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viernes, 24 de abril de 2026

Siempre nos quedará Girona. En memoria del jurista, amigo, político y cinéfilo Ignasi Camós Victoria.

 

 

 

No me atrevo a asegurar que la mítica película “Casablanca” haya sido la que he visto en más ocasiones a lo largo de mi vida, pero de lo que sí estoy seguro estoy es que casi recuerdo toda ella, y muy especial dos escenas: una, de contenido claramente político y de defensa de la libertad, que ahora más que nunca conviene recordar, cuando el  dirigente de la resistencia Víctor Laszlo (en la vida real Paul Henreid) pide a la orquesta del local que toquen la Marsellesa para hacer callar los cánticos de los soldados nazis  y la inmensa mayoría de las y los presentes se levantan para cantarla.  

 

Y otra, cuando casi al final de la película, Rick Blaine (Humphrey Bogart ) le dice a Ilsa Lund (Ingrid Bergman), en el momento de su despedida hacia la libertad, en vuelo a Lisboa, “siempre nos quedará París”, el recuerdo de un tiempo entrañable de amistad y que continuará en la memoria de ambos con independencia del paso del tiempo.

 

La diferencia de esta segunda escena con la relación del profesor, amigo, político y sobre todo cinéfilo, Ignasi Camós Victoria, fallecido el día 23 de abril, festividad de Sant Jordi, es que yo sí podré mantener el recuerdo de esa entrañable amistad, profesional y personal, que tenía con Ignasi desde que se incorporó en 1993 (aunque ya habíamos iniciado los contactos un año antes) al proyecto de puesta en marcha del área de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en la Universidad Girona junto con el profesor Ferran Camas y al que se incorporaría poco después el profesor Josep María Fusté, y no podrá hacerlo Ignasi.

 

Pero, esta diferencia no me impide en modo alguno, y si Ignasi volviera a ver una vez esta película allá donde se encuentre estoy seguro de que estaría de acuerdo conmigo, subrayar esa estrecha amistad que germinó primero en la Universidad de Barcelona y después se consolidó en unos “módulos prefabricados” (eufemismo para no hablar de barracones) de la provisional (cerca de ocho años de “provisionalidad”) Facultad de Ciencias Jurídicas de la UdG, y después en la ya nueva Facultad en el campus de Montilivi, en el que Ignasi permaneció (y jurídicamente lo ha seguido estando hasta su fallecimiento) hasta su incorporación a la vida  política, primero en el ámbito autonómico, catalán y después en el estatal, hasta desembocar finalmente en la dirección  del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), cargo que ocupó desde junio de 2023. Amistad, que se mantuvo durante toda su vida, y que se manifestó entrañablemente en su intervención en el acto de homenaje que la UdG, impulsado por el profesor Ferran Camas, llevó a cabo el 9 de noviembre de 2023 con motivo de mi jubilación.

 

Hoy no toca hablar de Derecho, ni de política, y sí de la amistad, dándole el toque cinematográfico que Ignasi, seguro, acogería encantado. Por ello me permito recomendar el artículo del director de Kinótico, David Martos, “Ignasi Camós, el hombre bueno que ayudó (y sonrió) al cine y a la prensa sin desfallecer jamás”  https://www.cultura.gob.es/actualidad/2026/04/260423-fallecimiento-director-icaa.html

Siempre nos quedará Girona, Ignasi. Descansa en paz.            

 

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