicas de otoño de 2025, que muestran
que la economía de la UE mantiene su resiliencia, con un crecimiento moderado
impulsado principalmente por la solidez de la demanda interna y la inversión,
un mercado laboral sólido y la reducción de la inflación.... la UE se enfrenta a varias vulnerabilidades
estratégicas y distintos retos estructurales, como la baja productividad, las
presiones demográficas y el aumento de la presión sobre las finanzas públicas
vinculadas a la defensa y la transición hacia una economía descarbonizada y
digital. Por lo tanto, para liberar el potencial de crecimiento de Europa y
salvar la estabilidad será esencial reforzar la competitividad y mantener unas
finanzas públicas saneadas”.
En la presentación de los documentos, la vicepresidenta ejecutiva de Derechos Sociales y Competencias, Empleo de Calidad y Preparación, Roxana Mînzatu, manifestó que
“La
competitividad necesita capital humano, pero en este ámbito somos demasiado
lentos y graduales en comparación con la velocidad del cambio tecnológico.
Nuestra nueva recomendación sobre el capital humano de la UE-27 lleva este
asunto, que requiere una acción urgente, a la mesa de debate no solo de los
ministros de Educación y Empleo, sino también de los ministros de Finanzas y
los primeros ministros. La competitividad significa utilizar nuestra mano de
obra, desarrollar y conservar nuestro talento, y garantizar que las políticas
de educación y formación respondan a las necesidades de hoy y de mañana. Esta
es la única manera en que la UE puede aumentar su productividad y mantener el
crecimiento económico y el bienestar de nuestra unión. La responsabilidad es
conjunta: de la UE, las autoridades nacionales y las empresas; debemos unir
nuestros recursos y acelerar el proceso juntos”.
Por su parte, el comisario de Economía y Productividad; Aplicación y Simplificación, manifestó que
“Con el
lanzamiento del ciclo del Semestre Europeo 2026, situamos la competitividad de
Europa en el centro de nuestra agenda, en consonancia con la Brújula de la
Competitividad. En un entorno mundial difícil, Europa debe generar su propio
impulso de crecimiento impulsando la productividad, fomentando la innovación y
eliminando los obstáculos a la inversión.
El Semestre contribuirá a este objetivo mediante reformas nacionales
coordinadas, la aplicación oportuna de los planes de recuperación y
resiliencia, y medidas concretas para fomentar nuestra seguridad y un sector
financiero resiliente. Ha llegado el momento: debemos liberar todo el potencial
de crecimiento de Europa y garantizar la prosperidad a largo plazo”.
3. Al igual que vengo
haciendo desde hace varios años, he prestado especial atención a los contenidos
más directamente laborales y de protección social que aparecen en toda la
documentación, en el bien entendido que es muy clara e indubitada a mi parecer
la relación entre las decisiones de política económica que se adopten y las
medidas de índole social que puedan llevarse a cabo.
En esta ocasión, aparecen
nuevas aportaciones de indudable interés en el Informe Macroeconómico Europeo
2026 y en la Recomendación sobre el capital humano, y por supuesto también sigue
habiéndolas en la Recomendación sobre la política económica de la zona del euro
y con especial intensidad en el Proyecto de informe conjunto sobre el
empleo. De todos estos documentos he
seleccionado aquellos contenidos que me han parecido de mayor interés, con la
obligada, y reiterada, petición por mi parte, dirigida a todas las personas interesadas,
de la lectura completa de tales documentos, y muy especialmente de los
dedicados al capital humano y al empleo.
Respecto a la Recomendación
sobre el capital humano se justifica en que “sitúa por primera vez el sistema
de educación y formación y su vínculo con un mercado laboral resiliente en el
centro del Semestre como proceso de coordinación económica y laboral de la UE”,
y se expone que “guiará la
identificación de las reformas estructurales y las inversiones necesarias en
los sistemas de educación y formación para garantizar que estén preparados para
el futuro y respondan a las necesidades del mercado laboral. Con este fin, las
prioridades estratégicas identificadas en la recomendación también servirían de
base para el análisis en los informes por país y, en su caso, en las
recomendaciones específicas por país de la próxima primavera”.
