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domingo, 15 de febrero de 2026

La dimensión social de la UE. Notas y reflexiones a partir de la intervención de Enrico Letta en TecnoCampus el 9 de febrero, con especial mención a la economía social

 

1. El lunes 9 de febrero tuve la oportunidad de asistir al acto de presentación de Mataró como capital española de la economía social durante 2026, que se celebró en el TecnoCampus de Mataró-Maresme. En su página web   hay una amplia información del acto, que reproduzco a continuación.  

“Mataró ha dado hoy al pistoletazo de salida a los actos como Capital Española de la Economía Social 2026. La ciudad toma el relevo de Murcia en el 2025, y antes ostentaron la capitalidad Valencia, San Sebastián, Santiago de Compostela y Teruel. Es la primera ciudad catalana que cuenta con este título y la primera también en obtenerlo sin ser capital de provincia.

La capitalidad, cuyo lema es “Reducir desigualdades, crear futuro”, se ha inaugurado con un acto en el TecnoCampus que ha contado con la presencia de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; la consejera de Economía y Finanzas de la Generalitat, Alícia Romero; y el alcalde de Mataró, David Bote. Los tres han compartido mesa redonda con Ana María Martínez, presidenta delegada del Área de Desarrollo Económico y Turismo de la Diputación de Barcelona; y el presidente de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social, Juan Antonio Pedreño. El concejal de Promoción Económica y Economía Social, Sergi Morales, fue el encargado de dar la bienvenida al acto.

En el transcurso del acto, se ha presentado el Centro de Análisis y Desarrollo de la Economía Social de Cataluña (CADESC) por parte de Eloi Serrano, director del CADESC y de la Cátedra de Economía Social del TecnoCampus, y de Juanjo Llopis, director general de Caja de Ingenieros y presidente del CADESC. El acto lo ha cerrado el ex primer ministro de Italia y actual decano de la IE School of Politics, Economics and Global Affairs y presidente del Instituto Delors, Enrico Letta, con la conferencia "Principales retos de Europa como oportunidad para la Economía Social".  

Los actos continuaron por la tarde, con la primera reunión de la Red de Jóvenes para la Economía Social, con la presencia de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz; la ministra de Trabajo y Economía y la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, además de distintas organizaciones de juventud y economía social. La designación como Capital Española de la Economía Social posiciona a la ciudad como el nodo de referencia estatal en el desarrollo del modelo económico, social y cooperativo.

Mataró será a lo largo del año punto de encuentro de debates y proyectos ante los retos de España y Cataluña, y visibilizará la economía social como alternativa económica real que genera empleo de calidad. Uno de los actos destacados del año será el Congreso Catalán del Trabajo, que se celebrará a finales de año, además de la Jornada institucional para la creación de red de municipios, Jornada académica de la Red de Universidades, la Jornada Mujeres emprendedoras en economía social y el Día internacional de las cooperativas, entre otros.

Pueden seguirse todas las intervenciones en este enlace  

En la página web del Observatorio Español de la Economía Social y del trabajo autónomo, de CIRIEC España, hay también una detallada información del acto, con amplia mención a la conferencia del profesor Enrico Letta en estos términos 

“El ex ministro de Italia y actual decano de la IE School of Politics, Economics and Global Affairs y presidente del Instituto Delors, Enrico Letta, ofreció la conferencia principal de la ceremonia de apertura, titulada «Principales retos de Europa como oportunidad para la Economía Social». En su conferencia, subrayó que Europa enfrenta hoy un doble desafío: recuperar competitividad y, al mismo tiempo, preservar la cohesión social. “Una sólida dimensión social es una condición para un mercado único resiliente y competitivo. No se trata solo de redistribución, sino de garantizar la confianza, la resiliencia y la competitividad a largo plazo, para ello, preservar y consolidar la Economía Social es fundamental, ya que el mercado único se construyó sobre la base de mercados abiertos combinados con instituciones sociales sólidas y mecanismos de protección colectiva”.

