sábado, 20 de junio de 2009

La perspectiva mundial del empleo y los retos del mercado de trabajo europeo (2006-2009).

Reproduzco en esta entrada del blog la presentación de mi ponencia el jueves 18 de junio en el XIX foro autonómico de empleo celebrado esta semana y que ha tratado cómo responden las políticas de empleo en los países desarrollados a la crisis económica y social que nos impacta desde 2008. En mi intervención analicé los documentos más importantes elaborados por la Organización Internacional del Trabajo desde 2006, así como también presté atención a las conclusiones adoptadas en las reuniones de los Ministros de Trabajo del G8 en los dos últimos años.

Sólo quiero añadir ahora que el examen de los textos relativos al Pacto Mundial para el Empleo propuesto por la OIT tienen a mi parecer especial interés, dado que la Conferencia Internacional del Trabajo aprobó ayer dicho Pacto “con el objetivo de orientar políticas nacionales e internacionales destinadas a estimular la recuperación económica, a generar empleos, y a proteger a los trabajadores y sus familias, en un escenario de crisis que genera aumento del desempleo, pobreza y desigualdad, y provoca el colapso de numerosas empresas”. En la nota de prensa oficial se expone que “El Pacto Mundial para el Empleo constituye la respuesta más urgente y amplia que se ha adoptado en los 90 años de la OIT para enfrentar una crisis económica. El Pacto pide a gobiernos y a organizaciones de trabajadores y empleadores, que trabajen unidos para enfrentar la crisis mundial del empleo con políticas que estén alineadas con el Programa del Trabajo Decente de la OIT”.

I. Cambios en el mundo del trabajo (OIT, 2006).

1. El trabajo se está transformando, cambia y se globaliza. “Hoy, más que nunca antes, el ritmo y magnitud de los cambios que se producen en una parte del planeta tienen repercusiones para las mujeres y hombres de otros países”.

¿Cuáles son los motores del cambio?

A) El imperativo del desarrollo. Necesidad de reducir la pobreza y desigualdad entre países y en el seno de cada uno de ellos.

B) Cambio tecnológico. Amplia difusión de las tecnologías de la comunicación y la información.

C) Intensificación de la competencia a escala mundial (liberalización comercial y financiera; reducción de los costes de transporte y de comunicación).

D) Mayor reconocimiento del papel de los mercados y disminución de la acción estatal, pero también mayor presión democrática a los poderes públicos para que garanticen mejoras de las condiciones de vida y de trabajo de la ciudadanía.

-- Brecha entre países: en 2004 el ingreso medio anual por habitante en América del Norte, Europa Occidental y Japón superó los 25.000 dólares, mientras que en 61 países y territorios de bajos ingresos el promedio fue igual o inferior a 765 dólares.

-- Tres condiciones para el impacto positivo de las TIC en el ámbito laboral:

a) El aumento potencial de bienes y servicios que implican debe equilibrarse con un crecimiento suficiente de la demanda global.

b) Deben utilizarse con eficacia. Proceso de aprendizaje colectivo y cambios organizativos.

c) Consolidación de la colaboración en redes y políticas adecuadas de infraestructuras que impidan la exclusión “tanto de países como de comunidades de ingresos bajos”.

-- Desde 1990 la fuerza de trabajo a disposición de la economía mundial de mercado se ha duplicado con la incorporación de 1470 millones de personas económicamente activas (países de la ex Unión Soviética, China e India)

-- La sociedad actual es un reloj de arena con grandes extremos superior e inferior y una parte central cada vez más reducida. Ello plantea “desafíos cada vez mayores para los sistemas de protección social y la gobernanza en el mundo del trabajo”.

-- Transformación de la división internacional del trabajo. Interdependencia cada vez mayor de las economías.

La contribución de las exportaciones e importaciones al PIB mundial pasó del 24 % en 1960 al 48 % en el año 2002”.

2. Tendencias en el mercado de trabajo mundial.

A) El 84 % de las personas trabajadoras viven en países en desarrollo de Asia y el Pacífico, África, América Latina y el Caribe, y en países de la Comunidad de Estados Independientes y de Europa Sudoriental.

El 16 % restante vive en la UE y en otros países de Europa Occidental, América del Norte, Japón, Australia y Nueva Zelanda.