Respecto al PICE, se
presenta de acuerdo a lo dispuesto en el art. 148 del Tratado de funcionamiento
de la Unión Europea (TFUE), documento en el que se ofrece “una visión general
anual de las evoluciones más importantes en materia social y de empleo en
Europa y de las recientes medidas políticas de los Estados miembros, en
consonancia con las Orientaciones generales para las políticas de empleo de los
distintos Estados, así como también identifica áreas prioritarias clave para la
acción política”. Recordemos que dichas Orientaciones son las siguientes:
“impulsar la demanda de mano de obra (orientación n.º 5), mejorar la oferta de
mano de obra, las capacidades y las competencias (orientación n.º 6), mejorar
el funcionamiento de los mercados de trabajo (orientación n.º 7) y fomentar la
inclusión social, combatir la pobreza y promover la igualdad de oportunidades
(orientación n.º 8).
4. Informe macroeconómicoeuropeo 2026
“La eurozona y la Unión
Europea se enfrentan a un panorama internacional cada vez más complejo. Las
dinámicas geopolíticas cambiantes, los rápidos avances tecnológicos, el aumento
de los riesgos climáticos, el envejecimiento de la sociedad y la baja productividad
están afectando las perspectivas económicas. Estos acontecimientos plantean
importantes desafíos, pero también oportunidades transformadoras para la
eurozona y la UE, lo que subraya la importancia crucial de contar con marcos de
política macroeconómica sólidos.
... En un contexto de
fuertes dificultades en los últimos años, la zona euro y la UE han seguido
creciendo, aunque a un ritmo moderado. Los Estados miembros han recuperado sus
niveles de renta prepandemia y las tasas de desempleo han alcanzado mínimos
históricos. El presupuesto de la UE, en particular el Mecanismo de Recuperación
y Resiliencia (MRR), ha desempeñado un papel crucial en el apoyo a la inversión
pública y el impulso del crecimiento. Sin embargo, como se describe en el
capítulo 1, el crecimiento sigue viéndose limitado por la baja productividad,
que amenaza la prosperidad a largo plazo de la economía europea y su influencia
global. El auge de las economías de mercado emergentes, que en ocasiones
incurren en prácticas de competencia desleal, y los costes energéticos
persistentemente elevados lastran aún más la competitividad de los productores
de la UE. El primer capítulo concluye que, para generar nuevas oportunidades e
impulsar el crecimiento, la zona euro y la UE deben centrarse en tres áreas clave:
apoyar la innovación mediante el aumento del gasto en I+D y el aprovechamiento
del capital humano; Profundizar en el Mercado Único y ampliar las asociaciones
comerciales; y desbloquear la inversión privada para financiar las prioridades
de la Unión mediante iniciativas como la Unión del Ahorro y la Inversión...
... Además, los Estados
miembros Se enfrentan a crecientes necesidades de gasto en defensa e
importantes inversiones en las transiciones digital y de descarbonización. El
envejecimiento de la población ejerce una mayor presión sobre el gasto en
pensiones, salud y cuidados de larga duración. Para abordar estos desafíos, se
necesitan estrategias fiscales a medio plazo que fortalezcan la sostenibilidad
de la deuda. Esto requerirá priorizar el gasto y racionalizar los programas de
gasto, movilizar ingresos e implementar reformas estructurales para impulsar el
crecimiento. En tercer lugar, el capítulo también analiza cómo los
diferenciales de inflación son una preocupación particular en la zona euro y,
de persistir, pueden socavar la eficacia de la política monetaria. Al mismo
tiempo, la asequibilidad de la vivienda se ha convertido en un problema
macroeconómico en muchos países. Los precios de la vivienda están repuntando,
ya que la baja inversión mantiene la oferta de viviendas estancada.
... Se espera que el
impacto de un mayor gasto en defensa en el empleo total sea moderado, si bien
podría tener implicaciones en la escasez de personal cualificado en ocupaciones
específicas”.