Letta concluyó que reforzar la dimensión social del mercado único y garantizar que las formas empresariales diversas puedan operar plenamente no solo asegura la competitividad económica, sino también la legitimidad y los valores sociales que sustentan el proyecto europeo”.

2. En su exposición, el profesor Letta expuso, actualizado, parte del contenido de su informe  Much more than a market – Speed, Security, Solidarity. Empowering the Single Market to deliver a sustainable future and prosperity for all EU Citizens ( Mucho más que un mercado: rapidez, seguridad y solidaridad. Potenciar el mercado único para garantizar un futuro sostenible y la prosperidad de todos los ciudadanos de la UE), presentado en abril de 2024 y elaborado a instancia del Consejo UE y de la Comisión Europea, que tenía este sumario:

“El Mercado Único nació en un mundo más pequeño  -El nuevo Mercado Único para un mundo más grande -Un esfuerzo colectivo para un nuevo Mercado Único: 400 reuniones, 65 ciudades europeas. -El Mercado Único somos todos: cada uno debe desempeñar su papel -Una quinta libertad para un nuevo Mercado Único -Un Mercado Único para jugar a lo grande -Un Mercado Único que apoye la creación de empleo y facilite los negocios -La transición justa, verde y digital como catalizador de un nuevo Mercado Único: hacia una «Unión del Ahorro y la Inversión» -Ampliación: ventajas y responsabilidades -Promover la paz y defender el Estado de Derecho: Un Mercado Común para la industria de seguridad y defensa -Libertad para circular y libertad para permanecer: un nuevo mercado único para todos los ciudadanos europeos”.

En la parte final del Informe, el profesor Letta manifestaba que

“Es hora de crear una nueva brújula que guíe al mercado único en este complejo escenario internacional. Las poderosas fuerzas del cambio —que abarcan la demografía, la tecnología, la economía y las relaciones internacionales— exigen respuestas políticas innovadoras y eficaces. Dadas las crisis y los conflictos actuales, es urgente actuar, sobre todo porque la ventana de oportunidad para intervenir y relanzar la economía europea corre el riesgo de cerrarse en un futuro próximo.

El presente informe, que contiene recomendaciones políticas para el futuro del mercado único, tiene por objeto inspirar un auténtico llamamiento a la acción entre la opinión pública europea. Para lograr el máximo impacto, debe aplicarse a nivel de las instituciones de la UE, los Estados miembros, los interlocutores sociales y los ciudadanos.

Las conclusiones del presente informe tienen por objeto aclarar la urgencia y la importancia de las recomendaciones propuestas, al tiempo que se hace hincapié en la necesidad de un amplio compromiso y de acciones concretas...”

3. Solo tres días después de su conferencia en TecnoCampus, Enrico Letta se reunía, y también Mario Dragui, con las y los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 Estados miembros de la UE en una “una sesión de reflexión informal” celebrada en el castillo de Alden Biesen, en la región belga de Limburg (Bélgica), “para debatir sobre la manera de profundizar el mercado único, reducir las dependencias económicas e impulsar la competitividad”.

En la carta deinvitación  , del Presidente António Costa a las y los miembros del Consejo, explicaba que

“Me gustaría que nuestro debate se estructurara en torno a dos dimensiones principales.

En primer lugar, el contexto geoeconómico. ¿Cómo debería posicionarse la Unión Europea en un mundo en el que la competencia económica y los desequilibrios comerciales son cada vez mayores, y no siempre justos? ¿Cuál es la mejor manera de responder a la coacción económica y reducir las dependencias económicas, en particular en ámbitos como las materias primas fundamentales y la tecnología? ¿Qué oportunidades brinda este difícil entorno para reforzar la autonomía estratégica de Europa?

En segundo lugar, nuestra estrategia y nuestras políticas internas. ¿Cuáles deberían ser nuestras principales prioridades con vistas a profundizar y completar el mercado único? ¿Cómo pueden nuestras empresas alcanzar la escala adecuada dentro del mercado único para impulsar la inversión y la innovación en sectores clave? ¿Cómo podemos proporcionar a las empresas un entorno normativo más favorable y cómo puede contribuir a este objetivo un 28.º régimen para el establecimiento y el funcionamiento de las empresas? ¿Cuál es la mejor manera de aumentar nuestra resiliencia frente a las dependencias económicas y proteger a nuestras empresas de la competencia desleal?