China e India: 26 y 14,8 % del empleo mundial.

Previsión 2015: el 60 % de los trabajadores del mundo serán originarios de Asia.

B) Peso de la industria en el empleo mundial: 21 % en 2005. Reducción en los países desarrollados y crecimiento en los países en desarrollo.

Sector servicios: incremento del 34,4 % de 1995 al 39 % en el 2005 (71,4 % en los países desarrollados).

Agricultura: descenso del 58 % de 1960 al 40 % en 2005. Entre 1995 y 2005 la población ocupada en el sector agrícola disminuyó en 3 puntos porcentuales y en cerca de 90 millones de personas.

C) 1.400 millones de trabajadores pobres (working poors), que viven por debajo del umbral de pobreza de 2 dólares diarios de Estados Unidos.

Dato positivo: Se ha bajado desde el 57 % hasta el 49 % de la fuerza laboral mundial entre 1994 y 2004.

II. Informe sobre la situación social en el mundo (ONU, 2007).

“El mundo del trabajo es objeto de una profunda transformación. Los desplazamientos sectoriales están haciendo que las antiguas imágenes del empleo y el trabajo a jornada completa y de ocupación única ya no resultan apropiadas como guías para el futuro.

Son precisamente el sentido de inseguridad que acompaña a las diferentes formas de trabajo no estructurado y la falta de seguridad en el empleo los que plantean importantes retos para el siglo XXI”.


III. Tendencias mundiales del empleo (OIT, 2008).

1. El proceso de globalización y de rápido cambio tecnológico sigue en curso y continúa teniendo efectos en los mercados de trabajo de todo el mundo. Nuevos retos y nuevas oportunidades. Mayor grado de integración de las regiones del planeta.

2. Importante déficit de trabajo decente. 5 de cada 10 trabajadores tienen un empleo vulnerable. 4 de cada 10 de estos trabajadores y sus familias viven en la pobreza aunque tengan una actividad laboral retribuida.

3. Por primera vez, en 2006, la participación del sector de los servicios en el empleo mundial total superó a la agricultura.

2008: Servicios: 42,7 % de los puestos de trabajo a escala mundial; agricultura, 34,9; industria, 22,4 %.

4. Nuevo indicador de la OIT, el “empleo vulnerable”, que es la suma de los trabajadores por cuenta propia y de los trabajadores familiares no remunerados respecto del empleo total (en 2007, 5 de cada 10 trabajadores). Proceso de “informalización” de los mercados de trabajo.

IV. Reunión de los Ministros de Trabajo del G8 (mayo de 2008).

Cuestiones a debate:

1. Equilibrio entre vida profesional y familiar; envejecimiento de la población.

2. Políticas de mercado de trabajo y categorías y regiones más vulnerables.

3. Desafíos planteados a los trabajadores por el desarrollo sostenible y el cambio climático.

-- Cómo combinar el incremento de la expectativa de vida con una mayor participación y presencia en el mercado del trabajo.
a) Potenciación del trabajo a tiempo parcial, horarios flexibles de trabajo, desarrollo del teletrabajo.

b) Condiciones de seguridad y salud adecuadas.

c) Formación a lo largo de toda la vida y adaptación de las carreras profesionales a las distintas fases de la vida laboral de las personas.

d) Evitación, y corrección en su caso, de cualquier discriminación por razón de género.

-- ¿Cuál debe ser la contribución de las políticas de empleo y de mercado de trabajo para abordar la situación de las áreas y de los colectivos de trabajadores vulnerables?

a) Políticas activas de empleo que potencien la participación laboral. Especial atención a las políticas locales de empleo y a la implicación de los agentes sociales.

b) Servicios de empleo eficaces.

c) Protección social adecuada ante situaciones de desempleo.

d) Políticas formativas a lo largo de toda la vida.

-- Contribución del G8 al reto de la sostenibilidad global.

a) Estudio de cómo impactan los cambios medioambientales en el empleo.

b) Transición o recolocación de trabajadores desplazados de sectores industriales a nuevos empleos en otros sectores.

c) Potenciación de entornos de trabajo que respeten y se ajusten a las condiciones medioambientales adecuadas.

d) Formación de los trabajadores en habilidades, aptitudes y conocimientos necesarios para adaptarse a una economía más medioambiental.