5. Recomendación deRECOMENDACIÓN DEL CONSEJO sobre la política económica de la zona del euro
(9) El mercado laboral de
la zona del euro se mantiene sólido a pesar de la escasez de mano de obra, que
está remitiendo, pero sigue siendo considerable. El desempleo se encuentra en
niveles históricamente bajos, situándose en el 5,9 % a mediados de 2025. El
crecimiento del empleo se ha ralentizado y sigue estando respaldado por el
aumento de la participación en el mercado laboral y la inmigración. En varios
Estados miembros, la migración neta ha sido el principal factor que ha
contribuido al crecimiento del empleo desde 2021. La migración legal gestionada
ha ayudado a aliviar la escasez de mano de obra en sectores específicos y a
compensar los obstáculos demográficos. Al mismo tiempo, persisten diferencias
considerables entre los grupos de población. Las perspectivas para 2026 apuntan
a una moderación continua del crecimiento del empleo y a un desempleo bajo,
pero con disparidades persistentes entre los Estados miembros y las regiones.
El aumento de las restricciones comerciales y la persistente incertidumbre
podrían lastrar el crecimiento y, por ende, el empleo, tanto por el aumento de
los aranceles a las exportaciones como por la mayor incertidumbre mundial. El
crecimiento de los salarios nominales se está moderando tras un período de
rápido crecimiento. El crecimiento anual de la remuneración por empleado en la
zona euro se situó en el 3,9 % en el primer semestre de 2025, frente al 4,5 %
de media de 2024. Dada la caída de la inflación, los salarios reales aumentaron
un 1,7 % en el primer semestre de 2025 y, a mediados de 2025, el poder
adquisitivo de los salarios se había recuperado hasta los niveles de 2019 en el
conjunto de la zona euro. De cara al futuro, se prevé que el crecimiento
salarial negociado se modere gradualmente.
(10) La escasez de mano
de obra y de competencias, sumada a las presiones demográficas, sigue
planteando importantes retos para muchos sectores europeos y para la economía
en su conjunto. La dinámica del mercado laboral también se ve condicionada por
la transición en curso hacia una economía digital (en consonancia con el
Programa de Políticas de la Década Digital6) y descarbonizada, que está creando
nuevas oportunidades, al tiempo que deja obsoletos algunos empleos y
competencias. Preparar a los trabajadores para esta transición requiere
esfuerzos sostenidos de perfeccionamiento y reciclaje profesional, respaldados
por una mayor armonización entre las políticas del mercado laboral, la oferta
educativa y formativa, y las competencias demandadas. Además, mejorar la
adquisición de competencias básicas desde una edad temprana contribuye a sentar
las bases para el desarrollo de competencias. Abordar las grandes disparidades
regionales en materia de competencias y capital humano beneficiará a los
trabajadores y fortalecerá el mercado único. Un mayor enfoque en la educación y
la formación en STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), campos
donde existe escasez, también es esencial para mantener la competitividad, la
preparación y el liderazgo tecnológico. Reforzar los incentivos al trabajo,
desviando la carga fiscal del trabajo, incluso mediante reformas específicas de
los sistemas fiscales y de prestaciones, así como mejorando las condiciones
laborales en determinados sectores, impulsaría la participación y el empleo.
Facilitar la integración de los grupos subrepresentados (como las mujeres, los
trabajadores jóvenes y mayores, la población romaní y las personas con
discapacidad), que depende del contexto específico de cada país, fortalecería
aún más la oferta laboral y la inclusión. La participación y el desarrollo de
los jóvenes en la fuerza laboral son fundamentales para la prosperidad
sostenida de la Unión. Al mismo tiempo, reducir la pobreza y apoyar a los
hogares vulnerables mediante sistemas de protección social e inclusión
adecuados y sostenibles, que incluyan la mejora del acceso a los servicios de
atención y la mejora de la vivienda asequible y accesible, son clave para la
cohesión social. La creación y la transición de empleos de calidad, así como la
garantía de la participación efectiva de los interlocutores sociales en la
formulación de políticas y el fortalecimiento del diálogo social, siguen siendo
esenciales para mantener la competitividad y la resiliencia de la zona euro
ante el cambio estructural. Las iniciativas de la Unión de Capacidades y la
Hoja de Ruta para el Empleo de Calidad contribuirán a impulsar estos esfuerzos.
RECOMIENDA que los
Estados miembros de la zona del euro adopten medidas, tanto individual como
colectivamente en el marco del Eurogrupo, durante el período 2026-2027 para:
(4) Completar la
ejecución de los Planes de Recuperación y Resiliencia antes del 31 de agosto de
2026 y apoyar la financiación de la inversión en los años siguientes mediante
la coordinación de la financiación nacional y de la UE. Garantizar la absorción
de los fondos de la UE disponibles, aprovechando las oportunidades que ofrece
la revisión intermedia de la política de cohesión.