He invitado a Mario Draghi y a Enrico Letta a que participen en la sesión para presentarnos su visión sobre la competitividad europea y cómo esta ha evolucionado desde la publicación de sus innovadores informes...”

En la rueda de prensa posterior a la reunión (vídeo disponible aquí  ) António Costa resumió el debate, y reproduzco algunos fragmentos de su intervención:

“Los dirigentes han mantenido hoy una reflexión estratégica sobre la competitividad europea y sobre cómo construir una economía más competitiva y más resiliente que impulse nuestra prosperidad, cree puestos de trabajo de calidad y garantice unos precios asequibles.

El intercambio que hemos mantenido hoy en Alden Biesen nos ha inyectado nueva energía y ha puesto de manifiesto una sensación común de urgencia en torno a este objetivo. Y, lo que es más importante, hoy hemos sentado las bases para acordar acciones concretas en el Consejo Europeo de marzo.

En primer lugar, estamos unánimemente de acuerdo en seguir impulsando nuestro ambicioso programa de simplificación, tal y como expuso Úrsula en su reciente carta a los dirigentes.

En segundo lugar, los dirigentes aceptan el desafío de Enrico Letta de pasar de un mercado único incompleto a «un solo mercado para una sola Europa». Esto es urgente y debe acometerse en 2026 y 2027.  

También estamos todos de acuerdo en la importancia de avanzar rápidamente este año con el 28.º régimen, para que nuestras empresas puedan operar sin obstáculos en los 27 Estados miembros con un único y sencillo conjunto de normas corporativas.

... Permítanme concluir recordando los objetivos que perseguimos con todos nuestros esfuerzos:

el crecimiento económico,

la innovación industrial,

empleo de calidad y

precios asequibles.

Ahora transformaremos los resultados del debate de hoy en compromisos y plazos concretos en el Consejo Europeo de marzo. Y después, nos centraremos en los resultados.

Y que quede claro: en 2026, Europa dará resultados. El año pasado lo hicimos con la defensa, este año lo haremos con la competitividad” (la negrita es mía) .

4. No estoy precisamente seguro que todas las propuestas con las que trabaja la Comisión en estos momentos sean del agrado de la Confederación Europea de Sindicatos, y lo prueba a mi parecer el amplio comunicado difundido con ocasión de la reunión informal citada. En su escrito “Carta abierta de la CES. La competitividad de Europa debe basarse en empleos de calidad en todas las regiones y todos los sectores  manifestaba que

“A la luz de las crecientes tensiones geopolíticas y económicas, la reunión informal de jefes de Estado y de Gobierno del 12 de febrero constituye un momento esencial para que las instituciones de la UE respondan con claridad, unidad y determinación y presenten una visión y un plan para el progreso económico y social.

El movimiento sindical europeo insta al Consejo Europeo a garantizar que los empleos de calidad y la negociación colectiva, así como los servicios públicos y las infraestructuras de calidad, se reconozcan como pilares fundamentales de los planes de competitividad europeos. Les pedimos que se comprometan a adoptar medidas y realizar inversiones de la magnitud necesaria para defender y desarrollar la producción económica y la innovación en Europa, garantizar la seguridad energética, apoyar los servicios públicos, garantizar transiciones justas y salvaguardar y crear empleos de calidad en todos los sectores y en todas las regiones.  

Esperamos que los líderes europeos impulsen la economía europea con un plan de inversión masivo (especialmente a la luz del fin del NGEU) y detengan la agenda de desregulación que está socavando los derechos laborales y las normas sociales y medioambientales. La competitividad no debe ser un fin en sí misma. Los planes para reforzar la competitividad europea deben orientarse hacia la defensa y la creación de puestos de trabajo de calidad en todos los sectores y regiones, garantizando salarios más altos y mejorando el nivel de vida, reforzando el diálogo social y la negociación colectiva, así como la democracia en el trabajo, y garantizando pensiones adecuadas que proporcionen un nivel de vida digno. Deben garantizar una fuerte cohesión social y territorial, una competencia leal basada en la calidad y la innovación y la igualdad de trato, y prestar servicios públicos de alta calidad, al tiempo que se garantiza la resiliencia ecológica..”.