Previsión (OIT) de profundos cambios en los mercados de trabajo, con pérdidas considerables de empleo en algunos sectores y su compensación por un aumento más importante en otros.

Las políticas de empleo se enfrentan a nuevos retos, tanto a escala internacional como estatal, y se ven afectadas además por problemas de índole económica (ej.: incremento del precio de los productos de alimentación) que afectan en especial a la población de los países desarrollados y que requieren de una actuación coordinada por parte de todas las instituciones públicas y agentes sociales implicados.

V. Empleos verdes: Hacia el trabajo decente en un mundo sostenible y con bajas emisiones de carbono (OIT, 2008).

La tesis fundamental del documento es que las políticas de trabajo y de empleo pueden contribuir a facilitar la transición hacia un crecimiento más sostenible potenciando la creación de “empleos verdes”, haciendo más ecológicos los empleos existentes y facilitando la supresión gradual y progresiva de los empleos no sostenibles.

Un estudio realizado por encargo de la OIT sobre el efectos de estos cambios en los países industrializados demuestra que el tránsito hacia una economía sobria en carbono debería implicar un aumento neto en término de empleos creados, pero que ello sería consecuencia del “resultado de profundas mutaciones de los mercados de trabajo, existiendo pérdidas considerables de empleo en algunos sectores, compensadas por un aumento más importante en otros”.

Desde una perspectiva técnica restrictiva, se afirma que la mayor parte de los empleos verdes que ya existen o que existirán en el futuro inmediato se concentran en sectores directamente vinculados a la utilización de la energía o a la producción de materias primas, con cita de “la mejora de la rentabilidad energética, particularmente en el sector de la construcción (renovación), de la industria y de los transportes; las energías renovables; la movilidad: los transportes públicos; el reciclaje y la utilización; la utilización sostenible de los recursos naturales como la agricultura, bosques y explotaciones de zonas pesqueras; servicios medioambientales”.

Si se utiliza una definición más amplia, la OIT argumenta que dentro de los empleos verdes se podría incluir a todos los nuevos empleos en un sector “cuya huella ecológica es inferior a la media, que contribuye a la mejora de los resultados globales, e incluso si sólo es de una manera marginal”.

Si bien el número de empleos contabilizados, o con previsión de creación en el próximo futuro, no es cuantitativamente muy relevante, ya que se calcula un 3 % de la mano de obra mundial, es decir 100 millones de empleo, la OIT destaca el papel precursor y de impulso que tienen estos empleos en el nuevo mercado de trabajo por su impacto sobre otros sectores y por la generación de empleo indirecto que conllevan.


VI. Declaración sobre la justicia social por una globalización equitativa (OIT, junio de 2008).

El impacto de la globalización en el mundo del trabajo.
- Difusión de nuevas tecnologías.
- Flujo de ideas.
- Intercambio de bienes y servicios.
- Incremento de los flujos de capital y financieros.
- Internacionalización del mundo de los negocios.
- Diálogo social a escala transnacional.
- Circulación de personas, especialmente de trabajadores y trabajadoras.

El empleo pleno y productivo y el trabajo decente se sitúan como elementos centrales de las políticas económicas y sociales estatales.

A) Promoción del empleo y creación de un entorno institucional y económico sostenible.

B) Adopción y ampliación de medidas de protección social que sean sostenibles y que estén adaptadas a las circunstancias nacionales.

C) Promoción del diálogo social y del tripartismo.

D) Respeto, promoción y aplicación de los principios y derechos fundamentales en el trabajo.

VII. Informe mundial sobre salarios 2008-2009 (OIT, 2008).

Entre 1995 y 2007, en un 70 % de los países de los que se disponen datos se observa “una tendencia descendente en la proporción del PIB distribuido a los salarios, en comparación con los beneficios de las empresas y otras formas de ingresos”.

En 2/3 de los países ha aumentado en dicho período la desigualdad entre salarios más elevados y más bajos.

Escasos avances en la corrección de diferencias salariales por razón de género. Salario femenino entre el 70 -90 % del masculino, “pero no es extraño encontrar coeficientes mucho más bajos en otros lugares del mundo, sobre todo en Asia”.

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