(5) Promover la mejora y
el reciclaje profesional de la mano de obra con vistas a aumentar la
productividad y la capacidad de innovación, y apoyar a los sectores
estratégicos. Reforzar las políticas de educación y formación para mejorar los
resultados educativos, con especial atención a las competencias básicas y
digitales, y garantizar una mejor adecuación entre la demanda y la oferta de
perfiles de competencias. Abordar los desajustes de competencias y las grandes
disparidades regionales en materia de competencias y capital humano. Promover
la calidad del empleo y seguir aumentando la participación en el mercado
laboral, incluyendo a los grupos infrarrepresentados. Adoptar medidas para
facilitar la movilidad transfronteriza en el Mercado Único y la gestión de la
migración legal de nacionales de terceros países en ocupaciones con escasez de
personal. Reforzar los incentivos al trabajo desviando la carga fiscal del
trabajo, incluso mediante reformas específicas de los sistemas tributarios y de
prestaciones. Adoptar medidas para combatir y reducir la pobreza salvaguardando
y reforzando sistemas adecuados y sostenibles de protección e inclusión social,
así como el acceso a una vivienda asequible, sostenible y de calidad.
Garantizar la participación efectiva de los interlocutores sociales en la
formulación de políticas y fortalecer el diálogo social.
(6) De conformidad con
las prácticas nacionales y respetando el papel de los interlocutores sociales y
del diálogo social13, reforzar las condiciones que favorezcan un crecimiento
salarial sostenible, especialmente para las personas con ingresos bajos y medios,
en consonancia con la evolución de la productividad, teniendo debidamente en
cuenta los riesgos de inflación y las divergencias de competitividad dentro de
la zona del euro.
6. Recomendación para unaRECOMENDACIÓN DEL CONSEJO sobre el capital humano en la Unión Europea
“... (3) ... el enfoque
integrado para la coordinación de políticas y la supervisión multilateral
reforzada en el marco del Semestre Europeo proporciona el marco para orientar
las reformas estructurales necesarias de los mercados laborales, los sistemas
de educación y formación, y las inversiones en el desarrollo del capital
humano, teniendo también en cuenta la equidad intergeneracional. Por lo tanto,
esta recomendación sobre capital humano está diseñada para complementar las
Directrices para las Políticas de Empleo de los Estados miembros. Identifica
áreas de interés común para la UE. Cuando sea pertinente en el contexto de cada
Estado miembro, estos ámbitos se analizarán posteriormente en los informes
nacionales y podrán abordarse en las recomendaciones específicas por país
emitidas en el marco del ciclo del Semestre Europeo. Estas preocupaciones
también tienen una importante dimensión territorial, con importantes
diferencias territoriales en toda Europa en cuanto a capacidades y dotación de
capital humano...”
(21) Una información
sobre competencias accesible, fácilmente comprensible, específica y actualizada
es esencial para unas políticas de educación y formación eficaces y con visión
de futuro. Sin embargo, la información sobre competencias en la UE sigue estando
fragmentada, lo que dificulta una toma de decisiones bien informada. A pesar
del uso de métodos de previsión de competencias en los Estados miembros,
persisten importantes desafíos, como la diversidad de taxonomías, la
complejidad de las fuentes y métodos de datos, y las limitaciones en cuanto a
la fiabilidad y granularidad de los datos, que pueden restringir la usabilidad
de la información. Las predicciones de la demanda futura de una ocupación
determinada tienden a diferir sustancialmente, lo que refleja diferentes
supuestos sobre el grado de automatización de tareas y el contexto económico y
demográfico más amplio. Comparar y combinar estas fuentes es necesario para
elaborar políticas mejor fundamentadas...”
RECOMIENDA que los
Estados miembros actúen en el período 2026-2027 para:
1. Abordar la escasez de
competencias en sectores estratégicos
• Orientar las acciones
para abordar la escasez de competencias, centrándose en las ocupaciones que
requieren competencias en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM),
incluidas las TIC y la IA, en sectores de importancia estratégica (tecnología
digital y limpia, economía circular y descarbonización industrial, salud y
biotecnología, agricultura y pesca-acuicultura, bioeconomía, industria de
defensa y espacio).