5. He encontrado tres referencias concretas al profesor, y antes dirigente político, Enrico Letta, en mi blog. La primera, ya lejana en el tiempo, datada de 1 de noviembre de 2013, si bien la lectura del texto tiene muchos puntos de conexión con los debates actuales en la UE, se titulaba “La dimensión social de la Unión debe ser algo más que un buen número de indicadores. Sobre la Comunicación de la Comisión Europea de 2 de octubre de 2013  , en la que exponía que

“Recuérdese que las elecciones europeas están a la vuelta de la esquina, el 3 de mayo del próximo año, y el auge de las fuerzas políticas populistas es ciertamente preocupante, y de ello se dan cuenta (otra cosa es si toman las medidas adecuadas para revertir la situación) algunos dirigentes políticos; si como muestra vale un botón, vale la pena leer la entrevista que hoy publican varios diarios europeos, entre ellos El País, al primer ministro italiano Enrico Letta, en la que afirma que “Es urgente una gran batalla europeísta, la Europa de los pueblos contra la Europa de los populismos: esto es lo que está en juego en los próximos seis meses”. Por ello, no es de extrañar la decepción de los sindicatos europeos después de la reunión del Consejo de la pasada semana, y las duras declaraciones de la Secretaria General de la Confederación Europea de Sindicatos, Bernadette Ségol: “Están tratando de convencernos de que lo negro es blanco, pero no nos engañarán. La dimensión social se reduce a un marcador, a información estadística; no hay medidas para el crecimiento sostenible y el empleo digno; no hay iniciativas para una mayor justicia social. Sin embargo, podemos esperar medidas para la agenda desreguladora de la UE. Hoy en día, los trabajadores se sienten enfadados y profundamente decepcionados”.

La segunda y la tercera, ya con mención a su Informe “Mucho más que un mercado”, se encuentran en la entrada “UE. Declaración interinstitucional sobre el futuro del Pilar Europeo de Derechos Sociales suscrita el 16 de abril de 2024.  , y “Las propuestas de la Comisión Europea para el desarrollo del “Informe Dragui”, con especial mención a las de contenido laboral, y las dudas que se plantean. Notas a la Comunicación de 29 de enero de 2025   , en las que reproduje el fragmento del informe dedicado a la política social:

“En el corazón del modelo social europeo, lanzado por Jacques Delors con el diálogo Val Duchesse en 1985, estaba el compromiso con un diálogo social sólido. En los últimos años, la esencia de estos diálogos ha disminuido y algunos ven el diálogo social, los sindicatos y las organizaciones de empleadores como reliquias del pasado. Por el contrario, la necesidad de mecanismos de coordinación y negociación entre empleadores y trabajadores debe aumentar si queremos ser eficaces en el apoyo a las empresas y la provisión de empleos de calidad. El diálogo social y la negociación colectiva siguen siendo herramientas únicas para que los gobiernos y los interlocutores sociales encuentren soluciones justas y personalizadas. Además, es esencial reconocer el papel de los interlocutores sociales a la hora de afrontar los desafíos actuales, como el cambio climático y la digitalización, en el contexto de la revitalización del mercado interior de la UE. Además, la promoción de condiciones laborales justas y equitativas en el contexto de patrones laborales cambiantes es esencial para garantizar que las transiciones sean ampliamente compartidas y aceptadas. El compromiso renovado de fortalecer el diálogo social a nivel de la UE, plasmado en el relanzamiento de la Cumbre de Val Duchesse encabezada por Ursula von der Leyen en su discurso SOTEU 2023, es un cambio bienvenido. Como muestra el trabajo analítico de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo".