Fortalecer la formación
acelerada y a largo plazo de competencias con visión de futuro y relevantes
para el mercado laboral en áreas de importancia estratégica, fomentando la
colaboración entre proveedores de educación y formación, servicios públicos de empleo,
interlocutores sociales, empresas individuales y organismos públicos (locales).
• Reducir las barreras de acceso a las profesiones y garantizar un
reconocimiento más rápido de las cualificaciones en sectores estratégicos para
los nacionales de la UE y de terceros países.
2. Fortalecer las
competencias básicas para sentar bases sólidas para una mayor competitividad.
• Fortalecer la
adquisición de competencias numéricas, de lectoescritura, científicas,
digitales, ciudadanas y financieras desde la infancia y en todos los niveles
educativos, con especial atención a los grupos socioeconómicamente
desfavorecidos y a las personas con discapacidad, para alcanzar el objetivo de
que menos del 15 % de los jóvenes de 15 años presenten un rendimiento inferior
al esperado en las competencias básicas.
• Garantizar incentivos
suficientes para el atractivo de la profesión docente, especialmente en las
asignaturas STEM.
• Fortalecer las
competencias digitales de los estudiantes y de los estudiantes permanentes,
incluida la alfabetización en inteligencia artificial (IA), aplicar
herramientas de evaluación digitales para supervisar el progreso y formar al
profesorado en el aprendizaje asistido por ordenador. • Fomentar el uso eficaz
y responsable de la IA. Abordar el impacto del uso de dispositivos digitales en
el rendimiento académico y el bienestar mental y físico.
3. Fortalecer la
Educación y Formación Profesional (EFP) para la competitividad
• Impulsar la calidad y
el atractivo de la EFP y los aprendizajes, abordando, entre otras cosas, las
percepciones negativas, reforzando la inclusión de los grupos desfavorecidos y
combatiendo los estereotipos de género, especialmente en los programas STEM.
• Crear e implementar
estrategias para alcanzar los objetivos para 2030 de que al menos el 45 % del
alumnado inicial de EFP de nivel medio esté matriculado en áreas STEM, que al
menos uno de cada cinco estudiantes sea mujer y que al menos el 12 % del alumnado
de EFP participe en prácticas de aprendizaje en el extranjero.
• Promover una oferta
suficiente de profesorado y formadores de STEM e incentivar el aprendizaje en
el trabajo en colaboración con las empresas. 4. Mejorar los resultados de la
educación superior en STEM
• Aumentar la capacidad,
la pertinencia y el atractivo para los jóvenes de los programas STEM de
educación superior (incluidos los programas de formación profesional de nivel
superior), en los campos de las TIC y la IA, en zonas con importantes carencias
laborales y en áreas estratégicas.
• Promover la
alfabetización en IA y el pensamiento estratégico de los graduados, fomentar
enfoques transdisciplinarios y potenciar la internacionalización de los
programas STEM de nivel superior, en particular mediante el refuerzo de los
programas conjuntos de titulación transnacional en ingeniería y STEM.
5. Inversión en educación
y competencias
• Promover un gasto
público eficaz y eficiente en educación y competencias, acorde con los retos
identificados y los objetivos y metas acordados, incluso aprovechando los
fondos de la política de cohesión, incluido el Fondo Social Europeo Plus.
• Promover la inversión
privada en la mejora y el reciclaje profesional, así como el uso del marco
político de inversión social y competencias de InvestEU.
• Supervisar y evaluar
periódicamente las inversiones en educación y competencias a nivel nacional,
regional y local, utilizando metodologías de evaluación de impacto sólidas y
personalizadas. Cuando se considere útil, basarse en los Principios Rectores Voluntarios
aprobados por el Consejo31 para fundamentar la formulación de políticas basadas
en datos empíricos.
• Incrementar el uso de
datos administrativos para evaluar la eficacia y la eficiencia del gasto
público y privado en educación y formación.
6. Inteligencia de
competencias para gestionar las transiciones en el mercado laboral
• Desarrollar y aplicar
metodologías para el uso de macrodatos e inteligencia artificial, con el fin de
proporcionar una inteligencia de competencias mejor y más oportuna,
aprovechando y complementando las fuentes de inteligencia de competencias
cuantitativas y cualitativas existentes. • Integrar y aumentar aún más el uso
regular de la inteligencia de habilidades en el (re)diseño de estrategias
nacionales, regionales y locales de desarrollo económico y de habilidades, en
las áreas de orientación profesional, reorientación y transiciones laborales,
así como en el diseño y desarrollo de planes de estudio con visión de futuro.