6. Para un examen mucho más amplio del Informe, remito a todas las personas interesadas al artículo publicado por el profesor Ferran Camas en su blog, titulado “Una reseña del informe "Much more than a market" (Mucho más que un mercado),de Enrico Letta”  ,

Igualmente, un muy detallado análisis de ambos informes se encuentra en un artículo del profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona Carlos Gorriz, “Productividad, competitividad y mercado interior. análisis crítico de los informes Letta y Draghi”   , publicado en la revista de la Uc3m“Cuadernos de Derecho Transnacional (Octubre 2025), que explica detalladamente las propuestas de ambos y las soluciones propuestas, y de cuyo examen reproduzco unos fragmentos en los que se aborda la política social.  

“... La solución a los problemas económicos de la Unión Europea pasa por aumentar su productividad y, con ello, ganar competitividad. La dificultad reside, evidentemente, en cómo conseguirlo. Letta y Draghi proponen reformas estructurales que entroncan con la idea de autonomía estratégica abierta. Debido a la voluntad de respetar los límites del encargo recibido, el primero ciñe sus propuestas al Mercado Único, al que considera imprescindible para conseguir los tres objetivos que la Unión se ha marcado: las transiciones leal, verde y digital, continuar con la ampliación y mejorar la seguridad de Europa.

.. El tercer pilar es el fortalecimiento de la dimensión social. La apuesta por optimizar el Mercado Único y aumentar el volumen de las compañías no implica abandonar la vertiente social que ha caracterizado el modelo europeo hasta el momento; al contrario, el politólogo italiano apuesta por su vigorización con cinco medidas.  La primera es la libertad para quedarse. Constituye el contrapunto a las libertades de circulación que han caracterizado la política europea hasta el momento y significa que hay que crear las condiciones socioeconómicas necesarias para que las personas no tengan que abandonar una región o lugar si no quieren5. El segundo grupo de sugerencias va dirigida a reforzar la política social de la Unión y persiguen tres objetivos: extender los beneficios del trabajo a cada vez mayor número de personas, evitar una carrera por reducir los costes empresariales a expensas de rebajar los estándares laborales, ambientales o de calidad, y preservar y consolidar la economía social de mercado. Entre las acciones que formula destaca el incremento del diálogo social y el aumento de la implicación de los sindicatos y de las organizaciones de trabajadores26. Tercero, las pequeñas y medianas empresas deben seguir jugando un papel en la economía europea y para ello es necesario que se puedan beneficiar del Mercado Único. El inconveniente reside en que no lo perciben como una fuente de oportunidades sino de obstáculos. Para Letta el problema no es el Mercado Único en sí, sino su funcionamiento. En particular, la diversidad y variedad de prácticas contractuales, de normas jurídicas en los Estados miembros, la dificultad de acceder a la información legal y los costes de la regulación. Para sortear este obstáculo propone crear un “Código europeo de Derecho mercantil para un Mercado Único más sencillo” No substituiría el Derecho mercantil de los Estados miembros, sino que sería un nuevo régimen jurídico que se añadiría a éstos y al que podrían someterse libremente las empresas”.

7. En los debates sobre la dimensión social de la UE, y las políticas laborales y sociales para mantener el acervo comunitario existente, ha intervenido muy recientemente el Parlamento Europeo, que en su última sesión plenaria ha aprobado dos Resoluciones de indudable interés, una dedicada a las cadenas de subcontratación y otra sobre la nueva estrategia de lucha de la UE contra la pobreza.

Justamente sobre la dimensión social se manifestaba la  Vicepresidenta segunda del gobierno y Ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz en su intervención en la reunión informal del Consejo EPSCO celebrada el 13 febrero   , en la que expuso que “La autonomía de la Unión Europea, además de con industria, energía y tecnologías propias, se sostiene con un escudo social europeo. Derechos ampliados, salarios decentes, servicios públicos fuertes y cuidados garantizados. No una UE del dumping social, sino aquella que proclama unos derechos laborales mínimos en todo el continente. España defiende en el mundo una Carta Global de derechos laborales que debe empezar por la UE”

Destaco a continuación algunos de los contenidos de cada Resolución que creo que inciden más directamente sobre la dimensión social de la UE, con remisión, y recomendación, a su lectura íntegra por parte de todas las personas interesadas.