7. Proyecto de Informe conjunto sobre elempleo y anexo
Los Estados
miembros deben tomar medidas para abordar los retos en materia de empleo,
competencias y política social identificados en este Informe Conjunto sobre el
Empleo. En particular, de acuerdo con las Directrices de Empleo:
·
•
Mejorar la formación continua y el reciclaje profesional de los adultos para
garantizar la competitividad, abordar la escasez de mano de obra y de
competencias, adaptarse a la evolución de la situación y las perspectivas del
mercado laboral, y promover transiciones ecológicas y digitales justas, en
consonancia con la Unión de las Capacidades. Esto incluye la integración del
uso de herramientas de inteligencia de competencias; el refuerzo de la oferta
de derechos individuales de formación, como las cuentas individuales de
aprendizaje; y el fomento del desarrollo, la aplicación y el reconocimiento de
microcredenciales de acuerdo con las circunstancias nacionales, en consonancia
con las recomendaciones del Consejo sobre las cuentas individuales de
aprendizaje y sobre un enfoque europeo de las microcredenciales. • Reforzar las
políticas activas del mercado laboral y la capacidad y la eficacia de los
servicios públicos de empleo, entre otras cosas invirtiendo en infraestructuras
y servicios digitales, una mejor orientación profesional permanente, servicios
de asesoramiento, inteligencia de competencias y formación del personal, con
vistas a aumentar la participación en el mercado laboral, en particular de los
grupos infrarrepresentados, apoyando la creación de empleo de calidad, la
movilidad y las transiciones.
·
•
Promover una movilidad justa dentro de la UE y considerar la posibilidad de
atraer y retener a trabajadores cualificados nacionales de terceros países.
Además, adoptar medidas para facilitar la migración legal de nacionales de
terceros países en ocupaciones con escasez de personal o en áreas de estudio en
sectores estratégicos, garantizando al mismo tiempo el respeto y la aplicación
de los derechos laborales y sociales, con el apoyo de una política de
integración eficaz y complementando el aprovechamiento de la oferta laboral y
las competencias de la Unión.
·
•
Garantizar la disponibilidad de programas de apoyo al mantenimiento del empleo,
como instrumento de emergencia, diseñados para preservar los empleos (y las
empresas) en caso de crisis, incluidas las reestructuraciones, y seguir
desarrollando el capital humano mediante la capacitación y el reciclaje
profesional asociados.
·
•
Proporcionar apoyo adecuado a los trabajadores y hogares más afectados por las
repercusiones económicas y sociales de la adaptación al cambio climático y las
nuevas tecnologías ecológicas y digitales, en particular a los trabajadores y
hogares vulnerables, incluyendo servicios de empleo y programas de empleo
eficaces, incentivos para la contratación y la transición; una seguridad de
ingresos adecuada con un enfoque de inclusión activa; la protección de los
derechos de los trabajadores frente a los riesgos relacionados con la IA, la
gestión algorítmica y el cambio climático; y la promoción del emprendimiento,
en consonancia con la Recomendación del Consejo sobre la garantía de una
transición justa hacia la neutralidad climática. • De conformidad con las leyes
y/o prácticas nacionales y respetando plenamente el papel y la autonomía de los
interlocutores sociales, promover una evolución salarial que favorezca la
convergencia social ascendente, teniendo en cuenta la evolución de la
productividad, la creación de empleo de calidad y la protección de la
competitividad.
·
•
Adaptar la normativa laboral y los sistemas fiscales y de prestaciones para
reducir la segmentación y las brechas de género en el mercado laboral, así como
para fomentar la creación de empleo de calidad, incluyendo una posible
reducción de la cuña fiscal, en particular para las personas con bajos
ingresos, sin obstaculizar la transición hacia empleos mejor remunerados, y una
transferencia de la tributación del trabajo a otras fuentes que favorezcan más
el empleo y el crecimiento inclusivo.
·
Garantizar
entornos de trabajo saludables, seguros y adaptados como dimensión clave de la
calidad del empleo.
·
•
Promover la negociación colectiva y el diálogo social, en consonancia con la
Recomendación del Consejo sobre el fortalecimiento del diálogo social y el
Pacto para el Diálogo Social Europeo, junto con la participación oportuna y
significativa de los interlocutores sociales en la formulación de políticas
pertinentes a nivel nacional y de la UE, también con vistas a mejorar la
calidad del empleo, incluyendo la aplicación de los planes de recuperación y
resiliencia de los Estados miembros y en el contexto del Semestre Europeo.
·
Garantizar
una protección social adecuada y sostenible para todos, en consonancia con la
Recomendación del Consejo sobre el acceso a la protección social; mejorar la
protección de quienes no están suficientemente cubiertos, como los trabajadores
en formas de empleo atípicas, incluido el trabajo en plataformas digitales, y
los trabajadores por cuenta propia, también como dimensión clave de la calidad
del empleo;
·
De
manera más general, mejorar la adecuación de las prestaciones, la
transferibilidad de los derechos y el acceso a servicios de calidad,
salvaguardando al mismo tiempo la sostenibilidad de las finanzas públicas; y
apoyar eficazmente la integración laboral de quienes pueden trabajar. • Mejorar
las perspectivas laborales de los jóvenes, incluyendo una formación profesional
inclusiva y de calidad, así como la educación superior; el apoyo específico de
los servicios de empleo (que incluye mentoría, orientación y asesoramiento); y
programas de aprendizaje y prácticas de calidad, en consonancia con la Garantía
Juvenil reforzada y la Alianza Europea para la Formación de Aprendices.
·
•
Adoptar medidas integrales para mejorar las competencias básicas y, en general,
el desarrollo de las competencias clave (incluidas las transversales) del
alumnado, y abordar los retos estructurales relacionados con el rendimiento y
la equidad de los sistemas de educación y formación, incluyendo enfoques
eficaces de enseñanza, aprendizaje y evaluación. Apoyar la elaboración de
planes de mejora de las competencias básicas en los centros educativos, con
especial atención a los programas de tutoría y mentoría, el apoyo personalizado
y el desarrollo profesional continuo del profesorado. Promover la excelencia en
las competencias básicas mediante una enseñanza y un aprendizaje diferenciados.
·
•
Impulsar la excelencia y mejorar la pertinencia de la formación profesional y
la educación superior para el mercado laboral mediante una mayor cooperación
con la industria, vínculos con los sistemas de inteligencia de competencias y
un mayor uso de las microcredenciales. Mejorar los procedimientos de
reconocimiento mutuo de cualificaciones para abordar la escasez y la
inadecuación de las competencias. Mejorar el acceso a la educación superior
para los graduados de FP y los grupos subrepresentados.
·
•
Aumentar el número de graduados en disciplinas STEM, en particular en los
campos de las TIC (incluida la IA), en zonas con importantes déficits laborales
y en áreas estratégicas; reducir las brechas de género; y reforzar la
cooperación con empresas, proveedores de FP y universidades para convertirse en
actores del cambio en las transiciones ecológica y digital. Mejorar la
formación del profesorado en materias STEM para abordar la escasez de
profesionales.
·
•
Impulsar las competencias digitales de alumnos y adultos de todas las edades,
incluyendo la alfabetización mediática y digital (e IA); fomentar el
pensamiento crítico y aumentar la reserva de talento digital en el mercado
laboral mediante el desarrollo de ecosistemas de educación y formación
digitales respaldados por factores clave, como la conectividad de alta
velocidad para escuelas, el equipamiento y la formación del profesorado; y
apoyar a las instituciones con conocimientos técnicos sobre digitalización, con
especial atención a la inclusión y a la reducción de la brecha digital. También
debe considerarse la posibilidad de impulsar los conocimientos y las
competencias en materia de alfabetización financiera de alumnos y adultos de
todas las edades.
·
•
Fortalecer la formación inicial y continua del profesorado, centrándose en la
enseñanza de competencias básicas, en colaboración con los proveedores de
formación del profesorado. Reducir la escasez de docentes y aumentar el
atractivo de la profesión docente mejorando las condiciones laborales,
ofreciendo trayectorias profesionales atractivas, asesorando a docentes
noveles, atrayendo a docentes con experiencia en centros educativos
desfavorecidos mediante incentivos y apoyo, y facilitando el acceso lateral a
la profesión.