A) Resolución delParlamento Europeo, de 12 de febrero de 2026, sobre el análisis de la cuestiónde las cadenas de subcontratación y la función de los intermediarios paraproteger los derechos de los trabajadores 

Visto el informe de Enrico Letta, de 17 de abril de 2024, titulado «Much more than a Market – speed, security, solidarity: empowering the Single Market to deliver a sustainable future and prosperity for all EU Citizens» (Mucho más que un mercado. Capacitar al mercado único para lograr un futuro sostenible y prosperidad para todos los ciudadanos de la UE) (en lo sucesivo, «Informe Letta»),

A.            Considerando que el principio 5 del pilar europeo de derechos sociales recuerda que, con independencia del tipo y la duración de la relación laboral, los trabajadores tienen derecho a un trato justo y equitativo en materia de condiciones de trabajo y acceso a la protección social y a la formación; que también recuerda que deben impedirse las relaciones laborales que den lugar a unas condiciones de trabajo precarias;

B.            Considerando que la libre prestación de servicios transfronterizos es uno de los cuatro principios fundamentales del mercado único y que la subcontratación forma parte de la libre prestación de servicios y de la libertad de establecimiento; que la Unión debe preservar y mejorar su competitividad para que las empresas puedan prosperar, prestando especial atención a las pequeñas y medianas empresas (pymes); que la Unión también debe crear normas claras y proporcionadas que no impongan cargas innecesarias, así como reforzar el cumplimiento;

C.            Considerando que la explotación y los abusos laborales en el mercado laboral de la Unión constituyen un serio problema en los sectores de alto riesgo, que se manifiesta bajo diversas formas, incluidos, entre otros, delitos relacionados con el trabajo, trabajo ilegal no declarado, economía sumergida, dumping social, explotación laboral y esclavitud moderna;

X.            Considerando que los Estados miembros, la Comisión y los interlocutores sociales en la Declaración de La Hulpe se comprometieron a prestar especial atención a las medidas en los ámbitos de la subcontratación y el trabajo a través de agencias, reconociendo los retos comunes que estos dos fenómenos plantean a los mercados laborales europeos; que el informe Letta resalta la urgente necesidad de regular las prácticas de subcontratación con el fin de prevenir la explotación y el abuso; que el informe advierte de que las cadenas de subcontratación no controladas pueden provocar la erosión de las normas laborales, el dumping social y el menoscabo de la competencia leal, así como el incumplimiento de las obligaciones en materia de salud y seguridad;

Impedir la explotación laboral

6.            Pide a la Comisión y a los Estados miembros que se ocupen de las prácticas en virtud de las cuales el contratista principal subcontrata todo el trabajo sin realizar él mismo ningún trabajo, lo que también se conoce como «subcontratación financiera»; subraya que los contratistas principales deben ejecutar ellos mismos una parte definida de un contrato; reitera, en este contexto, su petición a la Comisión de que evalúe el impacto de los contratos públicos ejecutados principalmente por los trabajadores directos del adjudicatario y recomienda que las normas sobre contratación pública animen a las empresas a disponer de personal interno suficiente para llevar a cabo los proyectos para los que se les adjudican contratos públicos ;

14.          Manifiesta su preocupación por la falta de claridad jurídica por lo que respecta a la diferenciación entre desplazamientos reales y fraudulentos de nacionales de terceros países, así como por los abusos de la legislación de la Unión sobre la prestación de servicios para eludir las normas migratorias y el Derecho laboral nacional; destaca que los desplazamientos fraudulentos erosionan el tejido social del mercado único y se aprovechan de las situaciones de las personas más vulnerables; pide a la Comisión que, en consonancia con el informe Letta, revise los retos en materia de cumplimiento, especialmente en lo que respecta a la cooperación transfronteriza, y adopte medidas adecuadas para poner fin a los desplazamientos sin conexión genuina entre los trabajadores y el Estado miembro de envío; recuerda la conclusión general de los informes Letta y Draghi sobre la necesidad de mejorar la competitividad del mercado único;

24.          Destaca el papel fundamental de las inspecciones laborales tanto en la detección y prevención de la explotación laboral como en el cumplimiento integral de la legislación laboral; insta a los Estados miembros a que aumenten el número de inspectores de trabajo y su apoyo a los servicios de inspección; Recuerda que la Directiva 2006/22/CE  ya establece normas mínimas para comprobar el cumplimiento de la legislación social en el transporte por carretera y pide a la Comisión y a los Estados miembros que mejoren la calidad y la frecuencia de las inspecciones laborales y garanticen una capacidad mínima de inspección laboral adecuada para todos los sectores de alto riesgo, en consonancia con el valor de referencia de la OIT de que haya al menos un inspector de trabajo por cada diez mil trabajadores; destaca que, a pesar de su importancia para iniciar inspecciones específicas, los mecanismos de denuncia permanecen infrautilizados e inaccesibles, en particular para los trabajadores móviles y los trabajadores de terceros países; recuerda que, de conformidad con la Directiva 2009/52/CE, los Estados miembros garantizarán la existencia de mecanismos eficaces para que los nacionales de terceros países empleados ilegalmente puedan denunciar a sus empleadores;

B) Resolución delParlamento Europeo, de 12 de febrero de 2026, sobre el desarrollo de una nuevaestrategia de la UE de lucha contra la pobreza 

U.                                                               Considerando que la situación laboral de una persona tiene un fuerte impacto en su riesgo de pobreza o exclusión social en la Unión; que en 2024 el 8,2 % de todas las personas con empleo en la Unión experimentaron pobreza de los ocupados como consecuencia de los bajos salarios, la inseguridad laboral y las condiciones de trabajo precarias; que el análisis de los datos de 2022 revela que los trabajadores a tiempo parcial se enfrentaban  a unos niveles de pobreza de los ocupados desproporcionadamente más elevados (13,5 %) que los trabajadores a tiempo completo (7,1 %) ; que la pobreza de los ocupados sigue siendo un reto estructural que ejerce una importante presión social y económica sobre los hogares afectados y plantea obstáculos a la inclusión social y la estabilidad económica; que abordar la pobreza de los ocupados es esencial para promover el empleo justo, reducir las desigualdades y garantizar un desarrollo económico sostenible e inclusivo en toda la Unión; que la negociación colectiva, los sindicatos y el diálogo social desempeñan un papel clave en la mejora de las condiciones de trabajo y empleo y, en consecuencia, también en la mejora de las condiciones de vida;

Una estrategia orientada a la erradicación de la pobreza

3.         Hace hincapié en que la política de lucha contra la pobreza más sostenible es aquella que evita desde el principio que se produzca pobreza; pide que la prevención se aborde de forma global para combatir las causas profundas y los aspectos multidimensionales de la pobreza y la exclusión social, así como los puntos en los que convergen, en lo que respecta al acceso a empleos de calidad, la protección social y la renta mínima, los servicios públicos, la educación, la intervención en la primera infancia, la asistencia sanitaria, la alimentación, la vivienda, la energía y la fiscalidad; destaca que la lucha contra la pobreza solo puede conseguirse mediante la promoción de políticas que garanticen el carácter indivisible y universal de los derechos políticos, económicos, sociales y culturales;

Condiciones de trabajo justas y una distribución más equitativa de la renta y la riqueza

8.         Pide a la Comisión y a los Estados miembros que apliquen el objetivo de un pleno empleo digno, así como una protección social adecuada, unos servicios para todos y una distribución justa de la renta y la riqueza como base de las políticas económicas y sociales; invita, en este contexto, a la Comisión y a los Estados miembros a que refuercen sus políticas activas del mercado de trabajo, en particular en lo que respecta a las personas más alejadas del empleo; hace hincapié en que unas políticas activas del mercado laboral eficaces deben ir más allá del acceso al empleo e incluir también servicios que permitan a las personas seguir trabajando;