·
•
Garantizar la no discriminación, promover la igualdad de género, mejorar la
integración de la igualdad y fortalecer la participación en el mercado laboral
de las mujeres y los grupos desfavorecidos, fomentando la igualdad de
oportunidades y la progresión profesional, garantizando la igualdad de
remuneración por un mismo trabajo o un trabajo de igual valor, la transparencia
en las estructuras salariales y promoviendo la conciliación de la vida laboral,
familiar y privada, incluyendo el acceso a cuidados asequibles y de alta
calidad (educación y atención a la primera infancia y cuidados de larga
duración), permisos familiares y modalidades de trabajo flexibles para padres y
otros cuidadores informales, en consonancia con la Estrategia Europea de
Atención, así como garantizando la accesibilidad en el lugar de trabajo.
·
Proporcionar
a todos los niños en riesgo de pobreza o exclusión social acceso gratuito y
efectivo a la atención sanitaria, la educación y el cuidado de la primera
infancia, y la educación, la formación y las actividades escolares; así como
acceso efectivo a una nutrición saludable y una vivienda adecuada, de
conformidad con la Garantía Infantil Europea y los planes de acción nacionales
relacionados.
·
•
Fomentar la igualdad de oportunidades para los niños con el fin de abordar los
altos niveles de pobreza infantil y optimizar el uso de los recursos nacionales
y de la UE. Acelerar la aplicación de la Garantía Infantil Europea, entre otras
cosas, proporcionando una educación y un cuidado de la primera infancia
asequibles y de alta calidad y abordando el abandono escolar prematuro. Apoyar
el acceso a una educación de calidad para niños y jóvenes de grupos
desfavorecidos y zonas remotas, mejorar sus resultados de aprendizaje y
promover la formación en todos los niveles de cualificación.
·
•
Proporcionar y, cuando sea necesario, reforzar los sistemas de renta mínima que
garanticen un apoyo adecuado y apliquen un enfoque de inclusión activa, de
conformidad con la Recomendación del Consejo sobre una renta mínima adecuada
que garantice la inclusión activa y la integración en el mercado laboral de
quienes pueden trabajar; y fomentar el acceso a servicios esenciales y de
apoyo, incluida la energía, especialmente para los hogares con bajos ingresos y
vulnerables. • Evaluar el impacto distributivo de las reformas e inversiones en
la renta de los distintos grupos de la población, de acuerdo con la
Comunicación sobre una mejor evaluación del impacto distributivo de las
políticas de los Estados miembros.
·
•
Apoyar una oferta de vivienda suficiente para satisfacer la demanda y el acceso
a vivienda asequible, vivienda social o asistencia adecuada para la vivienda,
cuando proceda; prevenir y combatir el sinhogarismo como la forma más extrema
de pobreza y abordar la exclusión social mediante enfoques estratégicos
integrados, centrados en la persona y centrados en la vivienda; promover la
renovación de edificios residenciales y viviendas sociales.
·
•
Invertir en la capacidad del sistema sanitario, incluyendo la prevención y los
servicios de atención primaria, así como en la capacidad de salud pública, la
coordinación de la atención, el personal sanitario y el uso de la sanidad
electrónica y la inteligencia artificial; reducir los pagos directos cuando
proceda; mejorar la cobertura sanitaria; y promover mejores condiciones
laborales, así como la formación y el reciclaje profesional del personal
sanitario.
·
•
Reforzar la prestación de servicios de atención de larga duración de alta
calidad, asequibles y sostenibles, de acuerdo con la Recomendación del Consejo
sobre el acceso a una atención de larga duración de alta calidad y asequible. •
Garantizar sistemas de pensiones inclusivos y sostenibles, incluyendo el
desarrollo de pensiones complementarias, que proporcionen ingresos en la vejez
y equidad intergeneracional en el contexto del envejecimiento demográfico.
·
La
financiación de la UE, en particular a través del FSE+, el MRR, el FEDER, el
FTJ, Erasmus+, el IAT y el Fondo Social para el Clima, para inversiones y
reformas subvencionables, apoya a los Estados miembros para que intensifiquen
sus acciones políticas en estos ámbitos”.
Buena lectura.
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