9.         Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que promuevan políticas para proteger y fomentar los derechos laborales, los puestos de trabajo de calidad, las relaciones laborales estables y la protección contra el despido injustificado, los salarios justos, incluida la igualdad de retribución por un mismo trabajo y la igualdad de retribución entre mujeres y hombres, el aprendizaje permanente, la mejora de las capacidades y el reciclaje profesional, la salud y la seguridad en el lugar de trabajo, la no discriminación y el acceso a una protección social adecuada; acoge con satisfacción, a este respecto, el anuncio de una hoja de ruta para el empleo de calidad con el fin de garantizar una transición justa para todos los trabajadores por cuenta ajena y por cuenta propia, en particular mediante un aumento de la cobertura de la negociación colectiva; destaca que esta hoja de ruta representa una oportunidad para el establecimiento del derecho individual a la formación y al aprendizaje permanente; subraya la persistencia de la pobreza de los ocupados en uno de cada doce trabajadores en toda la Unión; insiste, en este contexto, en que la pobreza de los ocupados no debería existir en la Unión, e insta a la Comisión y a los Estados miembros a que se enfrenten seriamente a este problema, abordando los obstáculos estructurales más allá de la calidad del empleo, incluido el acceso y el apoyo a los servicios de atención a la infancia, mejorando el reconocimiento de las cualificaciones y haciendo frente a la falta de orientación profesional personalizada y de apoyo a la formación; destaca que la transposición de la Directiva (UE) 2022/2041 sobre unos salarios mínimos adecuados será clave para prevenir y combatir los riesgos de pobreza entre los trabajadores, al tiempo que reforzará los incentivos al trabajo;

11.       Hace hincapié en la necesidad de reforzar los servicios públicos de empleo, los itinerarios de formación y los sistemas de apoyo a la búsqueda de empleo para las personas en situación de pobreza y los grupos vulnerables, en particular los desempleados de larga duración y las personas con una baja cualificación; destaca la importancia de la orientación individualizada, el reconocimiento de las cualificaciones informales y la vinculación de la formación con oportunidades de empleo de calidad; pide a los Estados miembros que garanticen el desarrollo y la ampliación de los marcos nacionales para la validación del aprendizaje no formal e informal, permitiendo el reconocimiento de la experiencia práctica en sectores como la construcción, la agricultura, la asistencia sanitaria y social, la hostelería, la industria manufacturera, la artesanía, la logística y las tecnologías de la información y de la comunicación, sobre la base de la Recomendación del Consejo, de 20 de diciembre de 2012, sobre la validación del aprendizaje no formal e informal...”.

8. Para finalizar esta entrada, vuelvo sobre la importancia de la economía social, tal como quedó claramente demostrada en el acto celebrado el 9 de febrero, en el que la Vicepresidenta segunda del gobierno y Ministra de Trabajo y Economía Social defendió la Economía Social como un “pilar fundamental” para responder a “la ofensiva de la internacional del odio que pone en jaque nuestra sociedad”, al mismo tiempo que criticaba “su la pérdida de peso en las instituciones y a la financiación en esta legislatura”, así como también que “Al mismo tiempo, carece de acceso a los instrumentos financieros europeos que permitirían impulsarla”, y puso de manifiesto la necesidad de revertir tal situación. 

Lo hago porque deseo subrayar la importancia que desde el Consejo Económico y Social deBarcelona   le concedemos, que se plasmará en la elaboración de un informe, justamente a cargo de la Fundación TecnoCampus, sobre la normativa relativa a la economía social Y solidaria, y su impacto en las empresas de la ciudad de Barcelona y la RMB, que tiene previsto abordar entre otros contenidos “recopilación de los acuerdos y de la normativa relativa a la economía social y solidaria de aplicación al sector empresarial de la ciudad de Barcelona y de la Región Metropolitana de Barcelona. Relación con el cumplimiento de los objetivos marcados en el Plan de Impulso de la Economía Social y Solidaria 2024-2027”, e “identificación de presencia de la economía social y solidaria en los sectores de actividades más representativos de la ciudad de Barcelona y de la Región Metropolitana de Barcelona”, teniendo prevista su finalización y posterior presentación para el mes de octubre, de acuerdo a la planificación de trabajo del CESB para el año en curso.

Buena lectura.  

 

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